martes, 8 de julio de 2008

Capítulo 28. ( continuación fic " Harry Potter y el Libro del tiempo perdido ")

-- Ya casi hemos llegado John

El barco entró en una zona donde las aguas parecían adquirir un aspecto oscuro. Al barco le costaba avanzar

--- ¿ Pero qué es lo que pasa ?

--- La quilla parece haberse enredado con algo, advirtió Tarik

--- Voy a ver que es, dijo Harry mientras saltaba al agua con su varita para tratar de averiguar qué estaba pasando

A Harry lo primero que le llamó la atención al entrar en contacto con el agua fue su alta temperatura. En la superficie no vio nada, por lo que decidió sumergirse y una vez que exploró la parte baja del barco no pudo creer lo que veia: unas algas oscuras se habían enredado en las hélices del barco impidiendo así el avance del mismo. Harry sacó su varita y lanzó varios hechizos hasta que logró romper las algas que aprisionaban las hélices. Finalmente, lanzó varios hechizos más en la dirección de avance del barco, para abrir un camino por el que el barco pudiese avanzar con cierta seguridad de no volver a quedarse atrapado al menos durante un tiempo. Luego volvió al barco y se tumbó en un costado.

--- ¿ Qué era ? le preguntó Tarik

--- Esas malditas algas, los sargazos. Se habían enredado en la hélice. Oye, ¿ tienes ya listo lo tuyo ?

En ese momento una luz muy potente salió del extraño artefacto de Tarik. Harry observó que se dirigía a un punto cercano al barco, en el agua.

--- Pues ahora que lo preguntas… sí, por fin hemos llegado, dijo Tarik sonriendo.

Una vez que llegaron al punto iluminado por la luz del artefacto, Tarik lanzó un hechizo al agua, al punto exacto que estaba iluminado. Luego, cogió el artefacto y lo lanzó allí. Se produjo un fuerte estruendo y la luz se volvió verde. Era ahora una luz verde parpadeante.

--- Creo que eso ha sido todo, compañero de viaje. Nos veremos en la otra vida, dijo Tarik, a modo de despedida.

--- Buen viaje, dijo a su vez Harry, despidiéndose

Tarik parpadeó a su vez durante unos instantes y después desapareció. Harry se quedó mirando el punto desde donde el caminante se había desaparecido, pensativo. Debía de continuar con su misión. La presencia de las características algas del mar en el que se encontraba en esos momentos, “ El Mar de los Sargazos, ” le indicaban que estaba muy cerca de su objetivo final, el famoso Triángulo de las Bermudas. Dio la vuelta al Barco y navegó en dirección hacia el triángulo. De todas formas, ya estaba muy cerca de la meta, de hecho, Harry creyó recordar entonces que algunos científicos siempre habían considerado al mar de los Sargazos como parte del susodicho triángulo, se podía considerar una extensión del mismo. En ese momento un ruido ensordecedor que iba y venía y cada vez era más intenso le sobrecogió enormemente. A Harry le pareció que el Universo entero se estremecía con él. El ruido provenía de un lugar muy cercano al barco con lo que procedió a acercarse de forma cautelosa. Una vez que estuvo cerca Harry pudo ver que ante él había aparecido de la nada lo que parecía una vieja cabina telefónica de policía, como las que había en Londres. La puerta de la misma se abrió, y Harry pudo ver entonces, cómo la puerta se abría y de ella bajaban dos personas, una preciosa joven de cabellos dorados y un hombre, de apariencia normal, que portaba lo que parecía un extraño destornillador en la mano. Harry intentó escuchar su conversación.

--- Creo que hemos llegado tarde, Rose

--- No puede ser, doctor. Debes de tener mal tus registros

--- Mis datos nunca fallan y creo que a estas alturas ya deberías de saberlo, señorita Tyler. De todas formas, es extraño… noto algo discordante, que no debería de estar aquí.

--- Si ya, nosotros no deberíamos de estar aquí. Deberíamos de estar deteniendo a los Daleks y no varados en medio del mar de los Sargazos

--- Es a eso a lo que habíamos venido, pero el Phyrexiano ha sido más rápido que nosotros. A estas horas estará ya en Phyrexia

Harry no aguantó más en su escondite y decidió darse a conocer. Por precaución, acercó lentamente el barco hacia la misteriosa cabina. La extraña pareja no se percató de su presencia. Harry decidió darse a notar.

---- ¡ Atchum, atchum ! carraspeó

--- ¡ Cuidado, Rose !

--- ¿ Quiénes sois ? preguntó Harry, de forma educada

--- Yo soy Rose Tyler y él es el doctor, respondió la joven

Harry observó de florma nerviosa al hombre, que no le quitaba el ojo de vista a la varita de Harry.

---- ¿ El doctor ? ¿ El doctor qué ? preguntó Harry

--- Sólo el doctor. Perdona… ¿ tú eres…. ?

---- John, John Divney

Harry estrechó de forma afectuosa la mano del hombre que se hacía llamar doctor, lo cual pareció tranquilizarle un poco. Harry se fijó que el barco y la misteriosa cabina telefónica, se estaban moviendo.

--- No te preocupes, es sólo la corriente, dijo el doctor. Una cosa, ¿ qué hacías con ese caminante ?

--- ¿ con el comerciante ? oh… yo sólo le traje aquí. Digamos que era el transporte. Le debía un favor a una amiga.

--- No sé qué clase de amigas tendrás, pero ese hechicero no era un simple comerciante, era un Phyrexiano

--- Ya me había informado de que era de una tal Phyrexia, pero no sé qué tiene eso de malo. Tan sólo comercia con ciertos artefactos.

--- Ya… no me digas. ¿ seguro que se desapareció con uno de esos artefactos tuyos, verdad, mago ?

Harry se sintió confuso. ¿ Les había engañado Tarik a él y a la condesa ? Sí, eso debía de haber pasado.

---- ¿ Vamos, no creerías que me iría a tragar que esa varita es para buscar metales preciosos ?

--- Yo no he dicho nada de ningún metal precioso

--- Es cierto, todavía no lo habías hecho, ¿ pero lo estabas pensando, John ?

--- ¿ Pero quienes sois vosotros y qué hacéis aquí ?

--- Eso no tiene importancia ahora. Ya se escapó el Phyrexiano

---- ¿ Pero quién era ?

--- Mejor olvídate de ello John, pero para tu información, te diré que no era una buena persona, si es que aún se le puede llamar así. Los Phyrexianos llevan siglos tratando de conquistar los Mundos Mágicos. Este era un intento de detenerlos de una vez por todas pero gracias a ti hemos fallado.

---- Lo siento. No lo sabía.

--- No es culpa tuya, nosotros llegamos tarde, dijo entonces Rose, que había permanecido callada hasta el momento.

En ese momento, se oyó un fuerte ruido proveniente del agua, rodeando el barco y la cabina. Parecía no haber ninguna salida. Sin darse cuenta, debido a la caharla que habían tenido, las corrientes les habían metido en el interior del temido triángulo y parecía que el Misterio se había apoderado de ellos.

--- ¿ Qué es eso ? preguntó Rose, muy nerviosa

Unos gases empezaron a emanar a su alrededor, envolviéndolos por completo. Harry empezó a sentirse mareado. La visión se le nubló, y le costaba respirar. Trató de concentrarse, para lanzar algún hechizo con su varita que disolviera los gases, pero fue incapaz de ello. Apenas podía ya sostenerse en pie. Lo último pudo escuchar antes de desplomarse sobre el barco fue al doctor gritando, mientras trataba de reanimar el cuerpo inconsciente de Rose, que también yacía sobre el barco. Después la visto se le nubló completamente y perdió el conocimiento.

Harry se despertó con el cuerpo muy magullado. Al parecer, se encontraban sobre la cubierta de una extraña nave muy grande. En uno de los mástiles, junto a una bandera muggle americana pudo leer de forma muy clara: S.S. Sandra. Harry se sintió sobrecogido.

--- ¿ Raro, verdad ? Conozco a alguien que diría que esto es más raro que el pasado de Jimmy Hoffa, dijo sonriendo el doctor, que en ese momento se encontraba junto a él.

--- Ya. ¿ Es irónico verdad ? respondió Harry, sonriendo a su vez. ¿ Cómo estáis tú y Rose ?

--- Estamos bien. Ella está descansando ahora. No te preocupes. En cambio esto es curioso, ¿ verdad ? desaparecido sin dejar rastro en 1950 y…. ¡ vualá ! aquí está. Nunca dejo de sorprenderme a mi mismo.


--- ¿ Acaso te parece gracioso el que nos haya secuestrado un gas misterioso ?

--- Bueno… es algo nuevo. Jejeje

--- Me sorprende que estés tan calmado

--- Saldremos de esta, John. Y ahora, una pequeña clase de historia acerca del triángulo:


John, El Triángulo de las Bermudas siempre ha sido un misterio sobre el los hmvres siempre se han hecho múltiples especulaciones y todavía no se ha conseguido dar con la respuesta, aunque muchas sean las teorías que tratan de esclarecer este secreto. Este lugar, llamado también "Triángulo del Diablo" o "Limbo de los Perdidos" ha sido y es testigo de fenómenos sin explicación que han recorrido el mundo.

--- Y yo me pregunto, ¿ son algo natural, o provocados ? dijo Harry

--- Jejeje. Ahí es donde quería llegar, John. Verás, El triangulo de las Bermudas, como su propio nombre indica, es un espacio con forma triangular comprendido entre la Península de Florida, la isla de Puerto Rico y el archipiélago de las Bermudas. La denominación de "Triángulo de las Bermudas" es relativamente reciente, ya que la empleó por primera vez en 1964 el periodista norteamericano Vicente Gaddis. No obstante, el misterio se remonta desde hace mucho tiempo, y ya los viejos lobos de mar conocían a esa zona como "El Limbo de los Perdidos", una extensión del Mar de los Sargazos, donde las brújulas se vuelven locas y los más modernos aparatos de navegación no responden. Cristóbal Colón ya hizo referencia a cuerpos extraños vistos en la zona como luces en el horizonte durante sus viajes por el mar Caribe.

--- Desde luego, es inquietante, dijo Harry
--- Ciertamente lo es. Pues bien, muchos misterios sobrevuelan el triángulo. Y es que aunque desde mediados del siglo XIX han desaparecido más de 50 barcos y 20 aviones, uno de los casos más significativos fue el del vuelo 19: cinco bombarderos estadounidenses tipo torpedo abandonaron Fort Lauderdale el 5 de diciembre de 1945 en un vuelo de entrenamiento rutinario y con buenas condiciones metereológicas. Ninguno volvió y tampoco el hidroavión que se envió a buscarlo. También son numerosos los casos de barcos encontrados abandonados con la comida aún caliente en las mesas y aviones que desaparecen sin haber dado ninguna señales de socorro, y todo sin haber encontrado ningún resto.Muchas son las teorías que existen al respecto y que tratan de esclarecer los hechos, por una parte, varios científicos aseguran que la mayoría de las desapariciones han ocurrido fuera de los límites del triángulo y que la ausencia de cuerpos, aviones y barcos se debe a la profundidad de las aguas; por otro lado, hay quienes alegan la existencia de un campo electromagnético proveniente de la Tierra que explicaría el no funcionamiento de las brújulas y el instrumental de vuelo. Otras teorías menos científicas aseguran que las desapariciones se deben a la existencia de una base extraterrestre o a la posibilidad de un agujero espacial/temporal, o que se debe a la legendaria y antigua civilización de la Atlántida, sepultada bajo el mar, con tecnología mucho más avanzada que la nuestra y de la que ya Platón nos constató de su existencia en algunos de sus escritos. De todas formas, sea lo que sea, mis muchos viajes a bordo de la Tardis, la cual por cierto es mi nave, como habrás podido darte cuenta John, esa cabina no es precisamente de policía. A todo esto ¿ tú que opinas, John ?

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