Capítulo 3.1 En el Callejón Diagón
Al día siguiente Harry se fue temprano al Hospital San Mungo para preguntarle a Hermione si le acompañaría al Callejón Dragón a comprar los materiales para la escuela de su hija. Además, ella tendría que ir también de un modo u otro, pues el hijo de Ron y Hermione, Harry, también empezaba este año a estudiar en Hogwarts. Una vez que Harry entró en el Hospital y después de hablar con Hermione, la cual le dijo que estaría encantada de ir con él, se dirigió a hacerle una visita a su antiguo profesor de Defensa contra las artes Gilderoy Lockhart, pero cuando preguntó por él le dijeron que ya no estaba en el Hospital, así que Harry decidió irse, y así se encaminó al ministerio de Magia donde en su antigua oficina se encontraba Tonks a quien le habían nombrado su sucesora en el puesto.
Harry llamó a la puerta… toc.toc.toc.
--- ¿ Quién es ? se oyó contestar a Tonks del otro lado
--- Soy yo, Harry
--- ¡ Hola Harry ! lo saludó Tonks, quien parecía muy contenta esa mañana.
Harry se ensimismó recordando las clases que le dio Tonks en la escuela de aurores durante su entrenamiento en la misma y cómo años después le enseñó a convertirse en animago…..
En un verano unos años atrás Harry convenció a Tonks para que le diese clases para ser un animago. Estuvieron muchos meses con duros entrenamientos mientras Tonks intentaba explicarle a Harry todos los principios del animismo.
Capítulo 3.2 Clases de animago
Tonks comenzó a hacerle a Harry unas preguntas, las respuestas a las cuales le dirían a Tonks el tipo de persona que Harry era. Las respuestas de Harry no eran muy comunes. Tonks se preguntó entonces si habría algo que Harry hiciera de forma normal. Cuando hubo terminado el cuestionario, Tonks le habló:
-- Harry, necesito que a cada palabra mía que escuches, penetres con ella más y más en tu mente, cada vez más y más. Quiero que llegues a lo más profundo de tu mente. Cada palabra que escuchas te llevará más y más al encuentro con tu yo interno. Ahora que ya estás dentro, muy adentro de tu mente, debes de estar viendo una figura que se mueve hacia ti. ¿ Qué ves, Harry ?
--- Veo un caballo de pelaje plateado, majestuoso y cascos dorados. Se ha parado a mi costado y ha empezado a piafar.
--- ¿ Qué animal es el que ves, Harry ?
--- Es… ¡ mi padre !
--- ¿ Ves a tu padre, Harry ?
--- Sí, se parece mucho a él.. espera, ya lo tengo. ¡ Estoy viendo a mi patronus !
-- ¿ Tu patronus ?
--- Sí, así es. Pero no tiene los cuernos largos que mi patronus tiene, sólo tiene un cuerno largo en el centro de su cabeza… ¡ Es un unicornio !
--- ¿ Un unicornio ?
--- Sí. Pero, ¿ Qué sucede ? Se va… el unicornio se está yendo …
--- No se va, el unicornio está ahora dentro de ti, y ya no se irá. Ahora, quiero que empieces a salir de ti mismo. Con cada palabra que escuches, irás dejando tu encuentro con tu yo interior… ven a mi. Regresa, Ginny te está esperando.
Unos minutos después Harry despertó de su trance. Se sentía cansado, de modo que Tonks lo dejó dormir un poco antes de regresar a Hogwarts.
Estuvieron dando clases durante varios meses todos los domingos por la mañana. Cuando Tonks acabó de darle la última lección, Harry pudo por fin transformarse en un unicornio, ya era un animago. Unas horas más tarde aprendió a moverse como unicornio sin complicaciones y Tonks decidió dar por terminadas las clases.
Harry se sentía muy cansado como para aparecerse, aunque lo hizo porque era preciso que volviera a Hogwarts y ya tendría tiempo de descansar allí.
Unos días después Harry se lo enseñó a Hagrid.
--- ¡ Increíble ! sencillamente increíble Harry, dijo Hagrid muy asombrado ante la transformación de Harry una vez que Harry hubo regresado a su forma humana. Me parece que ahora debes ir al Ministerio a poner en orden tu situación. Recuerda que no debes ser un animago ilegal, ¿ lo sabes no ? dirigiéndole a Harry una mirada que él interpretó correctamente.
--- Esto … sí, por supuesto Hagrid. Tienes razón.
Unos días después Harry se dirigió al Ministerio de Magia y tras mostrarles su forma animal y realizando unos trámites legales tales como firmar unos documentos… Harry quedó registrado.
Harry salió de sus meditaciones y volvió a la realidad cuando una voz le llamó sobresaltándolo.
--- ¡ Harry ! ¡ Harry reacciona !
--- ¿ Eh ? Ah, Tonks , perdona es que estaba … recordando las clases que me diste para convertirme en animago
--- Cómo olvidar aquello Harry
-- Sí, eran buenos tiempos
--- ¿ Qué querías decirme Harry ?
--- La semana que viene iremos al Callejón Diagón Hermione y yo a comprar los materiales para los niños y querría que nos acompañases, si quieres claro.
--- Por suuesto que iré Harry, además tengo que pasar por Gringotts yo también ya que debo hacer unos regalos a unos amigos
--- Bueno, esta bien. Entonces te espero dentro de una semana en mi casa en el valle de Godric. Saldremos pronto por la mañana
--- Allí estaré
Harry se despidió de Tonks y se marchó del Ministerio. Se desapareció un poco después junto al vestíbulo, sin que le viera nadie y apareció en su casa.
--- ¡ Hola Harry ! lo saludó Ginny. Venga, llegas justo a tiempo para poner la mesa
--- Pero … Ginny yo …
--- ¡ Sin rechistar ! le gritó ella
Harry, un poco atemorizado, le obedeció. A veces es mejor no discutir con Ginny, pensaba Harry. Ha heredado el carácter de los Weasley y encima ahora era peor estando embarazada.
--- Así me gusta, obediente; se reía Ginny
--- Harry bufaba mientras colocaba con la varita los platos sobre el mantel de la mesa
-- Venga, no te enfades Harry, le sonreía Ginny a Harry de forma muy melosa
Harry miró a Ginny y su enfado desapareció al instante
--- Cuando me miras así … decía Harry con expresión embobada
--- Cariño, te quiero tanto … le decía Ginny
Se acercaron despacio el uno al otro y empezaron a besarse apasionadamente sobre la mesa. Llevaban unos minutos así cuando se oyó repentinamente a alguien…
--- Atchum, Atchum… alguien estornudaba
Harry y Ginny miraron a la puerta de la cocina y vieron allí a su hija Lily, quien los estaba mirando. Se apartaron el uno del otro entonces, un tanto avergonzados y con las mejillas sonrojadas.
--- Por mi no os cortéis, ¿ eh ? seguid con lo que estábais haciendo, es muy educativo
--- ¡ Lily Potter ! le gritó Harry a su hija. Modera tu lengua
--- Perdón, padre. No debí decir eso
--- No pasa nada hija, pero ya sabes que con el embarazo tu madre está muy nerviosa
-- Ya , ya
--- Por cierto hija, te acompañaré yo a comprar tus cosas para Hogwarts la semana que viene, ¿ te parece bien ? además, tu amigo Harry vendrá con nosotros
--- ¿ Irá Harry ? Lily no cabía en sí de gozo
--- Sí
--- ¡ Qué bien ! no le veo desde hace dos meses
--- Cuánto tiempo dijo Harry sarcásticamente
--- Ja, ja, ja, se rió Lily para seguirle el juego a Harry
Una semana después se encontraban en su casa en el Valle de Godric preparándose para salir mientras llegaba Tonks
--- ¿ Has guardado tu ropa ya en el baúl hija ?
--- Sí papá, está todo ¿ Cuántas veces voy a tener que decírtelo ?
--- Si luego se te olvida algo no me eches la culpa a mí. Y no hables tan alto que despertarás a tu madre
--- De acuerdo, se excusó Lily hablando ya más bajo. Voy a dejar esto en la cocina mientras llega Tonks. Espérame abajo.
Harry bajó a la cocina y al llegar abajo se oyó un cloc y Tonks y Hermione se aparecieron en ese mismo instante en el centro de la cocina; el hijo de Hermione y Ron, Harry, estaba con ellas.
-- ¡ Hola chicas ! llegáis a tiempo, y saludos a ti también pequeño Harry dijo Harrry acariciando la cabeza del chico
--- Hola Harry. ¿ Estáis listos ?
--- Sí, mira aquí mismo baja Lily con su baúl
Pues partimos ahora mismo. Lily, agárrate fuerte a mí hija. Harry, agarra a tu madre, Tonks, tú coge el baúl, nos desapareceremos.
Segundos después se habían desaparecido y aparecieron en Londres, al lado de la entrada al Callejón Diagón.
--- Iremos primero a Gringotts y después compraremos las cosas ¿ de acuerdo ? propuso Harry
--- Sí, es una buena idea opinó Tonks. Hermione asintió con la cabeza.
Capítulo 3.3 Reencuentro con un viejo conocido
Había mucha actividad en Gringotts ese día. El Ministro de Magia, Meter Mansher, un antiguo auror que sustituyó unos años atrás a Amos Diggory, estaba de visita inspeccionando el Banco y sus medidas de seguridad.
Entraron en el vestíbulo y vieron a cientos de gnomos yendo de aquí para allá con grandes libros de cuentas, otros pesando monedas en balanzas de cobre, examinado piedras preciosas con lentes, estudiando antigüedades de gran valor, las cuales sin duda alguna serían de alguna caja fuerte. Incluso en el mostrador había diez gnomos muy ocupados redactando informes y apuntando a unas pantallas mágicas en las que había anotaciones raras que Harry no entendía
---- ¿ Es qué nadie nos va a atender ? se quejó Tonks desesperada
Llevaban un buen rato esperando cuando un gnomo que se acababa de quedar libre en ese momento se les acercó
---- Buenos días, les saludó. ¿ Quieren algo ?
---- Sí, dijo Harry. La señorita Tonks y yo querríamos sacar dinero de nuestras respectivas cajas fuertes
--- ¿ Tienen la llave ? les inquirió el gnomo
Los dos le mostraron sus respectivas llaves. El gnomo examinó las dos llaves de cerca y viendo que no eran falsas los condujo abajo, a las cámaras
--- Tienen que disculparnos, pero es que con la visita del Ministro hoy no hay quien pare aquí, se disculpó el gnomo
--- Lo entendemos, se apresuró a decir Harry. Por cierto, ¿ por dónde se encuentra ahora el señor Ministro ?
---- Lo ignoro señor, pero está examinando todo el Banco
Una vez cogieron el dinero de las dos cámaras y mientras avanzaban por el largo pasillo que conducía al carro que los había llevado allí oyeron unas voces en una esquina del pasillo muy lejana a donde se encontraban ellos
---- Como le digo, señor Ministro, Gringotts es un Banco muy seguro. Nadie se atrevería a robar aquí
--- Por favor, llámeme Meter, dijo el Ministro. Debo decirle que tiene usted razón, estoy realmente impresionado. Además, en estos tiempos tan tranquilos que corren, no creo que nadie se atreva a intentarlo siquiera.
--- Ya ve, que por lo tanto no hay por qué preocuparse Meter. Y ahora veamos las cámaras.
Aún estaban muy lejos de la esquina de donde salían las voces pero Harry creyó reconocer una de las dos voces, la de la persona que se encontraba hablando con el Ministro de Magia. Le sonaba de algo pero Harry no sabía de qué. Las figuras de los dos hombres que habían estado hablando se acercaron por el pasillo. Cuando les vieron de cerca Harry no pudo dejar escapar un grito, al igual que Hermione y Tonks.
--- ¿ Qué pasa papá ? preguntó Lily a su padre intrigada
Harry también miraba a su madre, Hermione, la cual tenía los ojos clavados en la figura que tenía delante de él, la persona que estaba con el Ministro, el cual, a su vez, se les había quedado mirando.
Harry reaccionó y dijo aunque tímidamente…
--- Malfoy… cuanto tiempo
---- Sí, ya ves Potter, trabajando. Saludos a la familia. Granger, saluda a Ron de mi parte
--- Y sin decir más, el Ministro y Draco Malfoy siguieron su camino
--- ¡ Hermione ! ¡ Hermione reacciona ! le gritó Harry a su amiga, que aún seguía anonadada por haber visto ahí a Draco Malfoy
Hermione lentamente se recuperó de la impresión recibida y dijo entonces:
--- ¡ Harry ! era…
--- Sí, era Draco Malfoy acabó la frase Harry por ella
Hacía mucho tiempo que no sabían nada de Draco, salvo que se ocupaba de los negocios de su familia y, al parecer por lo que habían visto, trabajaba en las finanzas, en la Banca
--- Bueno, dijo Tonks a Harry y a Hermione quienes aún seguían afectados; será mejor que nos vayamos
--- Sí, tienes razón dijo Harry. Hay que comprar ahora
Tonks se despidió de ellos una vez estuvieron fuera de Gringotts y ellos se dirigieron a la tienda que antiguamente había sido de Madame Malkin y que ahora era de sus antiguas compañeras de colegio Parvati Patil y Lavender Brown. “ Túnicas para cualquier ocasión ”, rezaba el cartel de la tienda.
--- Lily, Harry, vosotros iros a probaros las túnicas, que nosotros vamos a saludar a unas amigas, les dijo Hermione a los dos niños
Harry se acercó al mostrador, que entonces estaba vacío, mientras que Hermione se puso a su lado, detrás de él. Una puerta que había detrás del mostrador se abrió y vieron salir de allí a Parvati y a Lavender
--- ¡ Sorpresa ! les saludó Harry a las dos chicas
--- Cuánto tiempo, dijo Hermione sonriéndolas a su vez
--- No sabéis cuánto añoro los años que pasamos en Hogwarts dijo Parvati a Harry y a Hermione
--- Sí … dijo Lavender, quien parecía ensoñada recordando… fue una etapa fascinante en nuestras vidas…
--- Sin olvidarnos de todo lo que pasó durante nuestra estancia allí, dijo entonces Harry
--- ¡ Harry ! le incriminaron entonces ellas; no seas aguafiestas.
--- Era una broma, dijo Harry sonriendo
--- ¿ Así que comprando para los chicos eh ?
--- Sí, dijo Hermione. Éste es el primer año de Lily y Harry en Hogwarts y como Ron está fuera y Ginny está en casa hemos tenido que venir nosotros a traerlos
Estuvieron hablando los cuatro durante mucho tiempo recordando muchas cosas hasta que Lily y Harry salieron cada uno con sus túnicas.
--- ¿ Esas son las que queréis no? les preguntó Harry a los chicos
--- Sí. Contestaron los dos a la vez
--- Pues entonces, vámonos. Tenemos que seguir comprando
Salieron de la tienda y compraron pergamino, plumas y tinta en un puesto cercano y acto seguido se dirigieron a Florish y Blotts a comprar los libros para la escuela.
Harry le regaló un monedero a su hija y Hermione otro a Harry y se pùsieron a observar la tienda
--- Ha crecido, ¿ no crees Hermione?
--- ¿ Quién ?
Ah, no, perdona me refería a la tienda. Creo que es más grande
Un gran ruido de voces venía del piso de arriba y Hermione apenas oía a Harry.
--- Sí, eso creo Harry. ¿ Qué es ese ruido ?
--- Vayamos a ver
Ambos subieron las escaleras que conducían al piso de arriba de la librería y al llegar allí se quedaron atónitos ante lo que presenciaron.
Un gran número de sillas estaban dispuestas formando un círculo y alrededor de 30 periodistas se encontraban allí en una especie de rueda de prensa haciendo fotos y preguntando a nada más y nada menos que… al mismísimo profesor Lockhart. Gilderoy Lockhart había sido el profesor de Harry y Hermione de la asignatura de Defensa Contra las Artes Oscuras en su 2 º año en Hogwarts. Ése año se había abierto la Cámara de los Secretos y después de una serie de incidentes Lockhart había perdido la memoria cuando intentaba hechizar a Harry y a Ron mediante un hechizo desmemorizante con la varita de Ron, que le salió al revés, perdiendo él su memoria. Ahora parecía estar bien.
Lockhart había estado muchos años inernado en el Hospital San Mungo mientras los sanadores intentaban que recuperase la memoria. Le habían dejado como un caso perdido después de algunos años, pero, al parecer, se había recuperado.
--- Señor Lockhart , ¿ podría explicarnos cómo se enfrentó usted sólo a aquel dragón sanguinario ?
--- Pues verá, me encontraba sólo, como bien dices, ya que los compañeros de mi grupo había huido aterrorizados así que yo, que he salido victorioso de mil batallas me dispuse a enfrentarlo, pero bueno, para más detalles está todo en este nuevo Libro que he sacado ahora, desde la Leyenda del caballero Oscuro, hasta mi famosa entrada en la cámara de los secretos y muchas más.
--- Jejeje. Se reía Harry para sí mismo. ¿ No ha cambiado nada, verdad Hermione ?
--- Eso parece Harry
En ese momento y cuando ya se iban, Gilderoy Lockhart los vio
--- ¡ Señor Potter ! qué agradable sorpresa, se oyó. Pero no se vaya aún, siéntese.
--- Pero… empezó a decir Harry
---- Nada, nada no tienes que agradecerme nada Harry. Siéntate y cuéntale a esta gente cómo te ayudé yo a vencer al basilisco en la cámara de los secretos y a rescatar a la pequeña Ginny de las garras del malvado Tom Riddle.
Harry no sabía qué hacer ni qué decir. Si desacreditar al embustero profesor Lockhart o corroborar sus palabras y miró a su amiga Hermione, quien sacudió sus hombros como quien so sabe qué decir indicándole que hiciese lo que se le ocurriera; al final, Harry consideró que Lockhart ya había sufrido bastante y que le debía a Lockhart su minuto de gloria.
--- Sí, empezó a decir Harry. Fue usted un héroe dijo Harry sacando con ello una atronadora ovación de los periodistas allí congregados. Si no le importa, profesor, debemos irnos.
--- Es una pena, les dijo él. Pero de todas formas no podéis iros sin una copia gratuita de mi último libro firmada por mi.
En cuanto Harry cogió los libros unos flashes iluminaron toda la estancia
--- Adiós profesor
--- Adiós chicos
Al salir Harry no resistió más así que cogió un libro que estaba cerca de la puerta de entrada de la librería y lo compró. Llevaba detrás de ese libro desde que empezó en Hogwarts hace ya muchos años. El libro en cuestión era “ Hechizos y Contrahechizos ( encante a sus amigos y confunda a sus enemigos
Con las más recientes venganzas y ponía una larga serie de maldiciones… del profesor Vindictus Viridian ) .
Salieron de la librería con sus hijos, que ya habían comprado sus libros y compraron en otro puesto unas balanzas para pesar ingredientes para las clases de pociones, unos calderos y un telescopio. En la droguería compraron un surtido de ingredientes básicos para pociones. Tenían que ir ahora a por las varitas, lo último que les quedaba por comprar así que se dirigieron a Ollivander´s.
Cuando entraron a la tienda de Ollivander a comprar las varitas parecía que los estuviera esperando.
--- ¡ Harry Potter ! lo saludó él . Hace mucho tiempo que no le veía por aquí.
--- Sí, la verdad es que no tengo tiempo para venir a comprar varitas con frecuencia dijo Harry sarcásticamente
Ollivander ignoró este comentario.
--- Supongo que serán para los pequeños Harry y Lily. A ver qué tengo por aquí para ellos
Instantes después desapareció y reapareció unos minutos más tarde con varias cajas en la mano. Les tomó medidas a ambos y sacó unas varitas de las cajas
- Prueba con ésta le dijo al pequeño Harry
El pequeño Harry Weasley cogió la varita que le tendía Ollivander. Era una varita de unos 33cm de longitud hecha de madera de nogal y los nervios eran de corazón de dragón. Elástica y flexible. Harry la agitó suavemente una ve y cuando iba a repetirlo, el señor Ollivander se la quitó de las manos
---- Ten ésta otra, madera de roble, con pelos de Unicornio 30 cm de larga, rígida y dura.
Harry la agitó y unas chispas azules salieron de la varita
---- ¡ Oh ! esta es la tuya muchacho. Ahora buscaremos una para tu amiga la señorita Lily Potter.
Ollivander rebuscó entre unas cajas que había detrás suyo y sacó 3 varitas. Le entregó una a Lily
--- Prueba con ésta, madera de sauce, 34 cm. de longitud, es elástica el núcleo es de plumas de fénix
Lily la agitó pero no ocurrió nada. Ollivander entonces le entregó otra varita
--- Prueba esta otra, 39 cm. Madera de Haya hecha con plumas de fénix, es rígida
Lily la agitó y unas chispas rojas salieron de ella
---- Ésa es la tuya muchacha
Le pagaron a Ollivander las varitas y, tras despedirse de él salieron de la tienda. Harry parecía inquieto.
--- Esperadme aquí un momento, ¿ de acuerdo Hermione ?
--- Aquí te esperamos Harry. No tardes
Unos minutos después Harry apareció con dos bultos cubiertos. Los destapó y dos jaulas se vieron. Dentro de cada una de ellas había una lechuza.
---- Os compré unas mascotas chicos, les dijo a Lily y a Harry
--- Harry, no tenías por qué haberlo hecho. Díme cuánto te debo
---- Nada Hermione. Considéralo un regalo ¿ de acuerdo ?
---- Como quieras Harry. ¿ Vamos a casa ?
Harry y Lily agarraron a sus respectivos padres, los cuales se desaparecieron para aparecerse poco después en su casa. Un mes después Harry llevó a su hija al andén 9 y ¾ en donde Harry y Lily cogerían el expreso de Hogwarts. Lily estaba muy nerviosa.
--- Tú estate tranquila hija, le decía a Lily su padre. Cruza la barrera y no tengas miedo, que no te vas a chocar, eres una maga.
---- Lily y Harry atravesaron la barrera y con la ayuda de sus padres, qauienes también lo habían hecho, subieron sus cosas al tren y se despidieron de ellos. Lily y Harry encontraron rápidamente un compartimento vacío y se sentaron.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario