Harry y el doctor siguieron andando lentamente por los corredores, hasta que acabaron llegando a una sala triangular que a Harry le pareció muy familiar:
En el centro de la misma había una extraña piedra. Harry se acercó lentamente a la misma. Sobre su superficie había grabadas unas inscripciones que parecían muy antiguas.
--- Es curioso, parece maya, advirtió el doctor, quien también se encontraba mirando la piedra.
Si hasta ese momento, Harry ya sospechaba que estaban repitiendo sus pasos anteriores, las palabras del doctor acabaron por confirmárselo, así que probó a seguir con ello.
--- Que raro, no recuerdo que los mayas se hubiesen establecido por estas latitudes, dijo Harry.
Esa siniestra figura representa a Mictlantecutli, dijo Harry, tratando de captar la reacción del doctor.
--- Sí, John, te presento a Mictlantecutli, el dios del Mundo subterráneo, dijo el doctor. Y aquí abajo se cuenta una historia muy interesante sobre dos gemelos que jugaban al tlachtli....
--- El famoso juego de pelota, dijo Harry riéndose
El doctor miró de forma nerviosa a Harry durante unos momentos, luego tomó aire y se dispuso a hablar nuevamente.
-- Efectivamente, John. Se dice que los gemelos eran tan buenos que desafiaron a los por aquel entonces señores del Mundo subterráneo, el Inframundo, también conocido como Xibalbá y... pero no puede ser, no aquí.
--- Ahora va a decirme que la historia estaba ambientada en Centroamérica, ¿ verdad ?
--- Pues sí, pero.... ¿ cómo lo has ....?
--- ¿ Sabido ? Es que he estado tratando de decírselo, doctor, pero no sabía cómo ya que al aprecer soy yo el único que recuerda algo de todo esto. Me temo mucho que hemos caido en unaespecie de trampa del Pacto.
--- ¿ Una trampa ?
--- Sí. Es algo así como una especie de trampa-tiempo. Estamos encerrados dentro de un bucle temporal. Y mucho me temo que va a ser muy difícil romperlo.
-- Bueno, yo tengo algunas ideas bajo la manga pero...
--- No funcionarán sin alguien de fuera John. ¿ No es eso ?
-- Cierto. De todas formas, sólo disponemos de unos pocos minutos antes de que Pent llegue por ese corredor, dijo Harry, señalando un pasillo contiguo.
--- El Pent del cual me has hablado antes, ¿ verdad ?
--- El mismo. Él nos atrapó aquí.
Harry y el doctor escucharon unos pasos acercarse por el corredor. Sin embargo, no podía ser Pent, aún era demasiado pronto. Harry levantó cautelosamente su varita apiuntando a quien fuera que fuese el intruso. Mas para su asombro, vieron salir a un niño rubio de aspecto pálido, el cual, según parecía, les estaba buscando. El niño llevaba una bolsa a la espalda. El niño les miró a ambos sin apenas inmutarse y se sentó en el suelo.
-- ¿ Qué haces por aquí, pequeño ? preguntó el doctor
--- Buscaba a mi abuelo. Una piedra grande le ha atrapado los pies y no puede liberarse, dijo el pobre niño entre sollozos.
En ese momento escucharon unos gritos que procedían del túnel por el cual habían venido.
--- Qué raro, dijo Harry. No vimos a nadie al venir hacia aquí.
--- Mi abuelo y yo hemos conseguido escaparnos, pero las prisiones están allí atrás, no por aquí. Esto es tan sólo una forma de despiste.
Harry y el doctor fueron hacia el lugar de donde provenían las voces. No tardaron mucho en llegar.Un anciano en efecto, tenía los pies atrapados por una enorme roca. A Harry, no obstante, el aspecto del anciano se le hizo conocido.
--- Gracias al cielo que llega alguien en mi auxilio, dijo el anciano al veros.
Harry usó un potente hechizo levitatorio para elevar la roca unos metros, de forma que los pies del anciano quedaron libres.
--- Se encuentra bien, ¿ buen hombre ?
-- Gracias a vosotros, de maravilla.
--- Bueno, entonces nos alegramos de haberle ayudado. También tiene que darle las gracias a su nieto, dijo Harry mientras ambos se volvían en dirección al niño, al que habían dejado de espaldas. Sin ambargo, el pequeño había desaparecido, y en su lugar estaba su bolsa.
-- Qué raro. ¿ Dónde estás, pequeño ?
--- Ayuda a alguien necesitado... seguimos ganado puntos. No se preocupen por él, cojan la bolsa y vayan a las prisiones oyeron decir al anciano, que se encontraba entonces a su espalda. Harry se volvió rápidamente y corrió en dirección al anciano.
-- Usa el chivatoscopio que hay dentro Harry, te será útil. Y recuerda, mejores secretos vienen siempre del subsuelo, le susurró el anciano de forma que sólo él pudiera oirlo. Y antes de que Harry pudiera hacer nada le lanzó un hechizo, el cual le hizo cambiar su apariencia.
--- Pero...
Pero el anciano desapareció de forma inmediata, frente a ellos.
-- Era Merlín, dijo Harry. Otra vez ha venido a mi rescate.
--- ¿ Merlín ?
--- En otro momento.
Harry cogió entonces rápidamente el chivatoscopio de la mochila. Tenían muy poco tiempo.
--- En un momento a otro llegará Pent. Si queremos escapar de aquí, necesitaremos de la ayuda de Rose. Intentaré avisarla. No sé si esto funcionará. ¿ Tú sólo podrás contenerle ? le preguntó Harry al doctor
-- Lo intentaré. Después de todo, antes no nos mató, ¿ verdad ?
--- Cierto, pero no se qué hará si ve peligrar su pequeño chiringuito.
El chivatoscopio empezó a girar y a brillar rápidamente. Harry lo cogió, su cubrió con su capa de invisibilidad y dió media vuelta a su giratiempos antes de despedirse. Pero era demasiado tarde, Pent acababa de llegar a su altura. Entonces, todo lo que veía Harry comenzó a correr hacia atrás vertiginosamente, lo cual le produjo un cierto mareo. Harry intentó centrar su visión, más un fuerte dolor de cabeza le impedía concentrarse. Con gran esfuerzo por su parte, comenzó a moverse. Le pareció percibir unas voces y algo que se asemejaba a una especie de... sala circular.
-- Tiene que ser la de las palancas, se dijo a si mismo.
Finalmente su visión de aclaró del todo y, de forma sigilosa se introdujo en la sala. Allí se encontraban su yo pasado, el doctor y Rose. Lentamente, se situó detrás suyo. Harry miró detenidamente las palancas de la pared por si veia algo que antes se les había pasado por alto.
--- Supongo que esas palancas sirven para abrir la puerta, advirtió el doctor.
Harry movió una de las palancas, pero no pareció ocurrir nada.
--- Prueba con otra, dijo Rose gentilmente
Harry vió cómo iban probando sin éxito las palancas, hasta que dieron finalmente con la más pequeña y la puerta se abrió lentamente, produciendo un gran chirrido metálico. Entonces, dió unos pasos hacia atrás, para dejarles sitio, sin embargo pisó una losa que andaba algo suelta y ellos le oyeron. Harry se asustó mucho, lentamente se giró hacia atrás, dispuesto a correr, y el chivatoscopio se le cayó al suelo. Como último recurso, echó a correr por el túnel para alejarse de ellos. Le lanzaron varios hechizos, mas ninguno le alcanzó. Cuando consideró que estaba a salvo, se volvió y lentamente, comenzó a acercarse nuevamente a la sala.
Cuando llegó a la misma, tan sólo vio allí a Rose oculta en un rincón de la misma. Lentamente, se acercó a ella, pero se la podía percibier inquieta, nerviosa. Como no sabía cómo presentarse tan súbitamente, trató de coger sus manos, para evitar que ella reaccionase de forma violenta, como de hecho ocurrió. Así pues, cuando Harry trataba de cogerle con las dos manos por la cintura, Rose, presa del miedo, se revolvió entonces violentamente y le dio a Harry un fuerte puñetazo en la cabeza, lo cual le lanzó habia atrás, cayéndosele al suelo su capa de invisibilidad y quedando Harry al descubierto.
--- ¡ Ay, Rose ! ¿ Por qué me has pegado ?
--- ¿ Qué ? ¿ quién demonios eres tú ?
Harry aún se retorcía en el suelo buscando su varita. Cuando lo hizo la giró hacia su rostro, musitó unas palabras y finalmente recobró su verdadera apariencia.
--- ¡ John ! ¿ Qué haces aquí de vuelta ? ¿ Dónde está el doctor ? ¿ Conseguisteis liberar a los presos ?
--- Escúchame atentamente Rose. No tengo mucho tiempo para poder explicártelo. El doctor y yo caimos en una trampa. Se trata de una especie de bucle temporal cíclico. He usado este aparato para retroceder y advertirte, le indicó Harry enseñándole su giratiempos.
--- Pero… ¿ Cómo se supone que…. ?
--- No hay tiempo para grandes explicaciones; ya he arriesgado demasiado al escapar temporalmente y venir aquí. Escóndete bien. En pocos minutos reapareceremos los tres por esa entrada. Tú debes de convencernos al doctor y a mi de que no continuemos por ese pasillo. Pulsamos la llave equivocada. Las cárceles deben de estar bajo el susuelo. Recuerda, los mejores secretos vienen siempre del subsuelo.
--- Pero yo…
--- Eres nuestra única esperanza Rose Tyler. Ahora todo depende de ti.
Harry dio unas vueltas al giratiempos y luego abrazó a Rose. Finalmente desapareció.
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