

Capítulo 25. Una aventura en Narnia
Habían pasado ya varios días desde que regresaron a la escuela, y, se encontraban revisando en esos momentos los libros y manuscritos de profecías que habían cogido de la Sala oculta de laSección prohibida de la Biblioteca, Hermione estaba estudiando en ese momento los manuscritos de las profecías nicaianas, había unas líneas que no habían podido traducir hasta ese momento, debido a que con los múltiples viajes realizados aún no habían tenido el tiempo suficente para ello, en ese momento se encontraba sola, Ron y Harry habían salido a dar un paseo por los jardines, Draco, or su parte, dormitaba en un sofá que había en un rincón de la Sala.
Hermione, tras mucho tiempo, consiguió traducir unas palabras, al pàrecer se trataba de un texto relativo a las Profecías que hablaban de la llegada del peligroso Troclón que podría causar el fin del Mundo, él saber esto la llenó de temor, ante lo que podría descubrir, poco a poco, empezó a descifrar nuevas palabras de la profecía, sus ojos se volvieron poco a poco blancos ante la terrible revelación que entrañaban las palabras de la profecía, lo que implicaba, era de por sí, espantoso:
-- " El elegido, para llevar a cabo su misión salvadora se verá en un gran dilema, el cual implicará un sacrificio, que debrá ser el de su mejor amiga, tan sólo de esta forma será capaz de acabr con la amenaza que penderá sobre el Mundo mágico y, de estas forma conseguirá evitar el ataque del Troclón "
--- ¡ No puede ser ! dijo Hermione, comprendioendo la cruda implicacion de las palabras de la profecía... ¡ Harry no sería capaz... no me haría... No !
Hermione se derrumbó llorando sobre el suelo, deseperada, el ruido despertó a Draco, quien tampoco estaba disfrutando d eun buen descanso, después de las últimas aventuras que habían vivido.
-- ¿ Te pasa algo Hermione ?
-- No, mintió Hermione, ocultando su rostro y escondiendo el manuscrito en donde había traducido el resto de las profecías Niacianas, es tan sólo que esta situación, a veces... me supera Draco, tan sólo eso. Si me disculpas, saldré a dar un paseo
-- Te comprendo Hermione, a mi también me ocurre, últimamente no logro conciliar bien el sueño
En ese momento, Ron entró corrieno en la habitación, muy alterado y nervioso
-- ¡ Es horrible chicos, es horrible !
-- ¿ Qué ocurre Ron ?
-- Es.... ¡ Es Harry !
--- ¿ Qué le ha ocurrido a Harry ?
--- Estábamos hablando y él estaba jugando con el anillo que compró en Arabia, en la vieja tienda de antigüedades, lo tenía entre sus dedos, lo estaba acariciando y... de repente, se lo puso y.. simplemente desapareció.
-- ¿ Desapareció ? Ron explícate
En ese momento la puerta de la Sala se abrió y Harry entró y les saludó
-- ¡ Harry ! ¿ Dónde has estado ? le preguntaron todos, asombrados al verlo
Harry miró a sus amigos y exhaló un fuerte suspiro
-- Es una larga historia, dijo finalmente
Veamos lo que le ocurrió a Harry desde su punto de vista:
Harry y Ron salieron hacia el exterior. Pese al calor del lugar soplaba una brisa fresca y ligera. En el oscuro cielo de la noche, miles de estrellas brillaban acompañando la claridad de una luna intensa que parecía observarlos. Se sentaron al pie de una palmera tan alta que se perdía en el cielo sin estrellas. Harry sacó el anillo de su bolsillo y jugueteaba con él. Ron lo observaba, no habían tenido tiempo de conversar acerca de ese curioso objeto.
--- Es curioso ese anillo, Harry. ¿Por qué lo compraste?
--- No me preguntes eso Ron, yo tampoco me lo explico. Sentí el impulso de comprarlo.
---- ¿Piensas regalárselo a Ginny?.
Harry lo tenía sujeto entre los dedos, observándolo con detenimiento.
--- No es de su medida, dijo finalmente, la mano de Ginny es más pequeña. El vendedor me lo dio junto con esto.
Harry sacó del bolsillo de su túnica un objeto de forma indefinida. Era una especie de vara pequeña de bronce que terminaba en una media esfera que mostraba la mitad perfecta de una estrella de cinco puntas.
-- ¿Qué es eso? preguntó Ron con curiosidad.
Harry se encogió de hombros.
--- No lo sé. Parece la mitad de algo… tal vez una llave.
Se quedó pensativo unos instantes.
--- Me gustaría saber qué puerta abre.
Mientras jugueteaba con el curioso anillo, tuvo el impulso de probárselo. Lo deslizó lentamente por su dedo y de pronto se sintió mareado. Vió que Ron se levantó de golpe y comenzó a mirar insistentemente a todos lados. Tenía el rostro pálido y lívido, como si estuviese viendo algo particularmente aterrador. Abrió la boca, parecía gritar, pero Harry no lo escuchaba.
De un brinco, él también se puso de pie y extendió los brazos para sujetar por el hombro a su amigo, pero sus manos tropezaron con algo sólido.
--- ¿Qué sucede, Ron? ¡Ron!… ¡Ron!
Desesperado, comenzó a golpear con fuerza aquella nada que parecía un escudo invisible. Entonces, intentó deshacerse del anillo pero éste parecía estar atascado en su dedo, o peor aún, fusionado en su piel. Intentó con insistencia, sin resultado. Ron había desaparecido de su vista y volvió a los pocos minutos seguido por Hermione. Gesticulaba y Harry supuso que le estaba explicando lo ocurrido.
--- ¡ Hermione !… ¡Ron!… ¡Aquí!… ¡ Estoy aquí !
Se agachó en el suelo, sosteniendo la cabeza entre sus manos, buscando serenarse. Se alzó y miró hacia donde estaban sus amigos. Hermione sollozaba en el hombro de Ron, de cuyo rostro brotaban gruesas lágrimas. Comenzó a golpear, una vez mas con fuerza aquel escudo, hasta que sus puños quedaron enrojecidos.
--- ¡Ron!… ¡Hermione!. Es en vano, no pueden oirme
Desistió en su intento. Comprendió que aquel anillo tenía un extraño poder que lo había atrapado en un lugar desconocido. Giró sobre sus talones. Detrás de él el paisaje no continuaba, sólo había una neblina grisácea que remolineaba frente a él. Estiró los brazos, tanteando en el aire.
--- Debe haber una salida.
Avanzó unos pasos y se volteó. La imagen de sus amigos había quedado oculta detrás de la densa niebla que lo envolvió. Sacó su varita.
--- ¡ Lumos !
La varita emitió una luz que al contacto con la neblina no le ayudaba de mucho.
---- ¡ Lumos máxima !
La luz se hizo intensa, logrando iluminar a duras penas un camino de tierra negra y seca. Siguió avanzando sigilosamente. La niebla se fue despejando revelando un paisaje lúgubre y tenebroso. Caminaba por una especie de bosque rodeado de árboles sin hojas cuyas ramas dibujaban formas tortuosas bajo un cielo añil, sin estrellas, en el que lograba distinguir una luna opaca cuyos tenues rayos no lograban vencer la penumbra ocasionada por la perenne neblina. El silencio a su alrededor era total y Harry solo lograba escuchar los latidos de su corazón y de sus pasos arrastrados sobre la tierra árida y el siseo de su túnica contra los troncos secos y torcidos.
Caminó durante un largo tiempo. De pronto, tropezó con algo en el suelo y casi cae de bruces. Era el extremo de una piedra que formaba parte de lo que parecía ser una pared. Ayudado por su varita recorrió aquel muro, o lo que quedaba de él y de pronto cayó en cuenta de que se encontraba en el centro de lo que alguna vez había sido el salón de un palacio. Dio una vuelta lenta a su alrededor, distinguiendo los restos de armaduras, candelabros sujetos en las paredes y cortinas raídas que colgaban de ventanas cuyo exterior mostraba la misma neblina que lo había estado acompañando y pedazos de madera y piedras desperdigadas por el suelo.
Harry escuchó un sonido. Una especie de llanto, de gemido, que provenía de la única puerta que estaba en uno de los muros que permanecía en pie. Caminó lentamente hacia ella y la empujó con suavidad. Del otro lado vio una escalera de piedra que descendía serpenteando hacia la oscuridad. Mientras bajaba, el lamento se hizo más cercano, acompañado de una voz gruesa, áspera, atronadora.
--- Acéptalo princesa; la fría voz rebotó en las paredes de piedra. Tu reino ha sido destruido. Eres la única sobreviviente de Narnia.
---- Mi reino se levantará de nuevo Abderramán, Aslan vendrá, respondió desafiante la otra voz.
El hombre soltó una sonora carcajada que hizo vibrar de nuevo las paredes. Detrás de una curva comenzó a aparecer el resplandor de unas llamas. Harry se detuvo y continuó escuchando.
--- Tu insensatez ha sido tu ruina – dijo el hombre. Piénsalo, princesa. Podría liberarte si cooperaras conmigo diciéndome cómo encontrar al unicornio. Tu querido leoncito no te va a ayudar ahora.
--- Nunca, Abderramán, lo ¿entiendes? Jamás te lo diré.
--- Sabes muy bien que debo matarlo, el unicornio es el único capaz de destruir a mi grupo.
El hombre avanzó por el lugar y Harry vio su sombra reflejada en las paredes por las antorchas. Se asomó un poco más y lo vio, de espaldas a él. Era muy alto y corpulento y llevaba una larga capa negra que casi llegaba a rozar el piso y un turbante en su cabeza. En una de sus manos, llevaba una vara.
---- Piénsalo – dijo de nuevo - Si cooperas, serás mi reina. Gobernaremos juntos, seremos poderosos. Nada te faltará.
--- ¡ Prefiero morir, Abderramán ! dijo la princesa con una nota de desafío en la voz. ¡ Prefiero morir ! .
El hombre se apartó hacia un lado y Harry vio a una joven que estaba encerrada dentro de una prisión. El cabello negro, largo y despeinado casi alcanzaba sus pies. Sus ojos color aceituna estaban llorosos y suplicantes y sus manos aferraban los barrotes como si quisieran derretirlos con su calor. Llevaba puesto un vestido sucio y andrajoso, que le hizo recordar la indumentaria de Kreacher, el elfo de los Malfoy. A pesar de la palidez de su rostro, Harry pudo apreciar unos rasgos muy hermosos.
Bajó los últimos peldaños de la empedrada escalera, cuando pisó en falso una piedra que se desprendió y rodó hasta tropezar con los talones de Abderramán, que dio un giro violento que hizo que su capa levantara una pequeña nube de polvo del suelo.
Sus ojos se encontraron. El rostro de Abderramán era moreno y cuadrado con una prominente mandíbula que mostraba una boca de dientes ennegrecidos y amarillentos. Lo miraba con ojos asesinos. El turbante que coronaba su cabeza era negro y en el centro tenía una enorme gema que brillaba a la luz de las velas.
Abderramán echó hacia atrás uno de los bordes de su capa, dejando al descubierto su pecho desnudo, amplio y musculoso. De su cintura colgaba un sable cuyo filo centelleaba con intensidad. Una de sus manos, empuñaba un báculo de bronce cuya punta estaba rota.
--- ¿Quién eres? – preguntó Abderramán con voz atronadora.
Eso no importa – respondió con valentía, ¡ libérala !.
Abderramán lo miró con desdén y soltó una risotada. Harry lo detalló con preocupación, las dimensiones de aquel hombre solo eran comparables con las de Hagrid, por un momento lamentó que su amigo no estuviese con él en aquel momento.
--- ¿De dónde vienes? preguntó de nuevo el mago ¿Quién te ha enviado? ¿ Ha sido Aslan ?
Otra vez ese nombre, Harry no sabía a quien se refería el siniestro mago
--- ¡ Libérala ! le ordenó de nuevo mientras lo apuntaba con su varita.
Dentro de su prisión, la princesa continuaba aferrada al hierro de los barrotes, mirando a ambos hombres con angustia.
Repentinamente, Abderramán aleteó el báculo en el aire y un viento huracanado invadió la habitación. Los pies de la princesa se elevaron del suelo agitando su cuerpo como una palmera en medio de una tormenta. La fuerza del viento arrancó la varita de la mano de Harry, que salió disparado impactando contra uno de los muros y desplomándose hacia el suelo casi sin sentido.
Las antorchas se apagaron quedando sumidos en una total oscuridad.
El viento cesó. Aún en el suelo, Harry buscaba su varita en medio de la oscuridad, tanteando con sus manos.
---- ¡ Lumos !
El extremo de la varita se iluminó a escasos metros de él. Se lanzó en su busca y se incorporó. De pronto, la oscuridad se tragó la luz.
--- ¡ Lumos ! gritó. ¡ Lumos !... ¡ Lumos máxima !
Seguían en oscuridad.
Se puso en alerta. Escuchó un siseo de capas a sus espaldas y se volteó con brusquedad tratando de distinguir en la negrura la silueta de su atacante. Sentía la boca seca por la ansiedad y su corazón latía con fuerza. Escuchó la respiración de X cerca de él. Retrocedió unos pasos.
--- ¡ Expelliarmus !
Escuchó un grito, un golpe seco y un ruido metálico.
De inmediato, las antorchas se encendieron dándole al lugar una penumbra que él agradeció. Abderramán yacía en el suelo y el báculo había caído a los pies de Harry. Estaba consciente y lo miraba con profundo desprecio. Se incorporó con agilidad, desenvainó el sable y avanzó lentamente hacia Harry que había tomado el báculo con ambas manos.
Abderramán atestó el primer mandoble que golpeó en medio de la vara de bronce haciendo que a Harry se le doblaran ligeramente las rodillas por el impacto. Continuó atacando sin descanso, mientras él esquivaba los golpes, pero a medida que éstos se incrementaban, Harry sentía que disminuían sus fuerzas.
Abderramán lo golpeó una vez más haciendo que Harry cayera sobre una de sus rodillas. Giró el báculo formando un círculo en el aire y lo golpeó en el rostro, haciendo que el turbante saliera disparado por los aires, revelando un cabello largo, negro y espeso. El hombre soltó un bramido y se llevó ambas manos a la cara chillando de dolor. El sable resbaló de sus dedos y cayó arrodillado en el suelo.
Harry jadeaba por el esfuerzo. El báculo cayó de sus manos con un golpe metálico. La sangre se colaba entre los dedos de Abderramán y escurrían por sus brazos. De pronto, apartó las manos y lo miró con furia encendida y emitiendo un fuerte gruñido se abalanzó sobre Harry y le rodeó el cuelo con las manos.
Harry sentía que le faltaba el aire, mientras gruesas gotas de sangre, húmeda, caliente y pegajosa caía sobre su pecho. Dobló una de sus rodillas y la apoyó sobre el cuerpo de Abderramán y con las escasas fuerzas que le quedaban, ejerció presión empujándolo lejos de él, haciéndolo caer de espaldas al suelo. Harry se incorporó y tomó la empuñadura del sable, justo en el momento en que Abderramán volvía a arremeter contra él. La hoja afilada se enterró en el cuerpo de Abderramán, que abrió mucho los ojos y ahogó un grito, derrumbándose lentamente.
Estaba muerto.
Harry se levantó con dificultad y recuperó su varita. Estaba cansado.
---- ¿Estás bien? preguntó la princesa con voz emocionada y temblorosa.
---- Si, respondió él.
--- Gracias por salvarme.
Harry le dirigió una sonrisa y miró a su alrededor buscando algo que pudiera ayudarle a abrir la celda. Agarró el báculo y golpeó con fuerza la cerradura, sin resultado. Sacó su varita y se arriesgó.
--- ¡Alohomora!
--- Es inútil, dijo la muchacha con resignación, la magia de nada te servirá. Necesitamos la otra mitad del báculo.
Harry la miró sorprendido.
--- ¿Sabes de magia?
--- Por supuesto, respondió la muchacha, supe que eras un mago cuando vi el anillo en tu dedo.
Exhaló un suspiro.
Mi nombre es Zoraida Tali, princesa de Munter, un pueblo pacífico que se rige por el poder del báculo. También nos vinculamos con el mundo mágico, estas regiones pertenecen al Mundo de Narnia. Un día los miembros de El Pacto aparecieron por nuestras tierras y se las ingeniaron para hacernos creer que amaban la paz como nosotros. Cuando nos dimos cuenta, ya nos habían sometido, muchos de los nuestros huyeron a otras tierras, pero antes de que tomaran el control de este castillo, con la ayuda del báculo hice un encantamiento a ese anillo para que únicamente aquel capaz de liberarnos lo usara. De hecho, nadie más podía usarlo.
--- Pero este anillo, balbuceó Harry, lo compré en un mercado árabe. Me lo ofrecieron como una simple baratija.
El malvado Abderramán Spungen se encargó de hacer desaparecer el anillo para que aquel que fuera a liberarnos nunca lo encontrara y me encerró aquí usando el poder del báculo. ¿ves la punta?, le falta la otra mitad. Para poder liberarme se deben unir las dos mitades. Mientras esté aquí no podré reunir a mi pueblo de nuevo.
Harry miró el extremo del báculo, luego a la princesa y sonrió.
--- ¿Qué sucede? – preguntó ésta sorprendida.
Por toda respuesta, Harry sacó del bolsillo de su túnica el extraño objeto que le había mostrado a Ron.
--- ¡No es posible! exclamó la princesa emocionada con lágrimas en los ojos.
--- Esto, explicó Harry, me lo dio el mercader que me vendió el anillo. Pensé que era la mitad de una llave.
--- De hecho, lo es – dijo Zoraida. Es la llave de mi libertad. ¡Dame el báculo!
Harry obedeció. Zoraida aferró con fuerza la vara y la asomó entre los barrotes, mientras Harry, desde el otro lado sostenía la pieza.
--- Bien, le dijo ella, a la de tres. Uno… dos… ¡tres!.
Ambos unieron las piezas que se fusionaron como sumergidas en fuego. Se produjo una intensa luz que hizo que por momentos no se viera nada a su alrededor. Cuando la claridad aminoró, los barrotes habían desaparecido.
Y extendió los brazos hacia el cielo, radiante de felicidad, luego miró a Harry. Sonrieron y se abrazaron.
--- ¡Gracias!
Luego, subieron por las escaleras hacia el exterior. Y contempló por un momento las ruinas y cerró los ojos, alzó el báculo al cielo y pronunció unas palabras que Harry no alcanzó a comprender. De pronto, todo a su alrededor se transformó. Las paredes los rodearon encerrando el recinto que se llenó de antorchas, muebles, cortinas y adornos. Poco a poco, el castillo volvió a ser como era antes.
La princesa sonreía mientras Harry la contemplaba con los ojos abiertos como platos. Estaba ataviada en un hermoso vestido dorado que desprendía destellos luminosos y en su cabeza brillaba una diadema de la cual colgaba sobre su frente una esmeralda de gran tamaño y brillo esplendoroso.
---- ¿Cómo te llamas? le preguntó.
---- Harry Potter
--- Harry, dijo ella con solemnidad posando el báculo sobre su hombro, pertenecerás a mi reino. A partir de este momento serás…
--- Lo siento. Harry la interrumpió, pero no puedo quedarme. No pertenezco a este Mundo. necesito regresar al mío, pero no sé cómo.
La princesa lo miró con ojos entristecidos.
--- Para los de tu Mundo ya has muerto ¿de qué te sirve regresar ?
Harry guardó silencio.
---- ¿Has oído hablar del Libro del Tiempo Perdido? le preguntó Harry a Zoraida. Estaba tras su búsqueda cuando entré en tu mundo. Es importante que lo encuentre, antes de que lo hagan los de El Pacto. Si no lo hago, mi Mundo pasará por la misma situación que el tuyo. ¿Comprendes?
--- Lamento no poder ayudarte a encontrar el libro que buscas, respondió, eso pertenece a tu Mundo.
De nuevo, silencio.
--- Abderramán te exigía que le dijeras cómo encontrar al unicornio…
La princesa sonrió.
--- Él nunca lo supo, pero no se trataba de un unicornio en sí, sino de alguien con la misma nobleza del unicornio, allí radicaba su poder, que ellos no soportan. Alguien como tú.
---- ¿Como yo?
--- ¡Si! respondió ella entusiasmada. Apuesto a que eres un animago… de hecho, un unicornio.
--- ¿Cómo lo sabes?
--- Ya te lo dije, replicó Zoraida, el anillo encajará solo en aquel que posea el poder del unicornio. Y solo aquel con el poder del unicornio podrá erradicar y destruir a los miembros de El Pacto.
Harry la miró un largo rato, sin hablar.
--- Necesito regresar, dijo finalmente Harry.
La princesa se entristeció.
--- Pensé que te gustaría quedarte aquí.
--- No… bueno… si… si, me gustaría, solo que…
--- Entiendo – dijo Zoraida con un dejo de tristeza en su voz. Te ayudaré pero es necesario que adoptes la forma del unicornio. Solo así podrás regresar.
--- ¡ Zoraida ! dijo Harry. ¡Gracias!
La princesa negó con la cabeza.
--- Soy yo quien te da las gracias, por ayudarme a recuperar mi reino.
Se abrazaron de nuevo. La princesa le entregó a Harry un extraño reloj de pulsera.
-- ¿ Qué es ? preguntó Harry
---- Te ayudará en tu búsqueda del libro. Y ahora, adios Harry.
--- Adiós Princesa.
Harry se transformó en unicornio, sostuvo la varita en su boca y salieron hacia el exterior. El paisaje era diferente, los árboles estaban vestidos de verde, había césped y flores y en el hermoso cielo, bandadas de pájaros volaban trinando su canto.
Caminaron un largo trecho, luego se detuvieron en un claro. La princesa tocó el aire con su báculo.
--- Pasa, mi fiel amigo – dijo señalando hacia el frente, y que tengas mucha suerte en tu búsqueda.
El unicornio dobló una de sus patas delanteras, hizo una reverencia con la cabeza y avanzó. Cuando volvió la mirada, la princesa había desaparecido. Harry recobró de nuevo su forma humana y miró sus manos, ya no llevaba puesto el anillo.”
Harry miró a su alrededor, se encontraba nuevamente en el exterior de la casa de Hermione y Ron, en el jardín, Ron ya no se encontraba allí.
---- Debo buscar a Ron y explicárselo
Harry entró en la casa de Ron y se dirigió hacia el estudio en donde esperaba encontrarse con sus amigos
Cuando entró en el despacho y sus amigos lo vieron, una mueca de asombro se vislumbró en sus caras
--- ¡ Harry ! ¿ Dónde has estado ? le preguntaron todos, visiblemente asombrados al verlo
Harry miró a sus amigos y exhaló un fuerte suspiro
-- Es una larga historia, dijo finalmente Harry.
Habían pasado ya varios días desde que regresaron a la escuela, y, se encontraban revisando en esos momentos los libros y manuscritos de profecías que habían cogido de la Sala oculta de laSección prohibida de la Biblioteca, Hermione estaba estudiando en ese momento los manuscritos de las profecías nicaianas, había unas líneas que no habían podido traducir hasta ese momento, debido a que con los múltiples viajes realizados aún no habían tenido el tiempo suficente para ello, en ese momento se encontraba sola, Ron y Harry habían salido a dar un paseo por los jardines, Draco, or su parte, dormitaba en un sofá que había en un rincón de la Sala.
Hermione, tras mucho tiempo, consiguió traducir unas palabras, al pàrecer se trataba de un texto relativo a las Profecías que hablaban de la llegada del peligroso Troclón que podría causar el fin del Mundo, él saber esto la llenó de temor, ante lo que podría descubrir, poco a poco, empezó a descifrar nuevas palabras de la profecía, sus ojos se volvieron poco a poco blancos ante la terrible revelación que entrañaban las palabras de la profecía, lo que implicaba, era de por sí, espantoso:
-- " El elegido, para llevar a cabo su misión salvadora se verá en un gran dilema, el cual implicará un sacrificio, que debrá ser el de su mejor amiga, tan sólo de esta forma será capaz de acabr con la amenaza que penderá sobre el Mundo mágico y, de estas forma conseguirá evitar el ataque del Troclón "
--- ¡ No puede ser ! dijo Hermione, comprendioendo la cruda implicacion de las palabras de la profecía... ¡ Harry no sería capaz... no me haría... No !
Hermione se derrumbó llorando sobre el suelo, deseperada, el ruido despertó a Draco, quien tampoco estaba disfrutando d eun buen descanso, después de las últimas aventuras que habían vivido.
-- ¿ Te pasa algo Hermione ?
-- No, mintió Hermione, ocultando su rostro y escondiendo el manuscrito en donde había traducido el resto de las profecías Niacianas, es tan sólo que esta situación, a veces... me supera Draco, tan sólo eso. Si me disculpas, saldré a dar un paseo
-- Te comprendo Hermione, a mi también me ocurre, últimamente no logro conciliar bien el sueño
En ese momento, Ron entró corrieno en la habitación, muy alterado y nervioso
-- ¡ Es horrible chicos, es horrible !
-- ¿ Qué ocurre Ron ?
-- Es.... ¡ Es Harry !
--- ¿ Qué le ha ocurrido a Harry ?
--- Estábamos hablando y él estaba jugando con el anillo que compró en Arabia, en la vieja tienda de antigüedades, lo tenía entre sus dedos, lo estaba acariciando y... de repente, se lo puso y.. simplemente desapareció.
-- ¿ Desapareció ? Ron explícate
En ese momento la puerta de la Sala se abrió y Harry entró y les saludó
-- ¡ Harry ! ¿ Dónde has estado ? le preguntaron todos, asombrados al verlo
Harry miró a sus amigos y exhaló un fuerte suspiro
-- Es una larga historia, dijo finalmente
Veamos lo que le ocurrió a Harry desde su punto de vista:
Harry y Ron salieron hacia el exterior. Pese al calor del lugar soplaba una brisa fresca y ligera. En el oscuro cielo de la noche, miles de estrellas brillaban acompañando la claridad de una luna intensa que parecía observarlos. Se sentaron al pie de una palmera tan alta que se perdía en el cielo sin estrellas. Harry sacó el anillo de su bolsillo y jugueteaba con él. Ron lo observaba, no habían tenido tiempo de conversar acerca de ese curioso objeto.
--- Es curioso ese anillo, Harry. ¿Por qué lo compraste?
--- No me preguntes eso Ron, yo tampoco me lo explico. Sentí el impulso de comprarlo.
---- ¿Piensas regalárselo a Ginny?.
Harry lo tenía sujeto entre los dedos, observándolo con detenimiento.
--- No es de su medida, dijo finalmente, la mano de Ginny es más pequeña. El vendedor me lo dio junto con esto.
Harry sacó del bolsillo de su túnica un objeto de forma indefinida. Era una especie de vara pequeña de bronce que terminaba en una media esfera que mostraba la mitad perfecta de una estrella de cinco puntas.
-- ¿Qué es eso? preguntó Ron con curiosidad.
Harry se encogió de hombros.
--- No lo sé. Parece la mitad de algo… tal vez una llave.
Se quedó pensativo unos instantes.
--- Me gustaría saber qué puerta abre.
Mientras jugueteaba con el curioso anillo, tuvo el impulso de probárselo. Lo deslizó lentamente por su dedo y de pronto se sintió mareado. Vió que Ron se levantó de golpe y comenzó a mirar insistentemente a todos lados. Tenía el rostro pálido y lívido, como si estuviese viendo algo particularmente aterrador. Abrió la boca, parecía gritar, pero Harry no lo escuchaba.
De un brinco, él también se puso de pie y extendió los brazos para sujetar por el hombro a su amigo, pero sus manos tropezaron con algo sólido.
--- ¿Qué sucede, Ron? ¡Ron!… ¡Ron!
Desesperado, comenzó a golpear con fuerza aquella nada que parecía un escudo invisible. Entonces, intentó deshacerse del anillo pero éste parecía estar atascado en su dedo, o peor aún, fusionado en su piel. Intentó con insistencia, sin resultado. Ron había desaparecido de su vista y volvió a los pocos minutos seguido por Hermione. Gesticulaba y Harry supuso que le estaba explicando lo ocurrido.
--- ¡ Hermione !… ¡Ron!… ¡Aquí!… ¡ Estoy aquí !
Se agachó en el suelo, sosteniendo la cabeza entre sus manos, buscando serenarse. Se alzó y miró hacia donde estaban sus amigos. Hermione sollozaba en el hombro de Ron, de cuyo rostro brotaban gruesas lágrimas. Comenzó a golpear, una vez mas con fuerza aquel escudo, hasta que sus puños quedaron enrojecidos.
--- ¡Ron!… ¡Hermione!. Es en vano, no pueden oirme
Desistió en su intento. Comprendió que aquel anillo tenía un extraño poder que lo había atrapado en un lugar desconocido. Giró sobre sus talones. Detrás de él el paisaje no continuaba, sólo había una neblina grisácea que remolineaba frente a él. Estiró los brazos, tanteando en el aire.
--- Debe haber una salida.
Avanzó unos pasos y se volteó. La imagen de sus amigos había quedado oculta detrás de la densa niebla que lo envolvió. Sacó su varita.
--- ¡ Lumos !
La varita emitió una luz que al contacto con la neblina no le ayudaba de mucho.
---- ¡ Lumos máxima !
La luz se hizo intensa, logrando iluminar a duras penas un camino de tierra negra y seca. Siguió avanzando sigilosamente. La niebla se fue despejando revelando un paisaje lúgubre y tenebroso. Caminaba por una especie de bosque rodeado de árboles sin hojas cuyas ramas dibujaban formas tortuosas bajo un cielo añil, sin estrellas, en el que lograba distinguir una luna opaca cuyos tenues rayos no lograban vencer la penumbra ocasionada por la perenne neblina. El silencio a su alrededor era total y Harry solo lograba escuchar los latidos de su corazón y de sus pasos arrastrados sobre la tierra árida y el siseo de su túnica contra los troncos secos y torcidos.
Caminó durante un largo tiempo. De pronto, tropezó con algo en el suelo y casi cae de bruces. Era el extremo de una piedra que formaba parte de lo que parecía ser una pared. Ayudado por su varita recorrió aquel muro, o lo que quedaba de él y de pronto cayó en cuenta de que se encontraba en el centro de lo que alguna vez había sido el salón de un palacio. Dio una vuelta lenta a su alrededor, distinguiendo los restos de armaduras, candelabros sujetos en las paredes y cortinas raídas que colgaban de ventanas cuyo exterior mostraba la misma neblina que lo había estado acompañando y pedazos de madera y piedras desperdigadas por el suelo.
Harry escuchó un sonido. Una especie de llanto, de gemido, que provenía de la única puerta que estaba en uno de los muros que permanecía en pie. Caminó lentamente hacia ella y la empujó con suavidad. Del otro lado vio una escalera de piedra que descendía serpenteando hacia la oscuridad. Mientras bajaba, el lamento se hizo más cercano, acompañado de una voz gruesa, áspera, atronadora.
--- Acéptalo princesa; la fría voz rebotó en las paredes de piedra. Tu reino ha sido destruido. Eres la única sobreviviente de Narnia.
---- Mi reino se levantará de nuevo Abderramán, Aslan vendrá, respondió desafiante la otra voz.
El hombre soltó una sonora carcajada que hizo vibrar de nuevo las paredes. Detrás de una curva comenzó a aparecer el resplandor de unas llamas. Harry se detuvo y continuó escuchando.
--- Tu insensatez ha sido tu ruina – dijo el hombre. Piénsalo, princesa. Podría liberarte si cooperaras conmigo diciéndome cómo encontrar al unicornio. Tu querido leoncito no te va a ayudar ahora.
--- Nunca, Abderramán, lo ¿entiendes? Jamás te lo diré.
--- Sabes muy bien que debo matarlo, el unicornio es el único capaz de destruir a mi grupo.
El hombre avanzó por el lugar y Harry vio su sombra reflejada en las paredes por las antorchas. Se asomó un poco más y lo vio, de espaldas a él. Era muy alto y corpulento y llevaba una larga capa negra que casi llegaba a rozar el piso y un turbante en su cabeza. En una de sus manos, llevaba una vara.
---- Piénsalo – dijo de nuevo - Si cooperas, serás mi reina. Gobernaremos juntos, seremos poderosos. Nada te faltará.
--- ¡ Prefiero morir, Abderramán ! dijo la princesa con una nota de desafío en la voz. ¡ Prefiero morir ! .
El hombre se apartó hacia un lado y Harry vio a una joven que estaba encerrada dentro de una prisión. El cabello negro, largo y despeinado casi alcanzaba sus pies. Sus ojos color aceituna estaban llorosos y suplicantes y sus manos aferraban los barrotes como si quisieran derretirlos con su calor. Llevaba puesto un vestido sucio y andrajoso, que le hizo recordar la indumentaria de Kreacher, el elfo de los Malfoy. A pesar de la palidez de su rostro, Harry pudo apreciar unos rasgos muy hermosos.
Bajó los últimos peldaños de la empedrada escalera, cuando pisó en falso una piedra que se desprendió y rodó hasta tropezar con los talones de Abderramán, que dio un giro violento que hizo que su capa levantara una pequeña nube de polvo del suelo.
Sus ojos se encontraron. El rostro de Abderramán era moreno y cuadrado con una prominente mandíbula que mostraba una boca de dientes ennegrecidos y amarillentos. Lo miraba con ojos asesinos. El turbante que coronaba su cabeza era negro y en el centro tenía una enorme gema que brillaba a la luz de las velas.
Abderramán echó hacia atrás uno de los bordes de su capa, dejando al descubierto su pecho desnudo, amplio y musculoso. De su cintura colgaba un sable cuyo filo centelleaba con intensidad. Una de sus manos, empuñaba un báculo de bronce cuya punta estaba rota.
--- ¿Quién eres? – preguntó Abderramán con voz atronadora.
Eso no importa – respondió con valentía, ¡ libérala !.
Abderramán lo miró con desdén y soltó una risotada. Harry lo detalló con preocupación, las dimensiones de aquel hombre solo eran comparables con las de Hagrid, por un momento lamentó que su amigo no estuviese con él en aquel momento.
--- ¿De dónde vienes? preguntó de nuevo el mago ¿Quién te ha enviado? ¿ Ha sido Aslan ?
Otra vez ese nombre, Harry no sabía a quien se refería el siniestro mago
--- ¡ Libérala ! le ordenó de nuevo mientras lo apuntaba con su varita.
Dentro de su prisión, la princesa continuaba aferrada al hierro de los barrotes, mirando a ambos hombres con angustia.
Repentinamente, Abderramán aleteó el báculo en el aire y un viento huracanado invadió la habitación. Los pies de la princesa se elevaron del suelo agitando su cuerpo como una palmera en medio de una tormenta. La fuerza del viento arrancó la varita de la mano de Harry, que salió disparado impactando contra uno de los muros y desplomándose hacia el suelo casi sin sentido.
Las antorchas se apagaron quedando sumidos en una total oscuridad.
El viento cesó. Aún en el suelo, Harry buscaba su varita en medio de la oscuridad, tanteando con sus manos.
---- ¡ Lumos !
El extremo de la varita se iluminó a escasos metros de él. Se lanzó en su busca y se incorporó. De pronto, la oscuridad se tragó la luz.
--- ¡ Lumos ! gritó. ¡ Lumos !... ¡ Lumos máxima !
Seguían en oscuridad.
Se puso en alerta. Escuchó un siseo de capas a sus espaldas y se volteó con brusquedad tratando de distinguir en la negrura la silueta de su atacante. Sentía la boca seca por la ansiedad y su corazón latía con fuerza. Escuchó la respiración de X cerca de él. Retrocedió unos pasos.
--- ¡ Expelliarmus !
Escuchó un grito, un golpe seco y un ruido metálico.
De inmediato, las antorchas se encendieron dándole al lugar una penumbra que él agradeció. Abderramán yacía en el suelo y el báculo había caído a los pies de Harry. Estaba consciente y lo miraba con profundo desprecio. Se incorporó con agilidad, desenvainó el sable y avanzó lentamente hacia Harry que había tomado el báculo con ambas manos.
Abderramán atestó el primer mandoble que golpeó en medio de la vara de bronce haciendo que a Harry se le doblaran ligeramente las rodillas por el impacto. Continuó atacando sin descanso, mientras él esquivaba los golpes, pero a medida que éstos se incrementaban, Harry sentía que disminuían sus fuerzas.
Abderramán lo golpeó una vez más haciendo que Harry cayera sobre una de sus rodillas. Giró el báculo formando un círculo en el aire y lo golpeó en el rostro, haciendo que el turbante saliera disparado por los aires, revelando un cabello largo, negro y espeso. El hombre soltó un bramido y se llevó ambas manos a la cara chillando de dolor. El sable resbaló de sus dedos y cayó arrodillado en el suelo.
Harry jadeaba por el esfuerzo. El báculo cayó de sus manos con un golpe metálico. La sangre se colaba entre los dedos de Abderramán y escurrían por sus brazos. De pronto, apartó las manos y lo miró con furia encendida y emitiendo un fuerte gruñido se abalanzó sobre Harry y le rodeó el cuelo con las manos.
Harry sentía que le faltaba el aire, mientras gruesas gotas de sangre, húmeda, caliente y pegajosa caía sobre su pecho. Dobló una de sus rodillas y la apoyó sobre el cuerpo de Abderramán y con las escasas fuerzas que le quedaban, ejerció presión empujándolo lejos de él, haciéndolo caer de espaldas al suelo. Harry se incorporó y tomó la empuñadura del sable, justo en el momento en que Abderramán volvía a arremeter contra él. La hoja afilada se enterró en el cuerpo de Abderramán, que abrió mucho los ojos y ahogó un grito, derrumbándose lentamente.
Estaba muerto.
Harry se levantó con dificultad y recuperó su varita. Estaba cansado.
---- ¿Estás bien? preguntó la princesa con voz emocionada y temblorosa.
---- Si, respondió él.
--- Gracias por salvarme.
Harry le dirigió una sonrisa y miró a su alrededor buscando algo que pudiera ayudarle a abrir la celda. Agarró el báculo y golpeó con fuerza la cerradura, sin resultado. Sacó su varita y se arriesgó.
--- ¡Alohomora!
--- Es inútil, dijo la muchacha con resignación, la magia de nada te servirá. Necesitamos la otra mitad del báculo.
Harry la miró sorprendido.
--- ¿Sabes de magia?
--- Por supuesto, respondió la muchacha, supe que eras un mago cuando vi el anillo en tu dedo.
Exhaló un suspiro.
Mi nombre es Zoraida Tali, princesa de Munter, un pueblo pacífico que se rige por el poder del báculo. También nos vinculamos con el mundo mágico, estas regiones pertenecen al Mundo de Narnia. Un día los miembros de El Pacto aparecieron por nuestras tierras y se las ingeniaron para hacernos creer que amaban la paz como nosotros. Cuando nos dimos cuenta, ya nos habían sometido, muchos de los nuestros huyeron a otras tierras, pero antes de que tomaran el control de este castillo, con la ayuda del báculo hice un encantamiento a ese anillo para que únicamente aquel capaz de liberarnos lo usara. De hecho, nadie más podía usarlo.
--- Pero este anillo, balbuceó Harry, lo compré en un mercado árabe. Me lo ofrecieron como una simple baratija.
El malvado Abderramán Spungen se encargó de hacer desaparecer el anillo para que aquel que fuera a liberarnos nunca lo encontrara y me encerró aquí usando el poder del báculo. ¿ves la punta?, le falta la otra mitad. Para poder liberarme se deben unir las dos mitades. Mientras esté aquí no podré reunir a mi pueblo de nuevo.
Harry miró el extremo del báculo, luego a la princesa y sonrió.
--- ¿Qué sucede? – preguntó ésta sorprendida.
Por toda respuesta, Harry sacó del bolsillo de su túnica el extraño objeto que le había mostrado a Ron.
--- ¡No es posible! exclamó la princesa emocionada con lágrimas en los ojos.
--- Esto, explicó Harry, me lo dio el mercader que me vendió el anillo. Pensé que era la mitad de una llave.
--- De hecho, lo es – dijo Zoraida. Es la llave de mi libertad. ¡Dame el báculo!
Harry obedeció. Zoraida aferró con fuerza la vara y la asomó entre los barrotes, mientras Harry, desde el otro lado sostenía la pieza.
--- Bien, le dijo ella, a la de tres. Uno… dos… ¡tres!.
Ambos unieron las piezas que se fusionaron como sumergidas en fuego. Se produjo una intensa luz que hizo que por momentos no se viera nada a su alrededor. Cuando la claridad aminoró, los barrotes habían desaparecido.
Y extendió los brazos hacia el cielo, radiante de felicidad, luego miró a Harry. Sonrieron y se abrazaron.
--- ¡Gracias!
Luego, subieron por las escaleras hacia el exterior. Y contempló por un momento las ruinas y cerró los ojos, alzó el báculo al cielo y pronunció unas palabras que Harry no alcanzó a comprender. De pronto, todo a su alrededor se transformó. Las paredes los rodearon encerrando el recinto que se llenó de antorchas, muebles, cortinas y adornos. Poco a poco, el castillo volvió a ser como era antes.
La princesa sonreía mientras Harry la contemplaba con los ojos abiertos como platos. Estaba ataviada en un hermoso vestido dorado que desprendía destellos luminosos y en su cabeza brillaba una diadema de la cual colgaba sobre su frente una esmeralda de gran tamaño y brillo esplendoroso.
---- ¿Cómo te llamas? le preguntó.
---- Harry Potter
--- Harry, dijo ella con solemnidad posando el báculo sobre su hombro, pertenecerás a mi reino. A partir de este momento serás…
--- Lo siento. Harry la interrumpió, pero no puedo quedarme. No pertenezco a este Mundo. necesito regresar al mío, pero no sé cómo.
La princesa lo miró con ojos entristecidos.
--- Para los de tu Mundo ya has muerto ¿de qué te sirve regresar ?
Harry guardó silencio.
---- ¿Has oído hablar del Libro del Tiempo Perdido? le preguntó Harry a Zoraida. Estaba tras su búsqueda cuando entré en tu mundo. Es importante que lo encuentre, antes de que lo hagan los de El Pacto. Si no lo hago, mi Mundo pasará por la misma situación que el tuyo. ¿Comprendes?
--- Lamento no poder ayudarte a encontrar el libro que buscas, respondió, eso pertenece a tu Mundo.
De nuevo, silencio.
--- Abderramán te exigía que le dijeras cómo encontrar al unicornio…
La princesa sonrió.
--- Él nunca lo supo, pero no se trataba de un unicornio en sí, sino de alguien con la misma nobleza del unicornio, allí radicaba su poder, que ellos no soportan. Alguien como tú.
---- ¿Como yo?
--- ¡Si! respondió ella entusiasmada. Apuesto a que eres un animago… de hecho, un unicornio.
--- ¿Cómo lo sabes?
--- Ya te lo dije, replicó Zoraida, el anillo encajará solo en aquel que posea el poder del unicornio. Y solo aquel con el poder del unicornio podrá erradicar y destruir a los miembros de El Pacto.
Harry la miró un largo rato, sin hablar.
--- Necesito regresar, dijo finalmente Harry.
La princesa se entristeció.
--- Pensé que te gustaría quedarte aquí.
--- No… bueno… si… si, me gustaría, solo que…
--- Entiendo – dijo Zoraida con un dejo de tristeza en su voz. Te ayudaré pero es necesario que adoptes la forma del unicornio. Solo así podrás regresar.
--- ¡ Zoraida ! dijo Harry. ¡Gracias!
La princesa negó con la cabeza.
--- Soy yo quien te da las gracias, por ayudarme a recuperar mi reino.
Se abrazaron de nuevo. La princesa le entregó a Harry un extraño reloj de pulsera.
-- ¿ Qué es ? preguntó Harry
---- Te ayudará en tu búsqueda del libro. Y ahora, adios Harry.
--- Adiós Princesa.
Harry se transformó en unicornio, sostuvo la varita en su boca y salieron hacia el exterior. El paisaje era diferente, los árboles estaban vestidos de verde, había césped y flores y en el hermoso cielo, bandadas de pájaros volaban trinando su canto.
Caminaron un largo trecho, luego se detuvieron en un claro. La princesa tocó el aire con su báculo.
--- Pasa, mi fiel amigo – dijo señalando hacia el frente, y que tengas mucha suerte en tu búsqueda.
El unicornio dobló una de sus patas delanteras, hizo una reverencia con la cabeza y avanzó. Cuando volvió la mirada, la princesa había desaparecido. Harry recobró de nuevo su forma humana y miró sus manos, ya no llevaba puesto el anillo.”
Harry miró a su alrededor, se encontraba nuevamente en el exterior de la casa de Hermione y Ron, en el jardín, Ron ya no se encontraba allí.
---- Debo buscar a Ron y explicárselo
Harry entró en la casa de Ron y se dirigió hacia el estudio en donde esperaba encontrarse con sus amigos
Cuando entró en el despacho y sus amigos lo vieron, una mueca de asombro se vislumbró en sus caras
--- ¡ Harry ! ¿ Dónde has estado ? le preguntaron todos, visiblemente asombrados al verlo
Harry miró a sus amigos y exhaló un fuerte suspiro
-- Es una larga historia, dijo finalmente Harry.
Capítulo 26. A vueltas con el pasado
Unos días después de la misteriosa aventura de Harry, que a todos les inquietó sobremanera, reanudaron las investigaciones acerca del libro del tiempo perdido de Merlín y continuaron investigando y analizando concienzudamente todos los libros que habían cogido de la Sala oculta de la Biblioteca; Hermione estaba muy preocupada por la terrorífica profecía que había descubierto acerca del Troclón unos días atrás y, debido a ello, no podía apenas concentrarse, continuamente se estaba levantando y yendo de un sitio a otro y en varias ocasiones salió del despacho para volver minutos más tarde.
Finalmente cogió unas reglas, un pergamino y una pluma y, procurando que Ron y Draco no viesen lo que estaba haciendo, empezó a dibujar un extraño mapa en el que iba situando unas coordenadas que había extraido de uno de los libros de la Biblioteca, se trataba de un capítulo en el que hablaba de profetas y oráculos de la antigüedad y Hermione se había propuesto conjurar a uno para descubrir si lo que había descubierto acerca de la Profecía era real o no.
-- Esto es una locura, se dijo Hermione a sí misma, no sé si debería continuar con esto, igual sólo ha sido un error mío de traducción y me estoy volviendo paranoica.
Hermione dejó de transcribir las coordenadas durante unos minutos, miró a Ron y luego pensó en los acontecimientos de los últimos días, el ataque de los licántropos, el horrible wendigo, la extraña desaparición de Harry.... Una fuerte sensación de determinación la sacudió por dentro
-- ¡ Sí ! se dijo a sí misma decidida. Tengo que descubrir si es cierto o no... sino, estas dudas acabarán consumiéndome por dentro y no podría soportarlo
Hermione agarró nuevamente la pluma y continuó transcribiendo las coordenadas al pergamino, una vez que hubo acabado, lo dobló cuidadosamente y lo guardó en un bolsillo interior de su abrigo.
-- Voy a dar una vuelta, anunció en voz alta
-- ¿ Estás bien cariño ? preguntó Ron. Últimamente pareces un poco abstraída y algo ausente
-- No te preocupes querido, estoy bien. Adios Draco
-- Adios Hermione
-- Volveré dentro de una hora, no os preocupéis
En esos momentos Harry estaba acabando de dar una clase de Defensa Contra las artes oscuras a sus alumnos de 4º Curso de Hufflepuff y Ravenclaw, luego tenía una reunión urgente con la directora, Minerva. Al salir del aula a Harry le pareció muy extraño que sus alumnos se agruparan en una especie de fila india, en un estilo muy militar y, se quedaran ahí quietos esperando... hasta que dos minutos después, Yafar apareció y todos los alumnos se situaron entonces detrás suyo.
-- Hola Harry, lo saludó Yafar, es un alivio ver que habéis vuelto sanos y salvos de vuestra aventura en Francia
-- Te doy las gracias por tu preocupación Yafar. ¿ Has visto a la directora ?
-- Hace diez minutos estaba en un cuarto de la sexta planta hablando con Omar, creo que ahora podría estar en su despacho.
-- Muchas gracias Yafar
-- No tienes por qué agradecerme nada Harry
Yafar se alejó lentamente por el pasillo y los alumnos le siguieron alineados en una larga fila, a Harry le pareció como si estuviesen desfilando
-- Qué curioso, parece una especie de desfile militar
Harry se alejó de allí y se encaminó a la séptima planta, camino dcel despacho de la directora
En esos momentos, en un cuarto que estaba vacío en la séptima planta, se encontraban reunidos la directora Mc Gonagall y Omar.
-- Creo que sabrás que Harry consiguió el libro que explica cómo utilizar el libro del tiempo perdido de Merlín en su último viaje Minerva
-- Soy consciente de ello Omar, supongo que querrás tenerlo
-- Por supuesto, El Pacto necesita el libro, nuestro dominio debe de extenderse a todo el Mundo
-- Pero lo tiene Harry en su poder ¿ Cómo piensas quitarle de enmedio ? ¿ No habrás pensado matarle ? …
-- Por supuesto que no, al menos aún no lo hemos pensado, todo a su tiempo... en realidad tengo pensado algo más... Omar dejó de hablar durante unos instantes antes de antes de decidirse a añadir algo más, finalmente una maliciosa sonrisa se dibujó en su rostro, creo que se me ha ocurrido algo más.. divertido Minerva, aunque al pobre der Harry sin duda alguna no le hará mucha gracia.
-- ¿ De qué se trata ?
-- Creo que utilizaremos a su querida hija que también está bajo nuestro control para manipularle... pondremos a sus amigos en su contra y... cuando él ya no sea una amenaza.... podremos hacernos con el libro
-- No os será fácil volver a sus amigos en contra suya Omar.
---- Jejeej, Minerva... no menosprecies al Pacto, me ofendes. Digamos que... el cebo ya ha sido lanzado, y aún más me alegra decirte que el pez ya ha mordido el anzuelo.
-- No era mi intención ofender
-- Lo sé, mi querida Minerva, lo sé. Ahora tan sólo nos queda esperar a que el desarrollo de los acontecimientos nos pongan en una clara situación de ventaja.
Minutos más tarde, se escucharon unos pasos por el pasillo
-- Bueno, creo que debería irme, directora
-- Sí, eso es todo por ahora Omar, muchas gracias
La directora Mc Gonagall se dirigió a su despacho, un poco más tarde Harry, quien había pronunciado la contraseña ante la gárgola de la entrada, entró en él, la directora simuló estar hojeando unos libros
-- ¡ Ah Harry, eres tú !
-- Sí, teníamos una reunión esta mañana si no recuerdo mal ¿ no ?
Mc Gonagall miró su reloj y luego se llevó las manos a la cabeza en actitud desconsolada
-- ¡ Pero qué despistada me he vuelto últimamente Harry ! Tienes que disculpar el desorden, pero aún no he conseguido ordenar todo esto.
-- No tiene importancia, es su despacho después de todo. Y bien, ¿ Qué era lo que quería decirme ?
-- Bueno, entre nosotros dos Harry, y como nadie nos escucha, supongo que podemos hablar en confidencialidad tú y yo
-- Por supuesto Minerva, díagame, ¿ Qué es lo que le preocupa ?
-- Ése libro, el que habéis encontrado... yo creo que deberíais tener cuidado con él y guardarle en algún lugar seguro.... ya sabes a lo que me refiero Harry.. con los del Pacto merodeando por ahí...
-- Le agradezco su preocupacion directora, pero creo que nosotros sabemos guardarle bien
-- Si queréis yo podría esconderlo en algún lugar oculto de la escuela y cuando lo necesitéis sólo tendríais que pedírmelo
-- De verdad Minerva, te lo agradezco mucho pero creo que no es necesario, nosotros podemos esconderlo bien
Mc Gonagall hizo una mueca de indignación, que no fue percibida por Harry, quien estaba mirando al vacío, pensativo
--- La verdad es que El Pacto sabía que estábamos en Francia Minerva, aún no sé cómo supieron que iríamos allí
-- ¿ Qué estás sugiriendo Harry ? ¿ Acaso crees que tenemos un topo aquí en Hogwarts ?
-- No lo sé Minerva... todo esto es muy confuso, ya no sé qué creer o en qué pensar...
-- Mira Harry la escuela no ha sufrido ningún ataque seguro que El Pacto se enteró de vuestro viaje de cualquier otra forma, pudieron hacerlo de mil maneras distintas... ahora debes de descansar y relajarte Harry, así, cuando lo hayas hecho, podrás enfrentarte al Pacto con más fuerzas y tendrás más probabilidades de victoria.
-- ¡ Pero es que no puedo resignarme a quedarme de brazos cruzados sin saber qué es lo que planea El Pacto ! ¿ Cómo quiere que haga eso ?
-- Tonterías Harry, debes de descansar durante unos días, estar con tu familia, tu mujer y tu hija también necesitan disfrutar un poco de tu compañía, es que últimamente no te has tomado ni una semana de descanso, ve a casa Harry, hazme caso, y cuando te encuentres con fuerzas para ello, si así lo deseas.. yo seré la primera en la búsqueda del Pacto
-- Se lo agradezco Minerva, pero esto es algo que debemos hacer nosotros, uisted quédese en la escuela, los alumnos la necesitan...
Harry estuvo meditando durante unos breves momentos pensando en lo que la directora le había dicho
-- Tal vez tengas razón, Minerva, iré a casda unos días, tengo ganas de abrazar a Ginny, a mi hija Lily, y de ver al pequeño Percy
--- No te preocupes por las clases Harry, podemos cubrir tu puesto mientras estés fuera, al igua que hemos hecho cuando habéis estado en Francia
-- Te lo agradezco Minerva, ya nos veremos cuando vuelva
-- Adios Harry, y procura descansar, lo necesitas
Cuando Harry abandonó el despacho una sonrisa se dibujó en el rostro de la directora, el plan iba viento en popa.
Harry se despidió de sus amigos y se dirigió a su casa en Grimmauld Place, últimamente con los acontecimientos de los últimos meses, a los alumnos les daban permiso para ir a sus casas todos los fines de semana, al contrario de lo acostumbrado y por lo tanto Harry pudo abrazar a su hija Laily, la cual le pareció, desde un principio, que se comportaba de una manera extraña.
-- ¿ Te ocurre algo hija ? pareces... distraída
--- No, padre, me encuentro perfectamente, ayer Omar nos invitó a una fiesta privada en la escuela que dará el próximo Lunes y...
-- Ya, ya, ya, dejalo, siempre estás hablando de Omar, ¿ Es que acaso no hay más chicos en la escuela ? ¿ Qué hay de los amigos de Harry ?
--- Es que ellos no se enrollan tanto como lo hace Omar él es tan...
Harry subió las escaleras de la casa, malhumorado, por un tiempo había olvidado que Lily también pertenecía al selecto " Club de animadoras " de Omar que se había formado en la escuela, y es que al parecer, ese muchacho rubio desataba muchas pasiones.
-- Espero que se marchen pronto y así pueda olvidarse de él, pensó Harry, preocupado
Cuando entró en el dormitorio conyugal, pudo ver a Ginny sentada en la cama, esperándole, al verle, una expresión de gozo y alegría se dibujó en su rostro
-- ¡ Harry ! gritó ella de júbilo, a la vez que se arrojaba sobre él y le abrazaba
-- ¡ Ginny ! ¡ Te he echado tanto de menos !
-- Creo que tenemos que recuperar el tiempo perdido, cariño, dijo Ginny mirando de forma melosa a Harry y sonriendo pícaramente
-- Bueno.. si eso es lo que crees yo no puedo decirte que no esté de acuerdo, dijo Harry, sonriendo a su vez y dicho esto, cerró la puerta de la habitación.
Unas horas más tarde un fuerte estruendo se escuchó en la casa, el cual hizo que Harry se despertara de inmediato, Ginny permaneció dormida. Harry bajó lentamente las escaleras que daban al vestíbulo de la casa, el ruido parecía provenir de la cocina. Harry, por precaución, cogió su varita, y abró con sumo cuidado la puerta de la misma. allí pudo ver a su hija Lily con su varita en la mano, realizando unos extraños hechizos, como si estuviese conjurando algo, lo cual inquietó sobremanera a Harry
-- ¿ Qué haces levantada a estas horas Lily ? Son las 3 de la mañana
Lily no contestó, parecía estar sumida en una especie de trance hipnótico. Harry volvió a preguntar:
-- ¡ Lily, contéstame ! ¡ Quiero saber qué estás haciendo aquí a estas horas !
--- ¡Jajajaj ! Ése es siempre el problema de los mayores, siempre exigiendo, siempre ordenando
-- Lily ¿ De qué estás hablando ? No te consieto que me hables así pequeña. Tú y yo vamos a tener una pequeña charla mañana, ahora ¡ Vete inmediatamente a la cama !
-- No nos escucha ¿ Verdad Linus ?
-- ¡ Lily, vete a tu cuarto de inmediato o me veré obligado a subirte yo mismo !
-- Nos importuna e interrumpe Linus ¿ Qué debemos hacer ?
-- ¿ Pero con quién estás hablando ? ¡ Aquí no hay ningún Linus Lily !
-- Linus, dice que no existes, ¿ Qué debemos hacer ?
-- ¡ Esto es inaudito ! ¡ Habráse visto tal insolencia ! Tu madre no creo que sea tan comprensiva como yo Lily, ¡ Voy a llamarla para que te meta en cintura !
-- ¡ Oh, le hemos asustado ! ¡ Es que acaso tienes miedo papaito ?
Harry empezó a temerse que todo esto podría deberse al Pacto
-- ¡ Dios mío Lily ! ¿ Pero qué es lo que te han hecho ? ¿ Dónde has estado ?
Lily se volvió y miró directamente a Harry, sus ojos brillaban y en su interior lucía un negro muy oscuro, casi diabólico
-- A tu pequeña no le ocurrirá nada si haces lo que te pedimos, dijo una voz que provenía del interior de Lily, la cual Harry no pudo identificar. ¡ Danos el libro y será libre !
-- ¡ Nunca os daré el libro, lo entendéis ?
-- Jejeje, Eres pertinaz Harry, pero en fin, tú lo has querido
Harry asistió atónito a cómo los ojos de Lily se volvían blancos y luego su cabeza se contorsionaba violentamente, finalmente cayó al suelo, presa de violentas convulsiones y espasmos.
Harry empezó a llorar, temía que la vida de su pequeña se escapase sin que él pudiese hacer nada.
-- ¡ Lily, reacciona, lucha contra ello !
El cuerpo de Lily dejó de agitarse al cabo de unos minutos, luego pareció calmarse y, finalmente se levantó y se volvió en dirección a Harry. Su mirada era de un odio extremo y sus ojos estaban teñidos de un rojo sangre.
-- Bien, bien, bien, creo que ya podemos continuar. Como te empeñas en no darme lo que quiero, te obligaré a ello ¡ Imperius ! gritó Lily alzando su varita en el aire.
Harry intentó resistirse a la maldición con todas sus fuerzas
-- ¡ Hija... no eres tú, lucha contra ello !
-- Muy hábil Harry, sin duda alguna conseguirías librarte del efecto de la maldición, pero ya hemos venido preparados para éste imprevist, mira lo que le pidió tu pequeña al gordinflón de Hagrid, pretestando que era para un trabajo
Lily abrió sus manos y entre apareció algo que a Harry le dejó helado
-- ¡ Un ojo de dragón ! Te suena de algo ¿ Verdad Harry ?
Los ojos de dragón potencian la maldición imperius d euna forma tal que es imposible combatirla, por muy fuerte y poderoso que sea el mago atacado por ella
-- ¡ Obedece Harry !
Harry estaba al límite de su resistencia e intentó por última vez resistirse a la maldición
-- ¡ Hija, soy yo !
Pero todo fue inútil, Harry acabó cayendo de rodillas al suelo y mirando a su hija en actitud distante, su cuerpo estaba allí, pero su mente estaba anulada, flotaba en el aire a merced de los que estuviesen controlando a la pequeña Lily.
-- Debes matar a Hermione, ¡ No tengas piedad de ella !
-- Sí, señora, lo haré
Lily sonrió en señal de victoria
- ¡ Mañana será el día !
-- Como ordenéis
Harry subió lentamente las escaleras como un autómata, entró en el dormitorio y se echó en la cama.
-- 34º 12 Minutos Norte, 118, 21 Oeste, aquí debe de ser...
Hermione miró el lugar al cual le habían conducido las coordenadas, se encontraba en un barrio céntrico de Londres, enfrente de una estatua que representaba a una hamburguesa gigante de las que suelen colocar enfrente de las hamburgueserías, en ese momento se apagaron las luces de la hamburguesería, al parecer, estaban cerrando, poco después, los encargados salieron del local y empezaron a cerrar las puertas. Al ver a Hermione allí se la quedaron mirando, extrañados.
Hermione empezó a mirar detenidamente la estatua:
-- Tú deberías ser una estatua, le dijo Hermione a la estatua en forma de hamburguesa, Bueno, lo eres, más o menos
Los encargados vieron la escena y comenzaron a reírse profusamente, más tarde, acabaron de cerrar la hamburguesería y dejaron a Hermione sola frente a la estatua
-- Si no funciona destruiré ese libro de profecías.... dijo Hermione, un poco avergonzada
Hermione sacó una pequeña bolsita que traía consigo, y ésparció su contenido sobre la estatua, era una especie de tierra blancuzca, para conjurar al Oráculo, luego alzó las dos manos y cerró los ojos, esperando que funcionase
-- Mangue sec Loa Alecva, acepta esta ofrenda y.. abre las puertas de la verdad
Todo lo que la rodeaba se iluminó con una luz rojiza, cegadora y Hermione, se tapó el rostro para evitar que sus ojos fuesen dañados por la extraña luz, cuando se los destapó vio que la estatua había comenzado a crecer hasta alcanzar finalmente una altura colosal, finalmente, la estatua, pareció cobrar vida propia y se dirigió a ella
-- ¿ Cómo osas despertar a Loa ? le preguntó la estatua, de forma colérica
-- Eeehh.. quiero suplicar algo, gran ser.. la respuesta a preguntas que sólo tú puedes revelar
--Ya tienes la respuesta bruja, ahora estás buscando sólo la pregunta
-- ¿ Es.. verdad ? ¿ Me asesinará Harry como dicen las profecías ?
-- Que él acabará contigo es seguro, la única duda que tienes es sólo cuando
-- No, la única duda que tengo en la mente es cómo poder impedirlo, interpeló Hermione
--- ¡ Nadie puede impedirlo !
-- ¡ Pues hay que impedirlo ! chilló Hermione ¡ Habrá alguna forma de.. !
Loa lanzó un potente rayo dorado a Hermione, a la que alcanzó en el pecho, lanzándola hacia atrás, lo que hizo que cayese al suelo, cuando se levantó, la estatua se volvió a dirigir a ella, visiblemente malhumorada
-- ¡ Tu insolencia me disgusta !
-- Esto me pasa por charlar con una hamburguesa de piedra, se dijo Hermione
-- Arriesgas tu vida bruja, despertando a Loa, puede que lo que busques sea la muerte, el dolor de tu corazón la pide a gritos
-- ¡ Acaba conmigo ! gritó Hermione, ¡ Nada más me detendrá !
-- ¡ Simple bruja ! gritó Loa con desprecio, tu dolor es sólo el principio, te están esperando la agonía y la traición y el tiempo.. se te acaba y aún así, ignoras la pregunta
Hermione se dio por vencida
-- De acuerdo, ¿ Cuándo ? ¿ Cuándo será el crimen ?
-- El primer portento moverá la Tierra, el segundo quemará el aire, el tercero, llenará de sangre el cielo
Hermione se quedó pensativa durante unos instantes
-- ¿ Un seísmo ? ¿ ese es el primer portento ? ¡ Vivimos en Inglaterra !
-- Terremoto, fuego, sangre, estáte alerta de las señales bruja y no me molestes nunca más
Dicho esto último, la misma luz rojiza volvió a aparecer y la estatua volvió a encogerse hasta su tamaño original. Hermione se quedó allí quieta pensando durante unos minutos en lo que Loa le había dicho y finalmente se dispuso para regresar a su casa, en donde su marido Ron la estaría esperando.
La mañana siguiente, muy temprano, en un Callejón desierto y solitario de la ciudad de Winchester, situada al Sur de Inglaterra, en el condado de Hampshire.
-- ¿ Estás seguro de que se ubicaba aquí la Sagrada ciudad de Camelot Walter ?
-- Eso es lo que indican todos los manuscritos que hemos estudiado hasta el momento y nuestra señora también está de acuerdo
-- Yo no estoy tan seguro ¿ Qué hay de Caerleon ?
-- Era un sitio probable, es cierto, pero al final resultó no ser el sitio exacto
-- Bueno, pues que así sea, empieza con el ritual Tobías
El mago que se llamaba Tobías, extendió una gran alfombra negra a lo largo del Callejón, luego cogió entre sus manos un pequeño frasco de color esmeralda e introdujo un pequeño bastón afilado en uno de sus extremos en el interior del mismo, lo sacó empapado de una sustancia viscosa de color azulado y golpeó varias veces la alfombra con el bastón humedecido, finalmente, dejó el bastón sobre la alfombra, al poco tiempo el bastón cobró vida y, poco a poco, se fue alargando, hasta tomar finalmente la forma de una siniestra mujer.
-- ¿ Quién osa perturbar mi descanso ?
-- ¡ Oh, gran Morgan ! Estamos aquí para servirte, nosotros, siervos del Pacto.
-- ¿ Qué venis a pedirme ?
-- El famoso Libro del tiempo perdido de Merlín está ya casi a nuestro alcance, pero viles magos no nos dejarán hacerlo, tú eres nuestro único consuelo, te suplicamos que desates las Furias de la Oscuridad en el Submundo y que ellas hagan estremecerse los cimientos de la Tierra aquí en Inglaterra
-- Hummm, es una petición honorable, sin duda y creo que la haré gustosa. ¿ Dónde está la sacrificada ?
Los dos magos retrocedieron, asustados ante tal petición. No habían matado a ninguna joven
-- ¿ Cómo osáis invocarme sin presentarme un sacrificio ?
-- Perdón, gran Morgan
-- Creo que esto puedo arreglarlo yo misma
Unos tentáculos salieron entonces del cuerpo de la diabólica hechicera, atrapó a Tobías y empezó a rretorcerlo en el aire, a la vez que le iba atrayendo poco a poco hacia ella
Walter gritó, horrorizado, mientras Tobíias se estremecía entre los tentáculos de Morgan
-- ¡ Ayúdame Walter ! imploró Tobías
-- Si intentas algo tú irás detrás de él, rugió la diabólica hechicera
Los tentáculos de la hechicera llevaron al insensato Mago al interior de las, ahora fauces de la hechicera, quien ya no tenía cabeza humana, sino que ahora se asemejaba más a la de un gigantesco grifo. Morgan introdujo al mago del Pacto por entre sus fauces, tragándoselo, lo último que escuchó Walter, aterrado, fue un grito de dolor
-- Bien, creo que con eso bastará para enseñarte que la próxima vez que quieras invocarme vengas preparado
Walter se arodilló en el suelo en actitud reverencial a Morgan, quien pareció calmarse y volvio a adquirir una forma humana
-- ¿ Qué hay de nuestra.. mi petición ?
-- No te preocupes, está hecho
Los dos tentáculos que habían atrapado antes a Tobías chasquearon fuertemente en el aire y golpearon repetidas veces el suelo, un minuto más tarde, la tierra comenzó a temblar violentamente
-- ¿ Estás satisfecho ?
-- Muchas gracias, gran Morgan, creo que ahora debo de irme
En su interior, Walter estaba pensando en buscar inocentes víctimas para sacrificarlas a la hechicera para el nuevo encargo que El Pacto le había encomendado
-- Si vuelves a requerir de mis servicios... ¡ No vengas sólo, recuérdalo !
Un sudor frío, mezcla de nerviosismo y terror ante lo que le había ocurridoa su amigo Tobías, Water abandonó el lugar silenciosamente. La siniestra Morgan desapareció en cuestión de segundos.
Un violento terremoto, el cual derribó a Ron y a Hermione de la cama, hizo que Hermione cayera presa de un profundo pánico
-- ¡ Dios mío ! ¡ Esto es imposible, debo estar soñando !
-- ¿ Cariño ¿ Qué te ocurre ? Es sólo un terremoto
-- ¡ No ! ¡ No es sólo un terremoto ! ¡ Es... es el fin !
Pocos minutos más tarde, el suelo dejó de temblar, los desperfectos sólo habían sido una pequeña lámpara y una radio mágicas de alcoba, las cuales Ron reparó rápidamente.
Hermione bajó las escaleras camino a la cocina, temblando y sudorosa
-- ¡ La primera señal ! ¡ Esto no puede estar ocurriéndome !
--- ¡ Querida, luego viene Harry !
A Hermione, esto acabó por quitarle el apetito
-- Dile que he ido a dar un paseo Ron, no me encuentro muy bien
-- ¿ Pero a dónde vas a estas horas ? ¡ Hermione !
Ron corrió a la entrada de la casa, pero Hermione ya se había ido, salió al exterior, pero no había ni rastro de ella
-- Pues si que tenía prisa, se ha desaparecido. ¿ A dónde irá ?
Pero pronto dejó Ron de preocuparse por estas cosas que aparentemente no tenían importancia, ya que no sabía qué estaba ocurriendo, al entrar en la cocina, vio su desayuno preparado, y al lado el del Hermione, quien no había tomado nada
-- ¡ Qué bien, más para mí ! Con lo hambriento que estoy podría tomarme cualquier cosa, dijo Ron contento.
Hermione estaba paseando por un tranquilo barrio de Londres cuando, de repente, empezó a escuchar gritos, un fuerte olor a gases y a azufre parecía provenir de algún sitio cercano, se empezaron a escuchar gritos, Hermione, algo inquieta, empezó a andar en dirección al lugar de donde provenían los gritos, aunque no pudo dar más de cinco pasos ya que lo que ocurrió la dejó helada, del cielo estaban cayendo cenizas volcánicas y lava fundida, tiñendo el cielo de rojo, tenía que serlo
-- ¡ La segunda señal ! se dijo Hermione, ¡ Esto no puede estar pasando ! ¡ Aquí no hay volcanes !
Hermione se alejó de allí, mientras un equipo de desmemorizadores y otros agentes del Ministerio de Magia llegaban a la zona para intentar arreglar la situación y calmar los ánimos en la zona, desesperada, decidió regresar a casa.
Una vez que estuvo de vuelta, buscó a Ron para tratar de explicarle lo que estaba sucediendo, le encontró en la cocina, junto a Harry, ambos estaban arreglando un artefacto muggle que le había regalado a Ron su padre Arthur, quien era un gran amante de todo lo que tuviera que ver con los muggles.
-- ¡ Maldición ! gritó Ron
-- ¿ Qué ocurre Ron ? preguntó Harry
-- ¡ Me he cortado con un hierro que había debajo de éste cacharro ! ¡ Harry ayúdame, estoy aquí atrapado y estoy sangrando mucho !
-- ¡ Aaah ! gritó Hermione, visiblemente asustada. Hermione salió corriendo hacia arriba presa de un pavor incontenible y dando múltiples gritos
-- Cariño, es sólo un pequeño corte sin importancia, dijo Ron, Harry me ayudará. ¡ Ay, duele ! Empuja hacia arriba Harry, así podré sacar el dedo de aquí abajo.
Harry curó a Ron la herida y estuvo un rato charlando con él
-- Creo que todo lo que ha estado pasando últimamente ha acabado por agotar a Hermione, Harry
-- Creo que deberíais tomaros unás pequeñas vacaciones durante 3 o 4 días para despejaros un poco y olvidaros de todo esto
-- Creo que tienes razón Harry, así podremos volver con ánimos renovados. El caso es que a mi no creo que me escuche, ya sabes como es Hermione, siempre está pensando en estudiar algo o empeñada en descubrir algo nuevo y desconocido.
-- Yo hablaré con ella Ron, me escuchará
-- Te lo agradezco mucho Harry. Yo estaré aquí abajo esperando a que bajéis.
Una expresión de alegría apareció en el rostro de Harry, éste era el momento, en pocos segundos cumpliría lo que El Pacto le habia encomendado y Hermione sería Historia. Lentamente fue subiendo las escaleras que conducían al dormitorio de Ron y Hermione en donde Hermione se encontraba llorando, tendida sobre la cama, resignada a su triste final
Harry entró finalmente en el dormitorio en dnde Hermione se encontraba, con un gesto de su varita, la puerta se cerró tras él violentamente.
-- Supongo que has venido a por mi, dijo Hermione al ver a Harry en el umbral de la puerta
-- Sí, creo que ya sabes que ha llegado la Hora Hermione
-- ¡ Harry ! Así que era cierto, ¿ Desde cuándo trabajas para ellos ? ¿ Todo este tiempo has estado engañándonos a Ron y a mi ?
--¡ Oh ! No creas todo lo que veas pequeña, pero eso es algo que no te puedo revelar
Harry se debatía internamente con todo su corazón contra su mente, mas era en vano, el ojo de dragón estaba cumpliendo muy bien su labor y Harry no tenía ninguna posibilidad de escapar al control de la maldición. Hermione pudo percibir cierta vacilación en Harry
-- Venga valiente, ¡ Hazlo ya ! Nunca creí que esto pudiese llegar a pasar ¡ Harry soy yo Hermione, tu amiga ! dijo ella llorando. Si vas a hacerlo, hazlo rápido, así me ahorrarás el sufrimiento de ver cómo mi mejor amigo me mata
--- ¡ No digas eso Hermione ! ¡ Me consume ! ¡ Me quema por dentro !
-- ¿ Has pensado en lo que hará Ron cuando descubra lo que has hecho ?
Harry comenzó a llorar, amargamente
-- ¡ No metas a Ron en esto ! ¡ Esto es entre tú y yo !
-- Te equivocas. Él nunca te perdonará, y dará igual en dónde te escondas, removerá todo el Mundo mágico hasta que acabe dando contigo y entonces.. entonces ¡ te puedo asegurar que no tendrá ni un mísero atisbo de piedad para contigo Harry !
-- Supongo que tendré que asumir el riesgo
--¡ Vaya frialdad ! ¡ Venga, hazlo ya Harry ! ¡ No quiero seguir escuchándote !
Harry levantó lentamente su varita y con ella apuntó a Hermione, en ese momento se abrió la puerta del cuarto, era Ron
-- Cariño, quiero que me digas si preferirías ir a Tailandia o a algún lugar más exótico como....
Ron vio a Harry apuntando con su varita a Hermione y sacó rápidamente la suya
-- ¡ Avada ... comenzó a decir Harry
-- ¡ Agitem tandi ! gritó rápidamente Ron
-- Kedavra !
Un rayo azul celeste alcanzó a Harry, quien, saliendo despedido hacia atrás, se golpeó contra la pared, quedando inconsciente, la maldición asesina salió desviada de su trayectoria, estrechándose contra la mesilla del dormitorio, destruyéndola
-- ¿ Qué está pasando aquí ? preguntó Ron
-- ¡ Harry ha intentado matarme ! gritó Hermione, histérica
-- Eso ya lo he visto cariño. Lo que quiero saber es ¿ Qué ha pasado aquí ?
-- Creo que está bastante claro Ron, Harry nos ha traicionado, y lleva bastante tiempo trabajado para El Pacto, él me lo confesó
-- No puede ser, dijo Ron. Él nunca te haría eso, conoces a Harry
-- Tú no le has escuchado hablarme, él hablaba con odio, lleva mucho tiempo fingiendo para entregar al Pacto el libro
Hermione salió de la habitación y regresó dos minutos más tarde, había mandado un mensaje al Ministerio de Magia para que vinieran a capturar a Harry
-- Tengo que averigüar qué está ocurriendo cariño, y no pararé hasta descifrar el misterio
-- ¡ No hay ningún misterio !
-- Creo que El Pacto está detrás de todo esto, querían alejar a Harry del libro
-- ¿ Es que no me estás escuchando ? Él trabaja para ellos
Unos aurores del Ministerio llegaron y se llevaron a Harry a Azkabán. Unas horas más tarde, Harry recobró la conciencia y se llevó una terrible sorpresa al ver que se encontraba tras los barrotes de una celda. El efecto de la maldición había cesado, debido al fuerte golpe y ahora ya volvía a ser plenamente dueño de su conciencia. Harry escuchó unas voces que provenían de un pasillo contiguo a donde se encontraban las celdas.
-- ¡ Oiga ! ¿ Hay alguien ahí ? gritó Harry
Nadie acudió a la llamada de Harry, por lo que no le quedó más remedio que esperar a que alguien se dignase a aparecer por allí. Media hora más tarde, la puerta que daba acceso a las mazmorras se abrió y por ella entraron el Ministro de magia, Peter Mansher, quien exhibía un semblante muy serio, la reportera Rita Skeeter, quien llevaba puesto un fabuloso vestido de gala de color rosa, y finalmente, Nymphadora Tonks y Ojoloco Moody, quienes lucían una expresión de total decepción en el rostro.
--- Rita, te lo ruego, ten mesura
--- ¡ Oh ¡ Pero eso es lo que siempre hago, Peter. ¿ Verdad Harry ?
Harry no se dignó a mirar siquiera a Skeeter
--- Dejémosles a solas, indicó el Ministro.
Harry se quedó a solas con Rita Skeeter, la cual sonreía con una expresión de victoria y profunda satisfacción por lo ocurrido. Harry sintió en ese momento un profundo desprecio por la reportera del Profeta
-- Bien, mi querido Harry explícame cómo fue tu paso al lado oscuro. ¿ Qué te ofrecieron los del Pacto para que te unieras a su bando ? ¿ Sabiduría, quizás ? ¿ Conocimiento de técnicas mágicas ancestrales ?
-- ¡ Nada ! Yo no me he pasado a ningún lado oscuro. ¿ Que se ha creído que es esto , una mala imitación de la Saga muggle de la Guerra de las galaxias ? Yo no tengo nada que ver con El Pacto, ha sido todo una trampa que...
Rita Skeeter interrumpió bruscamente a Harry
--- No sé lo que te habrá impulsado a hacerlo, Harry, pero el que hayas intentado matar a tu querida amiga del alma, Hermione, me indica que ha sido algo importante
-- ¡ Callate, asqueroso escarabajo ! gritó Harry
Rita Skeeter no perdió su desagradable falsa sonrisa
-- ¡ Escuche, pidió Harry ! Ha sido todo una trampa, El Pacto quiere apoderarse del libro y me querían apartar de él
-- Esto se va poniendo interesante, dijo Skeeter, sonriendo
-- No sé cómo lo han hecho, pero creo que han estado tomando poco a poco el control sobre la escuela y pronto será entera suya
-- Te refieres a Hogwarts, sin duda ¿ No ?
--- ¡ Sí ! ¡ Hay que detenerlos ! ¡ son peligrosos !
-- ¿ Y cuánta gente hay implicada en la Conspiración Harry ? ¿ Están los profesores también compinchados entre sí, contra ti ? ¿ Lo estoy yo ?
--- ¡ Por favor ! ¡ No estoy bromeando ! gritó Harry, indignado, al ver que Skeeter no le estaba tomando en serio. ¡ Pronto será tarde !
-- Tarde para qué, ¿ Harry ? ¿ Es que luego tú y tus amigos del Pacto no podréis cumplir vuestra misión ?
-- ¡ No lo entiende ! ¡ Ellos irán a por el libro !
-- Sí claro, Harry, tu famosa teoría de la Conspiración, jejeje. ¿ Cómo explicas tu desafortunado ataque a la sanadora Hermione Weasley ?
-- Estoy convencido de que estaba bajo el influjo de la maldición imperius, dijo Harry, desafiante
---Podría ser una buena excusa Harry, no te lo niego, pero creo que tendrás que encontrar alguna mejor si quieres tratar de convencer al Congreso del Wizengamot de tu inocencia Harry, demasiados magos de los cuales existía el pleno convencimiento de que se habían pasado al lado oscuro utilizaron ya esa misma excusa, la cual era falsa, y aún así, fueron creidos, sin embargo, hace ya mucho tiempo que esos tiempos cambiaron, así que no creo que tú tengas mucha suerte si vas con esa Historia
-- ¡ Pero tiene que creerme ! ¡ Es cierto !
En ese momento se abrió la puerta y por ella entraron nuevamente el Ministro de magia, Peter Mansher, acompañado por Ojoloco Moody y por Nymphadora Tonks.
--- Bueno, creo que ya ha sido suficiente Rita, dijo el ministro a la reportera
-- Pues sí, con esto ya tengo por lo menos para llenar 4 páginas del periódico. Una última cosa, si me permite, ministro
-- Lo que quieras Rita
-- Si no os importa poneros cada uno a un lado de Harry
-- ¿ Crees que es seguro ? ¿ Y si trata de escaparse ?
-- Tranquilos, no lo haré, dijo Harry
Un chico joven entró entonces, portando una cámara
--- Sonríe Harry, así quedarás mejor para la portada, dijo Rita
-- Como si a mi eso me importara algo, dijo Harry malhumorado
-- A ver, Señor Moody, ¿ Le importa .... ?
Moody se agachó un poco para poder entrar bien en el objetivo de la cámara
-- Muchas gracias Walter, le agradeció Rita al fotógrafo. Creo que es todo suyo, dijo la reportera al ministro, mientras se dirigía a la puerta de las mazmorras y saliendo por ella
-- Bien Harry, creo que deberías explicarnos él porqué de tu ataque a tu amiga Hermione, preguntó el Ministro
-- Se lo he dicho ya a Skeeter, estoy seguro de que debía estar bajo el influjo de la maldición imperius
-- Harry, no esperarás que nos creamos esa historieta tuya de la " Supuesta Conspiración " que planea sobre Hogwarts, a Rita puedes colársela si quieres, de cara a la prensa, pero oficialmente nos debes una explicación mejor
-- ¿ Pero por qué nadie quiere creerme ? gritó Harry, bastante indignado. ¡ Jamás me uniría al Pacto !
-- De ti era el último del que me hubiera esperado algo así Harry, le reprochó Moody a Harry
-- Vaya, veo que es inútil que os diga nada, no queréis creer la verdad. ¡ Pronto ellos se harán con la escuela ! Por lo menos, asegurraos de que allí no ocurre nada, imploró Harry, esperando que su petición fuese al menos oida.
-- ¿ Y si tiene razón ? dijo entonces Tonks, que hasta el momento había permanecido callada
-- ¡ Anda ya, Nymphadora ! ¿ Es que acaso no crees que únicamente está tratando de salvar el cuello ?
-- Al menos deberíamos " echarle un vistazo a la escuela " por si acaso ¿ No ? ¿ O es que todos nos vamos a dejar llevar únicamente por nuestro instinto ?
El Ministro y Ojoloco estuvieron mirandose entre sí durante unos minutos, meditando en lo que Tonks les proponía. Finalmente, el Ministro habló
-- Está bien, mañana realizaremos una inspección a fondo en la escuela, hasta entonces, permanecerá confinado aquí
--- ¿ Pero es que no os dais cuenta de que mañana puede ser que ya sea demasiado tarde ? gritó Harry
-- Es mi última palabra Harry, dijo rotundamente el ministro. Ahora, si nos disculpas, debemos irnos. Creo que tu amigo Ron está esperando afuera Harry, dijo el ministro antes de cerrar la puerta de las mazmorras tras de sí.
Unos días después de la misteriosa aventura de Harry, que a todos les inquietó sobremanera, reanudaron las investigaciones acerca del libro del tiempo perdido de Merlín y continuaron investigando y analizando concienzudamente todos los libros que habían cogido de la Sala oculta de la Biblioteca; Hermione estaba muy preocupada por la terrorífica profecía que había descubierto acerca del Troclón unos días atrás y, debido a ello, no podía apenas concentrarse, continuamente se estaba levantando y yendo de un sitio a otro y en varias ocasiones salió del despacho para volver minutos más tarde.
Finalmente cogió unas reglas, un pergamino y una pluma y, procurando que Ron y Draco no viesen lo que estaba haciendo, empezó a dibujar un extraño mapa en el que iba situando unas coordenadas que había extraido de uno de los libros de la Biblioteca, se trataba de un capítulo en el que hablaba de profetas y oráculos de la antigüedad y Hermione se había propuesto conjurar a uno para descubrir si lo que había descubierto acerca de la Profecía era real o no.
-- Esto es una locura, se dijo Hermione a sí misma, no sé si debería continuar con esto, igual sólo ha sido un error mío de traducción y me estoy volviendo paranoica.
Hermione dejó de transcribir las coordenadas durante unos minutos, miró a Ron y luego pensó en los acontecimientos de los últimos días, el ataque de los licántropos, el horrible wendigo, la extraña desaparición de Harry.... Una fuerte sensación de determinación la sacudió por dentro
-- ¡ Sí ! se dijo a sí misma decidida. Tengo que descubrir si es cierto o no... sino, estas dudas acabarán consumiéndome por dentro y no podría soportarlo
Hermione agarró nuevamente la pluma y continuó transcribiendo las coordenadas al pergamino, una vez que hubo acabado, lo dobló cuidadosamente y lo guardó en un bolsillo interior de su abrigo.
-- Voy a dar una vuelta, anunció en voz alta
-- ¿ Estás bien cariño ? preguntó Ron. Últimamente pareces un poco abstraída y algo ausente
-- No te preocupes querido, estoy bien. Adios Draco
-- Adios Hermione
-- Volveré dentro de una hora, no os preocupéis
En esos momentos Harry estaba acabando de dar una clase de Defensa Contra las artes oscuras a sus alumnos de 4º Curso de Hufflepuff y Ravenclaw, luego tenía una reunión urgente con la directora, Minerva. Al salir del aula a Harry le pareció muy extraño que sus alumnos se agruparan en una especie de fila india, en un estilo muy militar y, se quedaran ahí quietos esperando... hasta que dos minutos después, Yafar apareció y todos los alumnos se situaron entonces detrás suyo.
-- Hola Harry, lo saludó Yafar, es un alivio ver que habéis vuelto sanos y salvos de vuestra aventura en Francia
-- Te doy las gracias por tu preocupación Yafar. ¿ Has visto a la directora ?
-- Hace diez minutos estaba en un cuarto de la sexta planta hablando con Omar, creo que ahora podría estar en su despacho.
-- Muchas gracias Yafar
-- No tienes por qué agradecerme nada Harry
Yafar se alejó lentamente por el pasillo y los alumnos le siguieron alineados en una larga fila, a Harry le pareció como si estuviesen desfilando
-- Qué curioso, parece una especie de desfile militar
Harry se alejó de allí y se encaminó a la séptima planta, camino dcel despacho de la directora
En esos momentos, en un cuarto que estaba vacío en la séptima planta, se encontraban reunidos la directora Mc Gonagall y Omar.
-- Creo que sabrás que Harry consiguió el libro que explica cómo utilizar el libro del tiempo perdido de Merlín en su último viaje Minerva
-- Soy consciente de ello Omar, supongo que querrás tenerlo
-- Por supuesto, El Pacto necesita el libro, nuestro dominio debe de extenderse a todo el Mundo
-- Pero lo tiene Harry en su poder ¿ Cómo piensas quitarle de enmedio ? ¿ No habrás pensado matarle ? …
-- Por supuesto que no, al menos aún no lo hemos pensado, todo a su tiempo... en realidad tengo pensado algo más... Omar dejó de hablar durante unos instantes antes de antes de decidirse a añadir algo más, finalmente una maliciosa sonrisa se dibujó en su rostro, creo que se me ha ocurrido algo más.. divertido Minerva, aunque al pobre der Harry sin duda alguna no le hará mucha gracia.
-- ¿ De qué se trata ?
-- Creo que utilizaremos a su querida hija que también está bajo nuestro control para manipularle... pondremos a sus amigos en su contra y... cuando él ya no sea una amenaza.... podremos hacernos con el libro
-- No os será fácil volver a sus amigos en contra suya Omar.
---- Jejeej, Minerva... no menosprecies al Pacto, me ofendes. Digamos que... el cebo ya ha sido lanzado, y aún más me alegra decirte que el pez ya ha mordido el anzuelo.
-- No era mi intención ofender
-- Lo sé, mi querida Minerva, lo sé. Ahora tan sólo nos queda esperar a que el desarrollo de los acontecimientos nos pongan en una clara situación de ventaja.
Minutos más tarde, se escucharon unos pasos por el pasillo
-- Bueno, creo que debería irme, directora
-- Sí, eso es todo por ahora Omar, muchas gracias
La directora Mc Gonagall se dirigió a su despacho, un poco más tarde Harry, quien había pronunciado la contraseña ante la gárgola de la entrada, entró en él, la directora simuló estar hojeando unos libros
-- ¡ Ah Harry, eres tú !
-- Sí, teníamos una reunión esta mañana si no recuerdo mal ¿ no ?
Mc Gonagall miró su reloj y luego se llevó las manos a la cabeza en actitud desconsolada
-- ¡ Pero qué despistada me he vuelto últimamente Harry ! Tienes que disculpar el desorden, pero aún no he conseguido ordenar todo esto.
-- No tiene importancia, es su despacho después de todo. Y bien, ¿ Qué era lo que quería decirme ?
-- Bueno, entre nosotros dos Harry, y como nadie nos escucha, supongo que podemos hablar en confidencialidad tú y yo
-- Por supuesto Minerva, díagame, ¿ Qué es lo que le preocupa ?
-- Ése libro, el que habéis encontrado... yo creo que deberíais tener cuidado con él y guardarle en algún lugar seguro.... ya sabes a lo que me refiero Harry.. con los del Pacto merodeando por ahí...
-- Le agradezco su preocupacion directora, pero creo que nosotros sabemos guardarle bien
-- Si queréis yo podría esconderlo en algún lugar oculto de la escuela y cuando lo necesitéis sólo tendríais que pedírmelo
-- De verdad Minerva, te lo agradezco mucho pero creo que no es necesario, nosotros podemos esconderlo bien
Mc Gonagall hizo una mueca de indignación, que no fue percibida por Harry, quien estaba mirando al vacío, pensativo
--- La verdad es que El Pacto sabía que estábamos en Francia Minerva, aún no sé cómo supieron que iríamos allí
-- ¿ Qué estás sugiriendo Harry ? ¿ Acaso crees que tenemos un topo aquí en Hogwarts ?
-- No lo sé Minerva... todo esto es muy confuso, ya no sé qué creer o en qué pensar...
-- Mira Harry la escuela no ha sufrido ningún ataque seguro que El Pacto se enteró de vuestro viaje de cualquier otra forma, pudieron hacerlo de mil maneras distintas... ahora debes de descansar y relajarte Harry, así, cuando lo hayas hecho, podrás enfrentarte al Pacto con más fuerzas y tendrás más probabilidades de victoria.
-- ¡ Pero es que no puedo resignarme a quedarme de brazos cruzados sin saber qué es lo que planea El Pacto ! ¿ Cómo quiere que haga eso ?
-- Tonterías Harry, debes de descansar durante unos días, estar con tu familia, tu mujer y tu hija también necesitan disfrutar un poco de tu compañía, es que últimamente no te has tomado ni una semana de descanso, ve a casa Harry, hazme caso, y cuando te encuentres con fuerzas para ello, si así lo deseas.. yo seré la primera en la búsqueda del Pacto
-- Se lo agradezco Minerva, pero esto es algo que debemos hacer nosotros, uisted quédese en la escuela, los alumnos la necesitan...
Harry estuvo meditando durante unos breves momentos pensando en lo que la directora le había dicho
-- Tal vez tengas razón, Minerva, iré a casda unos días, tengo ganas de abrazar a Ginny, a mi hija Lily, y de ver al pequeño Percy
--- No te preocupes por las clases Harry, podemos cubrir tu puesto mientras estés fuera, al igua que hemos hecho cuando habéis estado en Francia
-- Te lo agradezco Minerva, ya nos veremos cuando vuelva
-- Adios Harry, y procura descansar, lo necesitas
Cuando Harry abandonó el despacho una sonrisa se dibujó en el rostro de la directora, el plan iba viento en popa.
Harry se despidió de sus amigos y se dirigió a su casa en Grimmauld Place, últimamente con los acontecimientos de los últimos meses, a los alumnos les daban permiso para ir a sus casas todos los fines de semana, al contrario de lo acostumbrado y por lo tanto Harry pudo abrazar a su hija Laily, la cual le pareció, desde un principio, que se comportaba de una manera extraña.
-- ¿ Te ocurre algo hija ? pareces... distraída
--- No, padre, me encuentro perfectamente, ayer Omar nos invitó a una fiesta privada en la escuela que dará el próximo Lunes y...
-- Ya, ya, ya, dejalo, siempre estás hablando de Omar, ¿ Es que acaso no hay más chicos en la escuela ? ¿ Qué hay de los amigos de Harry ?
--- Es que ellos no se enrollan tanto como lo hace Omar él es tan...
Harry subió las escaleras de la casa, malhumorado, por un tiempo había olvidado que Lily también pertenecía al selecto " Club de animadoras " de Omar que se había formado en la escuela, y es que al parecer, ese muchacho rubio desataba muchas pasiones.
-- Espero que se marchen pronto y así pueda olvidarse de él, pensó Harry, preocupado
Cuando entró en el dormitorio conyugal, pudo ver a Ginny sentada en la cama, esperándole, al verle, una expresión de gozo y alegría se dibujó en su rostro
-- ¡ Harry ! gritó ella de júbilo, a la vez que se arrojaba sobre él y le abrazaba
-- ¡ Ginny ! ¡ Te he echado tanto de menos !
-- Creo que tenemos que recuperar el tiempo perdido, cariño, dijo Ginny mirando de forma melosa a Harry y sonriendo pícaramente
-- Bueno.. si eso es lo que crees yo no puedo decirte que no esté de acuerdo, dijo Harry, sonriendo a su vez y dicho esto, cerró la puerta de la habitación.
Unas horas más tarde un fuerte estruendo se escuchó en la casa, el cual hizo que Harry se despertara de inmediato, Ginny permaneció dormida. Harry bajó lentamente las escaleras que daban al vestíbulo de la casa, el ruido parecía provenir de la cocina. Harry, por precaución, cogió su varita, y abró con sumo cuidado la puerta de la misma. allí pudo ver a su hija Lily con su varita en la mano, realizando unos extraños hechizos, como si estuviese conjurando algo, lo cual inquietó sobremanera a Harry
-- ¿ Qué haces levantada a estas horas Lily ? Son las 3 de la mañana
Lily no contestó, parecía estar sumida en una especie de trance hipnótico. Harry volvió a preguntar:
-- ¡ Lily, contéstame ! ¡ Quiero saber qué estás haciendo aquí a estas horas !
--- ¡Jajajaj ! Ése es siempre el problema de los mayores, siempre exigiendo, siempre ordenando
-- Lily ¿ De qué estás hablando ? No te consieto que me hables así pequeña. Tú y yo vamos a tener una pequeña charla mañana, ahora ¡ Vete inmediatamente a la cama !
-- No nos escucha ¿ Verdad Linus ?
-- ¡ Lily, vete a tu cuarto de inmediato o me veré obligado a subirte yo mismo !
-- Nos importuna e interrumpe Linus ¿ Qué debemos hacer ?
-- ¿ Pero con quién estás hablando ? ¡ Aquí no hay ningún Linus Lily !
-- Linus, dice que no existes, ¿ Qué debemos hacer ?
-- ¡ Esto es inaudito ! ¡ Habráse visto tal insolencia ! Tu madre no creo que sea tan comprensiva como yo Lily, ¡ Voy a llamarla para que te meta en cintura !
-- ¡ Oh, le hemos asustado ! ¡ Es que acaso tienes miedo papaito ?
Harry empezó a temerse que todo esto podría deberse al Pacto
-- ¡ Dios mío Lily ! ¿ Pero qué es lo que te han hecho ? ¿ Dónde has estado ?
Lily se volvió y miró directamente a Harry, sus ojos brillaban y en su interior lucía un negro muy oscuro, casi diabólico
-- A tu pequeña no le ocurrirá nada si haces lo que te pedimos, dijo una voz que provenía del interior de Lily, la cual Harry no pudo identificar. ¡ Danos el libro y será libre !
-- ¡ Nunca os daré el libro, lo entendéis ?
-- Jejeje, Eres pertinaz Harry, pero en fin, tú lo has querido
Harry asistió atónito a cómo los ojos de Lily se volvían blancos y luego su cabeza se contorsionaba violentamente, finalmente cayó al suelo, presa de violentas convulsiones y espasmos.
Harry empezó a llorar, temía que la vida de su pequeña se escapase sin que él pudiese hacer nada.
-- ¡ Lily, reacciona, lucha contra ello !
El cuerpo de Lily dejó de agitarse al cabo de unos minutos, luego pareció calmarse y, finalmente se levantó y se volvió en dirección a Harry. Su mirada era de un odio extremo y sus ojos estaban teñidos de un rojo sangre.
-- Bien, bien, bien, creo que ya podemos continuar. Como te empeñas en no darme lo que quiero, te obligaré a ello ¡ Imperius ! gritó Lily alzando su varita en el aire.
Harry intentó resistirse a la maldición con todas sus fuerzas
-- ¡ Hija... no eres tú, lucha contra ello !
-- Muy hábil Harry, sin duda alguna conseguirías librarte del efecto de la maldición, pero ya hemos venido preparados para éste imprevist, mira lo que le pidió tu pequeña al gordinflón de Hagrid, pretestando que era para un trabajo
Lily abrió sus manos y entre apareció algo que a Harry le dejó helado
-- ¡ Un ojo de dragón ! Te suena de algo ¿ Verdad Harry ?
Los ojos de dragón potencian la maldición imperius d euna forma tal que es imposible combatirla, por muy fuerte y poderoso que sea el mago atacado por ella
-- ¡ Obedece Harry !
Harry estaba al límite de su resistencia e intentó por última vez resistirse a la maldición
-- ¡ Hija, soy yo !
Pero todo fue inútil, Harry acabó cayendo de rodillas al suelo y mirando a su hija en actitud distante, su cuerpo estaba allí, pero su mente estaba anulada, flotaba en el aire a merced de los que estuviesen controlando a la pequeña Lily.
-- Debes matar a Hermione, ¡ No tengas piedad de ella !
-- Sí, señora, lo haré
Lily sonrió en señal de victoria
- ¡ Mañana será el día !
-- Como ordenéis
Harry subió lentamente las escaleras como un autómata, entró en el dormitorio y se echó en la cama.
-- 34º 12 Minutos Norte, 118, 21 Oeste, aquí debe de ser...
Hermione miró el lugar al cual le habían conducido las coordenadas, se encontraba en un barrio céntrico de Londres, enfrente de una estatua que representaba a una hamburguesa gigante de las que suelen colocar enfrente de las hamburgueserías, en ese momento se apagaron las luces de la hamburguesería, al parecer, estaban cerrando, poco después, los encargados salieron del local y empezaron a cerrar las puertas. Al ver a Hermione allí se la quedaron mirando, extrañados.
Hermione empezó a mirar detenidamente la estatua:
-- Tú deberías ser una estatua, le dijo Hermione a la estatua en forma de hamburguesa, Bueno, lo eres, más o menos
Los encargados vieron la escena y comenzaron a reírse profusamente, más tarde, acabaron de cerrar la hamburguesería y dejaron a Hermione sola frente a la estatua
-- Si no funciona destruiré ese libro de profecías.... dijo Hermione, un poco avergonzada
Hermione sacó una pequeña bolsita que traía consigo, y ésparció su contenido sobre la estatua, era una especie de tierra blancuzca, para conjurar al Oráculo, luego alzó las dos manos y cerró los ojos, esperando que funcionase
-- Mangue sec Loa Alecva, acepta esta ofrenda y.. abre las puertas de la verdad
Todo lo que la rodeaba se iluminó con una luz rojiza, cegadora y Hermione, se tapó el rostro para evitar que sus ojos fuesen dañados por la extraña luz, cuando se los destapó vio que la estatua había comenzado a crecer hasta alcanzar finalmente una altura colosal, finalmente, la estatua, pareció cobrar vida propia y se dirigió a ella
-- ¿ Cómo osas despertar a Loa ? le preguntó la estatua, de forma colérica
-- Eeehh.. quiero suplicar algo, gran ser.. la respuesta a preguntas que sólo tú puedes revelar
--Ya tienes la respuesta bruja, ahora estás buscando sólo la pregunta
-- ¿ Es.. verdad ? ¿ Me asesinará Harry como dicen las profecías ?
-- Que él acabará contigo es seguro, la única duda que tienes es sólo cuando
-- No, la única duda que tengo en la mente es cómo poder impedirlo, interpeló Hermione
--- ¡ Nadie puede impedirlo !
-- ¡ Pues hay que impedirlo ! chilló Hermione ¡ Habrá alguna forma de.. !
Loa lanzó un potente rayo dorado a Hermione, a la que alcanzó en el pecho, lanzándola hacia atrás, lo que hizo que cayese al suelo, cuando se levantó, la estatua se volvió a dirigir a ella, visiblemente malhumorada
-- ¡ Tu insolencia me disgusta !
-- Esto me pasa por charlar con una hamburguesa de piedra, se dijo Hermione
-- Arriesgas tu vida bruja, despertando a Loa, puede que lo que busques sea la muerte, el dolor de tu corazón la pide a gritos
-- ¡ Acaba conmigo ! gritó Hermione, ¡ Nada más me detendrá !
-- ¡ Simple bruja ! gritó Loa con desprecio, tu dolor es sólo el principio, te están esperando la agonía y la traición y el tiempo.. se te acaba y aún así, ignoras la pregunta
Hermione se dio por vencida
-- De acuerdo, ¿ Cuándo ? ¿ Cuándo será el crimen ?
-- El primer portento moverá la Tierra, el segundo quemará el aire, el tercero, llenará de sangre el cielo
Hermione se quedó pensativa durante unos instantes
-- ¿ Un seísmo ? ¿ ese es el primer portento ? ¡ Vivimos en Inglaterra !
-- Terremoto, fuego, sangre, estáte alerta de las señales bruja y no me molestes nunca más
Dicho esto último, la misma luz rojiza volvió a aparecer y la estatua volvió a encogerse hasta su tamaño original. Hermione se quedó allí quieta pensando durante unos minutos en lo que Loa le había dicho y finalmente se dispuso para regresar a su casa, en donde su marido Ron la estaría esperando.
La mañana siguiente, muy temprano, en un Callejón desierto y solitario de la ciudad de Winchester, situada al Sur de Inglaterra, en el condado de Hampshire.
-- ¿ Estás seguro de que se ubicaba aquí la Sagrada ciudad de Camelot Walter ?
-- Eso es lo que indican todos los manuscritos que hemos estudiado hasta el momento y nuestra señora también está de acuerdo
-- Yo no estoy tan seguro ¿ Qué hay de Caerleon ?
-- Era un sitio probable, es cierto, pero al final resultó no ser el sitio exacto
-- Bueno, pues que así sea, empieza con el ritual Tobías
El mago que se llamaba Tobías, extendió una gran alfombra negra a lo largo del Callejón, luego cogió entre sus manos un pequeño frasco de color esmeralda e introdujo un pequeño bastón afilado en uno de sus extremos en el interior del mismo, lo sacó empapado de una sustancia viscosa de color azulado y golpeó varias veces la alfombra con el bastón humedecido, finalmente, dejó el bastón sobre la alfombra, al poco tiempo el bastón cobró vida y, poco a poco, se fue alargando, hasta tomar finalmente la forma de una siniestra mujer.
-- ¿ Quién osa perturbar mi descanso ?
-- ¡ Oh, gran Morgan ! Estamos aquí para servirte, nosotros, siervos del Pacto.
-- ¿ Qué venis a pedirme ?
-- El famoso Libro del tiempo perdido de Merlín está ya casi a nuestro alcance, pero viles magos no nos dejarán hacerlo, tú eres nuestro único consuelo, te suplicamos que desates las Furias de la Oscuridad en el Submundo y que ellas hagan estremecerse los cimientos de la Tierra aquí en Inglaterra
-- Hummm, es una petición honorable, sin duda y creo que la haré gustosa. ¿ Dónde está la sacrificada ?
Los dos magos retrocedieron, asustados ante tal petición. No habían matado a ninguna joven
-- ¿ Cómo osáis invocarme sin presentarme un sacrificio ?
-- Perdón, gran Morgan
-- Creo que esto puedo arreglarlo yo misma
Unos tentáculos salieron entonces del cuerpo de la diabólica hechicera, atrapó a Tobías y empezó a rretorcerlo en el aire, a la vez que le iba atrayendo poco a poco hacia ella
Walter gritó, horrorizado, mientras Tobíias se estremecía entre los tentáculos de Morgan
-- ¡ Ayúdame Walter ! imploró Tobías
-- Si intentas algo tú irás detrás de él, rugió la diabólica hechicera
Los tentáculos de la hechicera llevaron al insensato Mago al interior de las, ahora fauces de la hechicera, quien ya no tenía cabeza humana, sino que ahora se asemejaba más a la de un gigantesco grifo. Morgan introdujo al mago del Pacto por entre sus fauces, tragándoselo, lo último que escuchó Walter, aterrado, fue un grito de dolor
-- Bien, creo que con eso bastará para enseñarte que la próxima vez que quieras invocarme vengas preparado
Walter se arodilló en el suelo en actitud reverencial a Morgan, quien pareció calmarse y volvio a adquirir una forma humana
-- ¿ Qué hay de nuestra.. mi petición ?
-- No te preocupes, está hecho
Los dos tentáculos que habían atrapado antes a Tobías chasquearon fuertemente en el aire y golpearon repetidas veces el suelo, un minuto más tarde, la tierra comenzó a temblar violentamente
-- ¿ Estás satisfecho ?
-- Muchas gracias, gran Morgan, creo que ahora debo de irme
En su interior, Walter estaba pensando en buscar inocentes víctimas para sacrificarlas a la hechicera para el nuevo encargo que El Pacto le había encomendado
-- Si vuelves a requerir de mis servicios... ¡ No vengas sólo, recuérdalo !
Un sudor frío, mezcla de nerviosismo y terror ante lo que le había ocurridoa su amigo Tobías, Water abandonó el lugar silenciosamente. La siniestra Morgan desapareció en cuestión de segundos.
Un violento terremoto, el cual derribó a Ron y a Hermione de la cama, hizo que Hermione cayera presa de un profundo pánico
-- ¡ Dios mío ! ¡ Esto es imposible, debo estar soñando !
-- ¿ Cariño ¿ Qué te ocurre ? Es sólo un terremoto
-- ¡ No ! ¡ No es sólo un terremoto ! ¡ Es... es el fin !
Pocos minutos más tarde, el suelo dejó de temblar, los desperfectos sólo habían sido una pequeña lámpara y una radio mágicas de alcoba, las cuales Ron reparó rápidamente.
Hermione bajó las escaleras camino a la cocina, temblando y sudorosa
-- ¡ La primera señal ! ¡ Esto no puede estar ocurriéndome !
--- ¡ Querida, luego viene Harry !
A Hermione, esto acabó por quitarle el apetito
-- Dile que he ido a dar un paseo Ron, no me encuentro muy bien
-- ¿ Pero a dónde vas a estas horas ? ¡ Hermione !
Ron corrió a la entrada de la casa, pero Hermione ya se había ido, salió al exterior, pero no había ni rastro de ella
-- Pues si que tenía prisa, se ha desaparecido. ¿ A dónde irá ?
Pero pronto dejó Ron de preocuparse por estas cosas que aparentemente no tenían importancia, ya que no sabía qué estaba ocurriendo, al entrar en la cocina, vio su desayuno preparado, y al lado el del Hermione, quien no había tomado nada
-- ¡ Qué bien, más para mí ! Con lo hambriento que estoy podría tomarme cualquier cosa, dijo Ron contento.
Hermione estaba paseando por un tranquilo barrio de Londres cuando, de repente, empezó a escuchar gritos, un fuerte olor a gases y a azufre parecía provenir de algún sitio cercano, se empezaron a escuchar gritos, Hermione, algo inquieta, empezó a andar en dirección al lugar de donde provenían los gritos, aunque no pudo dar más de cinco pasos ya que lo que ocurrió la dejó helada, del cielo estaban cayendo cenizas volcánicas y lava fundida, tiñendo el cielo de rojo, tenía que serlo
-- ¡ La segunda señal ! se dijo Hermione, ¡ Esto no puede estar pasando ! ¡ Aquí no hay volcanes !
Hermione se alejó de allí, mientras un equipo de desmemorizadores y otros agentes del Ministerio de Magia llegaban a la zona para intentar arreglar la situación y calmar los ánimos en la zona, desesperada, decidió regresar a casa.
Una vez que estuvo de vuelta, buscó a Ron para tratar de explicarle lo que estaba sucediendo, le encontró en la cocina, junto a Harry, ambos estaban arreglando un artefacto muggle que le había regalado a Ron su padre Arthur, quien era un gran amante de todo lo que tuviera que ver con los muggles.
-- ¡ Maldición ! gritó Ron
-- ¿ Qué ocurre Ron ? preguntó Harry
-- ¡ Me he cortado con un hierro que había debajo de éste cacharro ! ¡ Harry ayúdame, estoy aquí atrapado y estoy sangrando mucho !
-- ¡ Aaah ! gritó Hermione, visiblemente asustada. Hermione salió corriendo hacia arriba presa de un pavor incontenible y dando múltiples gritos
-- Cariño, es sólo un pequeño corte sin importancia, dijo Ron, Harry me ayudará. ¡ Ay, duele ! Empuja hacia arriba Harry, así podré sacar el dedo de aquí abajo.
Harry curó a Ron la herida y estuvo un rato charlando con él
-- Creo que todo lo que ha estado pasando últimamente ha acabado por agotar a Hermione, Harry
-- Creo que deberíais tomaros unás pequeñas vacaciones durante 3 o 4 días para despejaros un poco y olvidaros de todo esto
-- Creo que tienes razón Harry, así podremos volver con ánimos renovados. El caso es que a mi no creo que me escuche, ya sabes como es Hermione, siempre está pensando en estudiar algo o empeñada en descubrir algo nuevo y desconocido.
-- Yo hablaré con ella Ron, me escuchará
-- Te lo agradezco mucho Harry. Yo estaré aquí abajo esperando a que bajéis.
Una expresión de alegría apareció en el rostro de Harry, éste era el momento, en pocos segundos cumpliría lo que El Pacto le habia encomendado y Hermione sería Historia. Lentamente fue subiendo las escaleras que conducían al dormitorio de Ron y Hermione en donde Hermione se encontraba llorando, tendida sobre la cama, resignada a su triste final
Harry entró finalmente en el dormitorio en dnde Hermione se encontraba, con un gesto de su varita, la puerta se cerró tras él violentamente.
-- Supongo que has venido a por mi, dijo Hermione al ver a Harry en el umbral de la puerta
-- Sí, creo que ya sabes que ha llegado la Hora Hermione
-- ¡ Harry ! Así que era cierto, ¿ Desde cuándo trabajas para ellos ? ¿ Todo este tiempo has estado engañándonos a Ron y a mi ?
--¡ Oh ! No creas todo lo que veas pequeña, pero eso es algo que no te puedo revelar
Harry se debatía internamente con todo su corazón contra su mente, mas era en vano, el ojo de dragón estaba cumpliendo muy bien su labor y Harry no tenía ninguna posibilidad de escapar al control de la maldición. Hermione pudo percibir cierta vacilación en Harry
-- Venga valiente, ¡ Hazlo ya ! Nunca creí que esto pudiese llegar a pasar ¡ Harry soy yo Hermione, tu amiga ! dijo ella llorando. Si vas a hacerlo, hazlo rápido, así me ahorrarás el sufrimiento de ver cómo mi mejor amigo me mata
--- ¡ No digas eso Hermione ! ¡ Me consume ! ¡ Me quema por dentro !
-- ¿ Has pensado en lo que hará Ron cuando descubra lo que has hecho ?
Harry comenzó a llorar, amargamente
-- ¡ No metas a Ron en esto ! ¡ Esto es entre tú y yo !
-- Te equivocas. Él nunca te perdonará, y dará igual en dónde te escondas, removerá todo el Mundo mágico hasta que acabe dando contigo y entonces.. entonces ¡ te puedo asegurar que no tendrá ni un mísero atisbo de piedad para contigo Harry !
-- Supongo que tendré que asumir el riesgo
--¡ Vaya frialdad ! ¡ Venga, hazlo ya Harry ! ¡ No quiero seguir escuchándote !
Harry levantó lentamente su varita y con ella apuntó a Hermione, en ese momento se abrió la puerta del cuarto, era Ron
-- Cariño, quiero que me digas si preferirías ir a Tailandia o a algún lugar más exótico como....
Ron vio a Harry apuntando con su varita a Hermione y sacó rápidamente la suya
-- ¡ Avada ... comenzó a decir Harry
-- ¡ Agitem tandi ! gritó rápidamente Ron
-- Kedavra !
Un rayo azul celeste alcanzó a Harry, quien, saliendo despedido hacia atrás, se golpeó contra la pared, quedando inconsciente, la maldición asesina salió desviada de su trayectoria, estrechándose contra la mesilla del dormitorio, destruyéndola
-- ¿ Qué está pasando aquí ? preguntó Ron
-- ¡ Harry ha intentado matarme ! gritó Hermione, histérica
-- Eso ya lo he visto cariño. Lo que quiero saber es ¿ Qué ha pasado aquí ?
-- Creo que está bastante claro Ron, Harry nos ha traicionado, y lleva bastante tiempo trabajado para El Pacto, él me lo confesó
-- No puede ser, dijo Ron. Él nunca te haría eso, conoces a Harry
-- Tú no le has escuchado hablarme, él hablaba con odio, lleva mucho tiempo fingiendo para entregar al Pacto el libro
Hermione salió de la habitación y regresó dos minutos más tarde, había mandado un mensaje al Ministerio de Magia para que vinieran a capturar a Harry
-- Tengo que averigüar qué está ocurriendo cariño, y no pararé hasta descifrar el misterio
-- ¡ No hay ningún misterio !
-- Creo que El Pacto está detrás de todo esto, querían alejar a Harry del libro
-- ¿ Es que no me estás escuchando ? Él trabaja para ellos
Unos aurores del Ministerio llegaron y se llevaron a Harry a Azkabán. Unas horas más tarde, Harry recobró la conciencia y se llevó una terrible sorpresa al ver que se encontraba tras los barrotes de una celda. El efecto de la maldición había cesado, debido al fuerte golpe y ahora ya volvía a ser plenamente dueño de su conciencia. Harry escuchó unas voces que provenían de un pasillo contiguo a donde se encontraban las celdas.
-- ¡ Oiga ! ¿ Hay alguien ahí ? gritó Harry
Nadie acudió a la llamada de Harry, por lo que no le quedó más remedio que esperar a que alguien se dignase a aparecer por allí. Media hora más tarde, la puerta que daba acceso a las mazmorras se abrió y por ella entraron el Ministro de magia, Peter Mansher, quien exhibía un semblante muy serio, la reportera Rita Skeeter, quien llevaba puesto un fabuloso vestido de gala de color rosa, y finalmente, Nymphadora Tonks y Ojoloco Moody, quienes lucían una expresión de total decepción en el rostro.
--- Rita, te lo ruego, ten mesura
--- ¡ Oh ¡ Pero eso es lo que siempre hago, Peter. ¿ Verdad Harry ?
Harry no se dignó a mirar siquiera a Skeeter
--- Dejémosles a solas, indicó el Ministro.
Harry se quedó a solas con Rita Skeeter, la cual sonreía con una expresión de victoria y profunda satisfacción por lo ocurrido. Harry sintió en ese momento un profundo desprecio por la reportera del Profeta
-- Bien, mi querido Harry explícame cómo fue tu paso al lado oscuro. ¿ Qué te ofrecieron los del Pacto para que te unieras a su bando ? ¿ Sabiduría, quizás ? ¿ Conocimiento de técnicas mágicas ancestrales ?
-- ¡ Nada ! Yo no me he pasado a ningún lado oscuro. ¿ Que se ha creído que es esto , una mala imitación de la Saga muggle de la Guerra de las galaxias ? Yo no tengo nada que ver con El Pacto, ha sido todo una trampa que...
Rita Skeeter interrumpió bruscamente a Harry
--- No sé lo que te habrá impulsado a hacerlo, Harry, pero el que hayas intentado matar a tu querida amiga del alma, Hermione, me indica que ha sido algo importante
-- ¡ Callate, asqueroso escarabajo ! gritó Harry
Rita Skeeter no perdió su desagradable falsa sonrisa
-- ¡ Escuche, pidió Harry ! Ha sido todo una trampa, El Pacto quiere apoderarse del libro y me querían apartar de él
-- Esto se va poniendo interesante, dijo Skeeter, sonriendo
-- No sé cómo lo han hecho, pero creo que han estado tomando poco a poco el control sobre la escuela y pronto será entera suya
-- Te refieres a Hogwarts, sin duda ¿ No ?
--- ¡ Sí ! ¡ Hay que detenerlos ! ¡ son peligrosos !
-- ¿ Y cuánta gente hay implicada en la Conspiración Harry ? ¿ Están los profesores también compinchados entre sí, contra ti ? ¿ Lo estoy yo ?
--- ¡ Por favor ! ¡ No estoy bromeando ! gritó Harry, indignado, al ver que Skeeter no le estaba tomando en serio. ¡ Pronto será tarde !
-- Tarde para qué, ¿ Harry ? ¿ Es que luego tú y tus amigos del Pacto no podréis cumplir vuestra misión ?
-- ¡ No lo entiende ! ¡ Ellos irán a por el libro !
-- Sí claro, Harry, tu famosa teoría de la Conspiración, jejeje. ¿ Cómo explicas tu desafortunado ataque a la sanadora Hermione Weasley ?
-- Estoy convencido de que estaba bajo el influjo de la maldición imperius, dijo Harry, desafiante
---Podría ser una buena excusa Harry, no te lo niego, pero creo que tendrás que encontrar alguna mejor si quieres tratar de convencer al Congreso del Wizengamot de tu inocencia Harry, demasiados magos de los cuales existía el pleno convencimiento de que se habían pasado al lado oscuro utilizaron ya esa misma excusa, la cual era falsa, y aún así, fueron creidos, sin embargo, hace ya mucho tiempo que esos tiempos cambiaron, así que no creo que tú tengas mucha suerte si vas con esa Historia
-- ¡ Pero tiene que creerme ! ¡ Es cierto !
En ese momento se abrió la puerta y por ella entraron nuevamente el Ministro de magia, Peter Mansher, acompañado por Ojoloco Moody y por Nymphadora Tonks.
--- Bueno, creo que ya ha sido suficiente Rita, dijo el ministro a la reportera
-- Pues sí, con esto ya tengo por lo menos para llenar 4 páginas del periódico. Una última cosa, si me permite, ministro
-- Lo que quieras Rita
-- Si no os importa poneros cada uno a un lado de Harry
-- ¿ Crees que es seguro ? ¿ Y si trata de escaparse ?
-- Tranquilos, no lo haré, dijo Harry
Un chico joven entró entonces, portando una cámara
--- Sonríe Harry, así quedarás mejor para la portada, dijo Rita
-- Como si a mi eso me importara algo, dijo Harry malhumorado
-- A ver, Señor Moody, ¿ Le importa .... ?
Moody se agachó un poco para poder entrar bien en el objetivo de la cámara
-- Muchas gracias Walter, le agradeció Rita al fotógrafo. Creo que es todo suyo, dijo la reportera al ministro, mientras se dirigía a la puerta de las mazmorras y saliendo por ella
-- Bien Harry, creo que deberías explicarnos él porqué de tu ataque a tu amiga Hermione, preguntó el Ministro
-- Se lo he dicho ya a Skeeter, estoy seguro de que debía estar bajo el influjo de la maldición imperius
-- Harry, no esperarás que nos creamos esa historieta tuya de la " Supuesta Conspiración " que planea sobre Hogwarts, a Rita puedes colársela si quieres, de cara a la prensa, pero oficialmente nos debes una explicación mejor
-- ¿ Pero por qué nadie quiere creerme ? gritó Harry, bastante indignado. ¡ Jamás me uniría al Pacto !
-- De ti era el último del que me hubiera esperado algo así Harry, le reprochó Moody a Harry
-- Vaya, veo que es inútil que os diga nada, no queréis creer la verdad. ¡ Pronto ellos se harán con la escuela ! Por lo menos, asegurraos de que allí no ocurre nada, imploró Harry, esperando que su petición fuese al menos oida.
-- ¿ Y si tiene razón ? dijo entonces Tonks, que hasta el momento había permanecido callada
-- ¡ Anda ya, Nymphadora ! ¿ Es que acaso no crees que únicamente está tratando de salvar el cuello ?
-- Al menos deberíamos " echarle un vistazo a la escuela " por si acaso ¿ No ? ¿ O es que todos nos vamos a dejar llevar únicamente por nuestro instinto ?
El Ministro y Ojoloco estuvieron mirandose entre sí durante unos minutos, meditando en lo que Tonks les proponía. Finalmente, el Ministro habló
-- Está bien, mañana realizaremos una inspección a fondo en la escuela, hasta entonces, permanecerá confinado aquí
--- ¿ Pero es que no os dais cuenta de que mañana puede ser que ya sea demasiado tarde ? gritó Harry
-- Es mi última palabra Harry, dijo rotundamente el ministro. Ahora, si nos disculpas, debemos irnos. Creo que tu amigo Ron está esperando afuera Harry, dijo el ministro antes de cerrar la puerta de las mazmorras tras de sí.
Unos minutos más tarde la puerta se abrió de nuevo y Harry pudo ver a Ron entrando por ella.
Ron llevaba en sus manos un ejemplar del Profeta, Harry pudo ver que aún no había salido la edición especial de Skeeter con su captura, con lo que suspiró, aliviado.
-- Toma, para que estés un poco entretenido, es la edición matinal, dijo Ron, ofreeciendo el periódico a Harry.
-- Te lo agradezco Ron
-- ¡ Harry dime por qué lo hiciste !
--- ¡ Te juro que no era yo mismo Ron ! ¡ Creo que estaba bajo la maldición imperius ! ¡ Tienes que creerme, yo nunca os haría daño ni a ti ni a Hermione Ron !
-- La verdad es que últimamente has estado muy raro Harry, pero...
-- ¡ Mírame a los ojos Ron y dime si realmente crees que lo hice a propósito !
Ron miró a su amigo detenidamente y en sus ojos no vio ningún atisbo de maldad
-- Harry yo... siento haber dudado de ti, creo que estás en lo cierto y El Pacto te tendió una trampa.
-- ¡ Van tras el libro Ron ! Debemos impedirlo ! ¡ Tienes que sacarme de aquí !
Ron, cogió su varita y apuntó con ella a los barrotes de la prisión de Harry, pero no pronunció ningún hechizo
-- Mañana estarás libre Harry, eres inocente y se sabrá la verdad
-- ¡ Mañana será tarde Ron ! Casi todo Hogwarts está bajo el control del Pacto, no sé cómo lo han hecho, pero si no actuamos a tiempo mañana podría ser ya demasiado tarde.
En ese momento Ojoloco Moody y Nymphadora Tonks entraron por la puerta de las mazmorras.
-- Bueno, señor Weasley, puede volver mañana si lo desea, o a lo mejor no es necesario ya que si es cierto que es inocente, mañana estará libre Harry
--- ¿ Puedo despedirme ? preguntó Ron
-- Por supuesto, dijo Tonks, abandonando la sala e incitando a Moody a hacerlo también
Ron se acercó a la cárcel de Harry
--- Harry, aprovecha para echarle un vistazo al profeta, creo que la sección de deportes trae cosas interesantes de las ligas europeas de quiddditch
-- Bueno Ron, le echaré un vistazo, dijo Harry sonriendo, así podré distraerme un poco.
La puerta de las mazmorras volvió a abrirse
--- Las dos primeras letras de cada párrafo, Harry, dijo Ron de forma enigmática
-- ¿ Qué significa eso Ron ?
--- Ya nos veremos Harry, y recuérdalo, las dos primeras letras de cada párrafo
Ron se marchó y Harry se quedó pensando en lo que Ron le habría querido decir con esas misteriosas palabras.
Harry estuvo meditando en lo que le había dicho Ron durante varias horas, examinó el periódico de arriba a abajo, sin encontrar nada evidente que pudiese ser algún tipo de mensaje secreto o algo parecido.
-- Ron ¿ Dónde has escrito el mensaje ? se preguntó Harry, desesperado
Entonces cayó en la cuenta de algo que al principio no había tenido en cuenta y que también le había dicho Ron. Rápidamente abrió el periódico por atrás, en la Sección de deportes. Los titulares rezaban:
“ Los Vratsa pasaron por encima a los Cavaliers ”
“ El expreso de Quiberón arrolló al Sedan anoche ”
“ Grave tropiezo de los Heidelberg Harriers en Munich ”
“ Ithilien 290 --- Inter. 260 Los Ithilien apuntan nuevamente hacia el título del Calcio ”
Y había varios titulares más, según la liga a la que correspondiese
Seguido a cada titular estaba la correspondiente crónica de cada partido. Harry empezó a examinar los titulares por si encontraba alguna clase de pista.
---- Lo El Gr Ith…. No, esto no tiene sentido, piensa Harry, piensa
Harry pasó a examinar las crónicasde los partidos
Ha sido una verdadera masacre lo que se ha podido ver esta noche en el campo de los Vratsa Vultures en donde los….
-- Ha, comenzó a anotar Harry
Rry Pizon, el árbitro del partido, acudió a pedirle personalmente una foto y una firma al buscador de los Quiberon Quafflepunchers, al finalizar el mismo pues….
-- rry, sí, esto tiene sentido, dijo Harry, con unba expresión de satisfacción en el rostro
Siguió examinando las distintas crónicas una a una, hasta que obtuvo un mensaje bien claro, el cual leyó varias veces hasta que lo hubo memorizado al completo. El mismo, era de por sí, un poco enigmático.
“ Harry, esta noche, después de la cena, intentaré tu rescate, aguarda hasta la llegada del Ministro de magia ” .
--- ¿ Qué querrá decir esto ? ¿ Es que acaso van a venir Ron y el Ministro a liberarme ?
Harry leyó el mensaje una vez más, para asegurarse de que lo había entendido correctamente. No había lugar a dudas, el mensaje era bastante claro, y confuso al mismo tiempo.
Harry esperó pacientemente a que pasase el tiempo, hasta que llegó el momento de la cena, estaba inquieto, y no tenía muchas ganas de cenar, así que solamente tomó un tazón de leche caliente acompañado con unas galletas y volvió nuevamnete a la celda. Al poco de estar allí, Ojoloco Moody entró para comunicarle que el Ministro de Magia le haría una visita.
-- Esto parece que va bien, pensó Harry
Unos minutos más tarde, llegó el ministro al edificio, en el recibidor se encontraba Tonks, quien saludó al ministro, el cual continuó su marcha hasta la puerta de las celdas, en donde se encontraba Moody, esperándole.
-- Les dejo solos Ministro, dijo Moody
-- Muchas gracias, dijo el Ministro, antes de cruzar la puerta
El Ministro se acercó lentamente a la celda de Harry, la abrió, y entró en ella, finalmente se sentó junto a Harry y le miró fijamente a los ojos, Harry miró a su vez al ministro, expectante ante lo que pasaría a continuación.
-- ¿ Y bien ? preguntó Harry al ministro
-- ¿ Y bien qué ? preguntó a su vez el ministro a Harry
-- Pues usted dirá, Peter
-- Creo que ya está todo dicho Harry, dijo el ministro esbozando una enigmática sonrisa
-- No comprendo, dijo Harry
-- ¡ Harry ! ¡ Soy yo, Ron !
--- ¿ No será esto un truco vuestro para que confiese verdad ? porque si fuese así no tendría ninguna gracia
-- Déjate de trucos Harry, no tenemos mucho tiempo, toma esto
Ron le entregó a Harry un pequeño frasco en el que había una pequeña cantidad de un líquido.
-- ¡ Poción multijugos ! dijo Harry, adivinando la pequeña jugada de su amigo.
-- Le pedí prestada una vieja peonza tuya a Ginny, dijo Ron, enseñando un pequeño frasco del cual bebió.
-- ¿ Y qué cogiste del ministro ?
-- Es fácil, le robé un bolígrafo de su escritorio
-- ¡ Genial Ron !
Harry bebió el contenido de la pequeña botella. Poco después, cuando hicieron efecto las dos pociones, Harry había adoptado el aspecto del ministro y Ron tenía ahora el aspecto de Harry.
--- Tienes poco tiempo Harry, no puede hacer suficiente cantidad de poción y Hermione se mostró reacia a ayudarme. En cuanto descubran el engaño a mi me soltarán y se pondrán a buscarte. ¿ Estás seguro de que debes de hacer esto ?
-- Ahora más que nunca mi querido amigo. Yo iré a la escuela oculto bajo la capa y cogeré algunas cosas de mi despacho, pero tengo que pedirte que me hagas un pequeño favor.
-- Lo que quieras Harry
Harry sacó un pequeño sobre del bolsillo de su chaqueta, en el mismo había una pequeña hoja que le entregó a Ron.
-- Necesitas dinero, dijo Ron, examinando la nota y quieres que yo te lo saque
-- Está mi firma en la hota, no te pondrán ningún pero. Una vez lo tengas, reúnete conmigo en Hogsmeade, enfrente de las 3 escobas
-- Allí estaré esperándote, Harry. Buena suerte amigo
-- Muchas gracias Ron, la necesitaré. ¡ Ah ! una cosa más, dijo Harry antes de irse
-- ¿ Sí, Harry ?
-- Díle a Ginny que la quiero
-- Tranquilo Harry, lo haré.
-- Si todo sale bien, habremos acabado con los planes de dominación del Pacto
-- Adios Harry
-- Adios Ron
Harry salió de la zona de las prisiones y avanzó por los pasillos, lentamente, camino a la salida, por el camino se cruzó con Nymphadora Tonks y con Moody.
-- ¿ Cómo se encontraba Harry ? preguntó Tonks. ¿ Crees que dice la verdad acerca del Pacto ?
-- Yo creo que es sincero, pero no podemos arriesgarnos, mañana veremos qué ocurre, dijo Harry
-- Hasta mañana señor ministro, se despidió Moody
Harry cruzó la puerta de la entrada a la prisión, estaba nervioso, rápidamente, se alejó de los juros de la prisión, tratando de llegar a la zona que no estaba bajo la influencia del hechizo antidesaparición. Aún estaba muy lejos.
-- ¡ Tengo que llegar ! se decía Harry, mientras avanzaba lentamente, a través de varios trabajadores del Ministerio, que le iban saludando a su paso.
En esos momentos, varios cientos de metros por detrás suyo, en la puerta de entrada a la prisión de Azkabán, hizo su aparición el Ministro de Magia, Peter Mansher, el cual entró en el edificio, quien venía a visitar a Harry. En el camino a los calabozos, se cruzó con Ojoloco Moody y con Tonks.
-- ¿ Se le ha olvidado algo, señor Ministro ? preguntó Moody
-- ¿ Cómo dices Moody ? Tan sólo vengo a visitar a Harry, como había anunciado
-- Pero señor, usted ya ha estado aquí antes, por eso se lo digo
-- Debes estar en un error Moody, en el día de Hoy, es la primera vez que estoy aquí
-- Pero... ¿ No es cierto que nosotros le hemos visto antes Nymphadora ? ... preguntó Moody dirigiéndose al lugar en dónde hasta hace pocos momentos estaba Tonks, ahora vacío. ¿ Tonks ? ¿ A dónde se habrá ido ?
-- Yo no entiendo a qué juego están jugando ustedes dos Moody, aunque me gustaría poder entenderlo
-- Esto no se trata de ningún juego, señor Ministro, dijo Moody, quien había comprendido qué había ocurrido. ¡ Dé la alarma señor Ministro, tenemos un 315 !
-- ¿ Una fuga ? pero, no es posible.. ¿ Quién se ha fugado ? preguntó el ministro
Harry estaba ya a escasos 15 metros del final de la zona de influencia del hechizo antidesaparición de la prisión, siguió avanzando... 10 metros...
-- Un plan muy ingenioso Harry, escuchó a su espalda
Harry se volvió, detrás suyo se encontraba Tonks, sosteniendo firmemente su varita entre sus manos.
-- ¡ Mira qué casualidad ! Dos ministros de magia al mismo tiempo y en el mismo lugar, dijo Tonks, riéndose
-- En fin, supongo que ya no hay ninguna necesidad de que siga fingiendo, dijo Harry, y con un leve movimiento de su varita, vlvió a adquirir su verdadero aspecto
-- ¡ Entrégate Harry ! ¡ Aún no es demasiado tarde ! Le diré al ministro que cooperaste y si es cierto que eres inocente, mañana serás libre.
¡ Piénsalo !
Harry miró durante unos breves momentos a Tonks
--- No lo entiendes, ¿ verdad ? Mañana ya será muy tarde para todos nosotros, El Pacto habrá ganado y yo no debo permitir que eso suceda.
-- ¿ Y qué vas a hacer, Harry atacarme ?
Harry, que había estado hasta ese momento apuntando amenazadoramente con su varita a Tonks la bajó .
-- Sabes que no puedo hacerlo Tonks, me iré y tú no vas a impedírmelo
-- Creo que en eso último te equivocas Harry.
Tonks se guardó su varita en el bolsillo y se tocó su cuello con la mano derecha, poco después, éste empezó a contorsionarse violentamente, unos largos tallos sustituyeron a sus brazos, sus piernas se transformaron en troncos y su cuerpo se tornó a un extraño verde, Harry no podía creer lo que estaba viendo ¡ Se había transformado en una planta ! Harry sabía de las habilidades metamórficas de Tonks, pero nunca la había visto llegar hasta tal extremo.
-- Lo siento Harry, pero no me dejas otra opción.
Unos gigantescos tallos, parecidos a tentáculos salieron disparados hacia Harry, atrapándolo y elevándolo en el aire, Harry trató de agarrar su varita para soltarse, mas le fue imposible debido a la enorme presión que ejercían sobre él los talludos brazos de Tonks
De repente, un fuerte rayo eléctrico que provino de detrás de Tonks, la alcanzó en uno de los brazos, haciendo que perdiera la consciencia y soltase a Harry recuperando su aspecto normal.
Harry recuperó poco a poco sus fuerzas y miró a su alrededor, en busca de su su misterioso " salvador " . Allí no había nadie. De repente, como surgidas de la nada, aparecieron frente a él su querida Ginny y Hermione, quienes le miraban sonriendo.
--- ¡ Harry ! gritó Ginny corriendo a abrazarlo. ¡ No podía creerlo !
Harry miró a su amiga Hermione
-- Hermione, yo no...
--- No tienes que explicarme nada, Ron me lo ha explicado todo, simplemente, no eras tú mismo
-- Cariño, perdona, tengo que irme, dijo Harry volviéndose a Ginny
-- Por supuesto, tienes una misión que cumplir mi cielo, dijo ella, tratando de ocultarse las lágrimas de sus ojos a causa de la angustia ante la despedida.
-- Ahora iré a recoger unas cosas a la escuela, he quedado con Ron enfrente de las 3 escobas, si queréis podéis ir allí y nos veremos una vez más, antes de mi partida
-- Descuida Harry, allí estaremos, dijo Hermione
Harry avanzó unos metros más, hasta cruzar la barrera, luego se volvió hacia su querida Ginny, la dedicó un beso, el cual lanzó al aire , dio dos vueltas sobre sí mismo, y finalmente, desapareció.
Harry apareció medio minuto más tarde, a las afueras de la escuela, por precaución, se ocultó bajo su capa de invisibilidad y se acercó a las puertas, en donde Hagrid se hallaba paseando en esos momentos.
--- ¡ Hagrid ! llamó Harry a su amigo, procurando no elevar mucho la voz
-- ¿ Harry ?
-- Estoy aquí, dijo Harry, mostrándose durante unos segundos por fuera de la capa.
--- Todos te están buscando Harry, oí lo que ocurrió. ¡ Por Merlín ! Esos del Pacto te la jugaron bien.
--- Por eso estoy aquí Hagrid, voy a intentar acabar con ellos de una vez por todas, iré en una misión al pasado a intentar encontrar el libro de Merlín
-- Dices el del tiempo perdido supongo
-- El mismo, mi padre y sus amigos lo debieron esconder en su época de estudiantes aquí en la escuela, sospecho que fue en su 5º año
-- Ellos siempre solían escaparse de la escuela a horarios muy intempestivos, en eso se parecían un poco a vosotros tres, dijo Hagrid, rememorando viejos tiempos, creo que iban mucho a Hogsmeade
-- Tengo cierta idea acerca de ello, pero no creo que el libro esté en Hogsmeade, ¿ No crees que si así fuese alguien lo habría encontrado ?
-- Quien sabe, igual no han sabido reconocerlo y está llenándose de polvo en las vitrinas de alguna casa
-- Es una posibilidad, admitió Harry, aunque no del todo convencido
-- Por cierto Harry, creo que si vas al Pasado me verás por allí
-- Sí, aunque es una pena que tú no puedas reconocerme Hagrid, dijo Harry sonriendo a su amigo. Mira, he pensado que como tendré que hacer algo en la escuela y, como no podré dar clases, igual podría echarte una mano en la escuela
-- ¿ De verdad Harry ? Me haría mucha ilusión. De todas formas, he de advertirte que por aquella época yo solía ser bastante desconfiado con la gente, ya sabes, por lo del asunto de...
--- Lo entiendo, dijo Harry, interrumpiendo a su amigo
-- Por eso he pensado en darte esto, dijo Hagrid, sacándose una cadena dorada que tenía forma de dragón, del bolsillo de su abrigo y entregándosela a Harry. Esta cadena la tengo desde hace muchos años, dijo Hagrid, me la regaló un viejo amigo en una taberna, hace muchos años, como pago a una deuda que tenía conmigo. Si me la das cuando me veas, sabré que eres de confianza, ya que si no fuese así, no te la habría prestado .
--- Gracias Hagrid, me será de ayuda. Por cierto, y aunque no lo recordarás, me haré llamar John Divney
-- ¿ John Divney ? Suena a nombre de aventurero, Harry
-- Jejeje, eso es a lo que quiero que suene, dijo él, sonriendo, me ayudará a pasar desapercibido
-- Bueno, te abriré la puerta Harry, debes de tener prisa
-- Nos vemos amigo
Harry se cubrió nuevamente bajo su capa mágica y corrió en dirección a las puertas de la escuela, por el camino se cruzó con muchos alumnos, que estaban desfilando detrás de Yafar, en plan militar
--- Esta gente, desde luego, se está tomando muy en serio la disciplina, pensó Harry
Cuando llegó a las puertas del Castillo, entró silenciosamente, para evitar que alguien se diese cuenta de su presencia, lentamente subió las escaleras, hasta alcanzar la séptima planta, no parecía haber nadie por allí en ese momento, así que se quitó la capa de encima, quedadno al descubierto, y comenzó a avanzar, pero apenas hubo dado unos pasos, cuando, unas manos salieron de una habitación que se encontraba abierta a su izquierda, le agarraron fuertemente, y tiraron de él hacia dentro. Una vez que se hubo librado de los brazos que le agarraban, y dentro del cuarto, vio que a su alrededor estaban su sobrino Harry, sus amigos y un miembro del ED.
--- ¡ Tío Harry ! le saludó su sobrino. Escuchamos lo de la trampa que te tendieron los del Pacto para que atacases a mi madre.
--- Pero ¿ qué estáis haciendo aquí ? preguntó Harry a su sobrino
-- Ssssh No hables tan alto tío, últimamente hasta las paredes de la escuela tienen oidos. Nos estamos escondiendo
-- ¿ De quien ? preguntó Harry, sin comprender lo que ocurría
-- De todos los de la escuela, todos los alumnos y los profesores están bajo el control de los del Pacto, tan solo nosotros y unos pocos resistimos
-- ¡ Es horrible ! dijo el chico que pertenecía al ED. A nuestra líder, fue a una de las primeras de entre los alumnos a las que capturaron, luego vino el resto del grupo, tan sólo me salvé yo. Ahora patrullan todas las horas los pasillos capturando a los alumnos que aún no están bajo el dominio del Pacto y embrujándolos
-- Yo me salvé el otro día de milagro, dijo Luis Miguel Calderón, un chico que habían conocido hace poco Harry y sus amigos, que iba a 3º de Gryffindor
-- A nosotros nos atraparon el Martes, dijeron Alberto Vázquez y Luis Ángel Sañudo, pero Javier, y Saúl llegaron a tiempo y lanzaron un hechizo en torno a ellos que creó una especie de campo de fuerza que les impidió seguir avanzando, y de esta forma, logramos escapar
-- Pero no te creas que son sólo los alumnos, los profesores también están bajo su control, a mi, a Ramón y a Manuel, después de la clase de Vuelo, nos agarró la profesora, cuando ya había concluido la misma y estuvo a punto de lanzarnos una maldición, por suerte, Alberto y Luismi llegaron a tiempo para aturdirla y pudimos huir, dijo Harry a su tío
-- Tengo que acabar con todo esto, dijo Harry. ¡ Permaneced a salvo ! Os prometo que todo esto muy pronto cambiará.
Harry se ocultó bajo la capa de invisibilidad y salió del pequeño cuarto, en dirección al despacho de la directora Mc Gonagall; al acercarse a la gárgola, pudo escuchar unas voces en el interior del mismo.
Harry pudo advertir que se trataba de la directora Mc Gonagall y de Omar. Poco después, la puerta se abrió y Omar salió, por lo que Harry tuvo que esforzarse por atravesar el umbral de la puerta antes de que esta se cerrase y evitar de paso a Omar. Una vez que se encontró en el despacho de la directora, se situó en una zona cercana a lo retratos de los antiguos directores de la escuela y esperó a que la directora se fuese. Harry echó una mirada rápida al despacho, parecía que lo estaban reformando
-- ¡ Qué raro ! se dijo Harry. Es la tercera vez que hacen cambios en el despacho este mes
En ese momento, la directora empezó a acercarse peligrosamente al lugar en donde se encontraba Harry
-- Veo que otra vez vuelves a hacer obras en el despacho, Minerva dijo el retrato de Dumbledore a la directora, lo que hizo que esta dejase de acercarse a Harry
A Harry le pareció como si el Dumbledore del retrato le dedicase un guiño cómplice
-- Debe de ser un reflejo, pensó Harry. No puede haberme visto
-- Pues sí, Dumbledore, es que... Omar pensó que había que darle un nuevo... aire, sí, esa es la palabra
-- Y debido a esto, últimamente no pisas mucho el despacho, inquirió Dumbledore nuevamente, ante un nuevo avance de la directora
-- Pues la verdad es que no, Albus, a mi pesar, he tenido que reunirme con nuestros invitados en pequeños cuartuchos de la escuela, es un verdadero fastidio
-- Ya veo, dijo Dumbledore
-- Bueno Albus, te dejo, voy a dar un pequeño paseo por los jardines de la escuela
-- Que te diviertas Minerva
Poco después la directora abandonó el despacho. Harry permaneció quieto durante unos minutos en su escondite por temor a que se hubiera olvidado alguna cosa en el despacho.
-- Ya puedes salir de tu escondite, se oyó decir al retrato de Dumbledore
Harry se llevó un susto de muerte, que le hizo trastabillar y golpearse contra la pared del despacho.
-- No nos conviene que te mates tontamente Harry, dijo burlonamnete el retrato de Dumbledore
Harry salió de debajo de la capa, haciéndose visible
-- ¡ Dumbledore ! Pero.. ¿ Cómo...
-- ¿ Cómo supe que estabas ahí ? Recuerda Harry que aunque muerto, mi retrato conserva todos los recuerdos que tenía hasta el momento de mi muerte y te puedo asegurar, Harry, que sé reconocer a alguien oculto bajo una capa de invisibilidad. Ahora escucha, no tenemos mucho tiempo, como habrás sospechado El Pacto se ha hecho con el control de prácticamnete toda la escuela
-- Eso suponía señor, pero no sé de qué forma lo han logrado, aquí no ha entrado nadie ni hemos tenido ningún ataque
-- ¡ Ay ! Si Merlín lo viera... desde luego, los jóvenes de Hoy en día os quedaríais mirando el dedo en lugar del cielo si no os diesen intrucciones para ello
-- Perdone ¿ Cómo dice ?
-- Era un dicho de mi infancia.. ¡ Olvídalo ! Yo no puedo decirte quiénes son los del Pacto, tienes que averiguarlo tú, pero sí te puedo dar pistas al respecto.
-- Le escucho señor
-- ¿ Cuándo comenzó esta situación ? ¿ Desde cuando crees que El Pacto podría tener el control sobre la escuela ?
Harry pensó en todo lo que había ocurrido en los últimos meses
-- Pues... yo creo que todo empezó poco después de nuestro viaje a Arabia
-- Vas bien Harry. Ahora dime ¿ Quien vino a la escuela en ese momento ?
-- Pues.. nadie que yo recuerde... salvo los tres magos de la Conferencia.. Omar, Yafar y....
--- ¿ Recuerdas que viniese alguien más ? preguntó Dumbledore, interrumpiendo a Harry
-- Pues no, la verdad es que nadie más. Luego nos tuvimos que marchar rápidamente a Francia y...
-- No te alejes de la cuestión, Harry. ¿ De verdad que sigues sin saber quienes son los Magos del Pacto ?
Harry se dio cuenta entonces de la verdad, había estado enfrente suyo todo el tiempo, pero su mente no había querido admitirlo
-- Los de la Conferencia. ¡ Me las van a pagar ! ¡ Hermione ! y pensar que por su culpa estuve a punto de...
-- Nada ganarías ahora con enfrentarlos Harry, vendrán otros e igual peores que ellos, los cuales no deben ser más que unos simples " mensajeros " para no levantar sospechas. Abre el cajón del escritorio de la directora Harry, encontrarás un viejo permiso especial firmado por mi, que solíamos utilizar hace bastante tiempo, a ti te servirá, ya que en la época a la que irás los usábamos contantemente. Me lo deberás entregar a mi yo del pasado en cuanto me veas, eso hará que confíe en ti, y recuerda Harry, por mucho que lo desees, por mucho que te cueste hacerlo, bajo ningún motivo debes de tratar de cambiar nada del pasado. Me refiero como ya habrás supuesto a tus padres, Harry, o a mi mismo, lo que ha ocurrido debe suceder tal y como ocurrió, no debemos jugar con el pasado pues las consecuencias podrían ser sumamente funestas.
-- Pero señor yo podría...
-- ¡ Ya me has oido Harry ! Bajo ningún motivo trates de hacerlo
-- Está bien, Dumbledore, no lo haré
--- Sé perfectamente que tendrás muchas tentaciones para hacerlo y que será duro, pero vas allí por otro motivo, una misión que es mucho más importante para ti, no lo olvides. Ahora ve a tu despacho Harry y recoge lo que te sea necesario. Te deseo suerte, Harry
-- Muchas gracias, señor.
Harry se ocultó nuevamente bajo su capa, salió del despacho de Mc Gonagall y se dirigió al suyo propio
Harry entró minutos más tarde en su despacho, ordenó los papeles que había sobre su escritorio y abrió los cajones de su mesilla, en uno de ellos encontró un extraño sobre, el cual abrió.
Sobre el sobre estaba escrito su nombre.
-- ¿ Para Harry ? ¿ Pero quién me habrá dejado esto aquí ? se preguntó Harry
Una vez que hubo leído el contenido de la carta que había en el interior del sobre, se confirmaron todas sus sospechas acerca del ataque del Pacto. La carta estaba firmada por la directora Mc Gonagall, sin duda alguna, antes de caer bajo el control del Pacto y en ella había escrito sobre un antiguo pergamino lo siguiente:
" Estimado señor Potter "
-- Seguramente si está leyendo esta nota, será ya muy tarde para la escuela y para todos nosotros. Sospecho que existe una gran Conjura en la escuela que pretende apoderarse de la misma. No se fíe de nadie, ni siquiera de mí misma. Debe de regresar atrás en el tiempo al momento en que empezó todo, cuando su padre y sus amigos escondieron el libro. En su despacho le he dejado un manuscrito con instrucciones precisas sobre lo que debe de hacer y un colgante que perteneció a Dumbledore, el Dumbledore del retrato dice que se lo enseñe a su yo del pasado para que él confíe en usted.
Bajo ningún motivo debe de revelar a nadie su identidad en el pasado, podría cambiar cosas en el futuro que harían peligrar incluso su propia existencia o quizás algo peor. Sé que esta tarea será dura para usted después de todo lo que ha sufrido. Le pido que tenga fuerzas para llevarla a cabo con éxito y le deseo que tenga mucha suerte. Confío en usted, señor Potter.
Un saludo: La directora Mc Gonagall
P.D. Pregúntele a Sir Nicholas por Rambaldi
-- ¿ Qué le pregunte a Nick casi decapitado por Rambaldi ? se dijo Harry, muy extrañado al leerlo
Harry cogió los objetos que le había dejado Mc Gonagall y que le servirían de ayuda en su viaje y salió del despacho rumbo al exterior de la escuela, allí, en la puerta exterior le estaba esperando su buen amigo Hagrid.
-- Buena suerte Harry
Hagrid parecía algo nervioso
-- ¿ Ocurre algo ? preguntó Harry
-- Es que... no sé si debo decírtelo Harry
--- Dime qué pasa, inquirió Harry
-- Es que.. Hermione entró poco después que tú en el Castillo, estaba.. muy rara, me dijo que te estaba buscando, pero que no te dijera nada.
--- ¿ Estás seguro que era Hermione Hagrid ? preguntó Harry extrañado, pues había quedado en reunirse con Hermione, al igual que con su querida Ginny y su amigo Ron en Hogsmeade.
-- ¿ Crees que a estas alturas no reconocería a Hermione Harry ? Sé perfectamente que era ella.
Harry se quedó un tanto intranquilo ante esta revelación
-- Bueno, es igual, de todas formas, muchas gracias por avisar Hagrid.
Harry se alejó unos metros de su amigo y luego se desapareció
Harry apareció nuevamente, medio minuto más tarde, anfrente de las 3 Escobas, en donde estaban esperándole su querida Ginny, y sus inseparables amigos, Ron y Hermione.
-- ¿ Para qué me buscabas por el Castillo Hermione ?
-- ¿ Yo ? Para nada Harry, no he estado en el Castillo, replicó Hermione muy extrañada ante la pregunta de Harry, quien no entendía nada
-- ¿ Cómo ? Hagrid me dijo que tú habías ido y habías preguntado por mí
--- Hermione no se ha separado ni un sólo momento de nosotros Harry, dijo Ginny
--- Pero... no puede ser... yo acabo de hablar con Hagrid.. tú ...
Harry siguió intentando comprender lo que había ocurrido, aunque sin mucho éxito, pero ¿ Cómo e sposible que hubiera dos Hermione ? Hagrid le había dicho que no se trataba de otra persona que hubiese tomado la poción multijugos...
-- Venga cariño, relájate, le pidió Ginny, besandole dulcemente en los labios, lo que hizo que Harry se olvidase por un momento de sus preocupaciones
--- Bueno Harry ¿ Estás preparado ? preguntó Ron
-- Lo estoy, dijo Harry, muy seguro de sí mismo
-- Yo tengo que irme, si me disculpáis, tengo que seguir estudiando las profecías, buena suerte Harry, dijo Hermione, abrazando a su amigo
Poco después, Hermione desapareció
--- ¿ Y con qué tienes pensado partir querido ? preguntó Ginny
--- Creo que sé con qué hacerlo, dijo Harry, examinando el extraño reloj que le había regalado Zoraida, la princesa de Munter, como recompensa por haberla rescatado de las garras del malvado Abderramán.
-- ¡ Guauuu ! ¡ Es un vuelatiempos ! dijo Ron, muy asombrado al verlo. ¿ De donde lo has sacado ?
-- Esto viene de mi " viaje con el anillo, Ron " aún no había reparado en él, pero ahora sé para qué es... esta manecilla debe de ser para fijar la fecha, esta otra para las horas y la otra para los minutos.
Harry movió las manecillas hasta establecer la fecha en la cual estaba interesado, su destino: 15 Febrero de 1974.
--- No tengo ni idea del lugar en el que apareceré, dijo Harry, e sposible que tenga que volver e intentarlo de nuevo
-- Buena suerte, amor mío, dijo Ginny, besando a Harry, quien estaba a punto de partir.
-- Yo te esperaré aquí por si tienes que volver, dijo Ron a su amigo
Harry abrazó a Ron y pulsó la aguja más pequeña del vuelatiempos, con lo que el reloj se puso en marcha. Por delante de Harry empezó a transcurrir en marcha atrás, todos los acontecimientos de su vida, desde el viaje a los bosques de Francia, hasta su visita al departamento de Misterios cuando era tan sólo un niño, o incluso el ataque de Voldemort a sus padres; cuando dejó atrás sus recuerdos, prosiguió viendo imágenes a cámara rápida, su cuerpo empezó a dar vueltas muy rápidamente y Harry pudo ver que se hallaba inmerso en un enorme torbellino temporal en donde los acontecimientos pasados se iban mostrando ante sus ojos a gran velocidad, poco a poco, el flujo empezó a aminorar su velocidad y las imágenes iban pasando más lentamente, hasta que finalmente se detuvieron. Harry dejó de girar instantáneamente y empezó a ver delante de él un extraño paisaje, al principio borroso, que poco a poco se fue aclarando, se trataba de un bosque. Harry intentó moverse, pero aún no tenía el control sobre sus piernas, en ese momento vio a lo lejos, lo que le pareció un mortífago, divisando el paisaje, y varios metros delante suyo, sobre unas rocas, a una mujer, vestida con un elegante traje rojo de finas sedas, que estaba de espaldas al mortífago, el cual, según Harry pudo percibir, s eiba acercando a la mujer lentamente.
-- ¡ Oh No ! ¡ La va a matar ! se dijo Harry, decidido a ayudar a la pobre mujer.
Entonces, Harry se sintió caer sobre la hierba, ya era libre de poder moverse, así que se ocultó bajo su capa de invisibilidad y corrió al encuentro del mortífago, quien ya estaba muy cerca de la mujer, con su varita levantada
Harry se acercó a unos escasos metros del mortífago y apuntó con su varita al mortífago
--- No debo dejar que muera, se dijo Harry, intentando convencerse a sí mismo, que lo que hacía, cambiar parte del pasado, estaba bien. Él e sun mortífago y va a matarla. Sin tiempo a más, lanzó el hechizo
¡ Desmaius ! se escuchó, con lo que el mortífago cayó al suelo. La mujer, alarmada, rápidamente se volvió y vio a Harry, detrás suyo, pues había salido de debajo de la capa, quien aún apuntaba con su varita al mortífago.
-- ¡ Mi salvador ! gritó la mujer, corriendo a abrazar a Harry, quien se sintió un poco agobiado, debido a los múltiples ropajes de la mujer.
-- Ante usted, se presenta, la humilde Lucilla Wormilla dijo la bruja, haciendo una reverencia ante Harry. Si no me hubieses salvado de ese mortífago, ahora estaría muerta.
-- No tienes que agradecerme nada, dijo Harry. Sin duda alguna, tú hubieses hecho lo mismo.
-- ¿ Cómo te llamas ? preguntó la bruja
-- Mi nombre es... John, John Divney, mintió Harry, y llevo bastante tiempo detrás de estos asquerosos mortífagos de Lord...
-- Voldemort, dijo Lucilla, interrumpiendo a Harry. Sí, al parecer, este presuntuoso mago se ha creído que puede conquistarnos a todos con el arte de la Oscuridad, en vez de admirar los ricos conocimientos que nos ofrece el Mundo de la Magia, y además, pretende hacerlo impunemente. Se sirve de estos dichosos " mortífagos " que tiene, quienes no son más que meros esclavos o instrumentos suyos de maldad.
-- Bueno, creo que debo de irme, nos veremos otro día, dijo Harry, qué empezaba a considerar que ya había hablado demasiado y debía intentar otra vez el viaje para acabar en Hogwarts.
-- No tan deprisa, querido, dijo Lucilla, déjame antes que te de mi tarjeta.
La bruja le entregó a Harry una tarejeta con su nombre y la dirección de su casa. Harry se asustó mucho cuando vio las señas de la casa de Lucilla: Castillo de Bran, Brasov, Rumanía ).
-- No te sulfures John, no soy ninguna vampira, dijo Lucilla, viendo el asustado rostro de Harry.
-- De acuerdo, condesa, iré a visitarla. Y ahora, si me disculpa, debo de irme.
Harry dio marcha atrás al vuelatiempos y desapareció, para reaparecer varios minutos más tarde, junto a Ron, quien se encontraba pacientemente esperando
--- Ginny se marchó a trabajar, dijo él. ¿ Dónde estabas ?
-- Verás, es que me entretuve con una bruja, a la que estaban a punto de asesinar
-- ¿ Los mortífagos ?
-- En efecto.
-- Espero que no hayas cometido ninguna locura, Harry. ¿ Cómo se llamaba esa bruja ?
-- Lucilla Wormilla, es una condesa Rumana
--- ¿ En serio ? No me suena ése nombre ahora, dijo Ron, quien, como Harry, nunca había sido muy bueno en Historia de la Magia
--- Bueno, creo que ésta vez será la buena, dijo Harry convencido
-- Cuídate, Harry
--- Lo haré, Ron.
Harry volvió a desaparecer. Instantes después de haberse marchado, apareció Hermione, con evidentes signos de nerviosismo y preocupación.
-- ¿ Dónde está Harry ?
-- Ya se volvió a ir, no creo que vuelva. ¿ Ocurre algo ?
Por toda respuesta, Hermione le enseñó el libro de registros de Profecías de la Biblioteca, allí, al final, había aparecido una profecía nueva. Ron empalideció al leer la profecía.
-- ¡ Oh, No ! ¡ Harry ! ¡ Hay que decírselo !
--- Creo que no nos queda otra salida que usar un giratiempos Ron, yo iré a avisarle. Por cierto, ¿ Por qué tuvo que regresar Harry ?
--- Apareció en un Bosque, muy lejos de Hogwarts y allí había un mortífago que estaba a punto de matar a una mujer, y él... Ron dudó antes de continuar, sabía que Hermione no aprobaría lo que Harry había hecho.
--- ¿ Qué hizo Harry Ron ?
-- Él.. la salvó
-- ¿ Harry cambió algo del pasado Ron ? ¿ Pero cómo pudo hacer tal locura ? Las consecuencias podrían ser funestas...
-- Ella iba a morir Hermione... eran unos mortífagos
-- ¿ Y quién era ella, si puede saberse ?
-- No era nadie.. una simple bruja, creo
-- ¿ Cuál era su nombre Ron ?
-- Es que no me acuerdo bien... tenía un nombre raro
-- ¡ Ron !...
-- ¡ Está bien ! Creo que era algo así como... Lucilla Wormilla
Hermione casi se cae al suelo de la impresión que le produjo al escuchar el nombre
-- ¿ Has dicho Lucilla Wormilla ?
-- ¿ La conoces ?
-- ¿ Que si la conozco ? No tuve el placer, desde luego, ya que la malvada líder del Pacto que respondía a ése nombre fue asesinada por los mortífagos hace mucho tiempo, desde luego, Ron, os habéis lucido tú y Harry.
-- ¡ Oye, yo estaba aquí !
Pero Hermione ya estaba absorta, pensando en cómo salvar el asunto de la profecía
-- Creo que con una vuelta valdrá, dijo en voz alta
-- Adios, cariño mío. Te veré luego.
Poco después, Hermione desapareció a la vista de los ojos de Ron.
Hermione se encontraba enfrente de las 3 escobas, el lugar estaba desierto, en esos momentos. Se puso a meditar en lo que debería hacer a continuación.
-- Ahora debo de estar junto a Ginny, esperando a que Harry salga de Azkabán, él irá luego a Hogwarts, debo de anticiparme.
Y es que Hermione había retrocedido una hora en el tiempo para tratar de avisar a Harry del contenido de la profecía. Rápidamente, reaccionó, y se desapareció, camino a la escuela.
Un minuto más tarde, se encontraba enfrente de las puertas de acceso a los jardines de la escuela, por donde, se encontraba en esos momentos Hagrid, arreglando el césped.
-- ¡ Hola Hermione ! la saludó él, contento de verla
-- Hola Hagrid. ¿ te importaría decirme si has visto a Harry por aquí ?
-- ¿ Cómo ? ¿ No estaba en Azkabán ?
-- Ron le ha ayudado a escapar, hemos quedado en las 3 escobas más tarde, No le digas que me has visto
-- ¿ ocurre algo, Hermione ? Pareces nervisa
-- No... estoy bien, Hagrid, no te preocupes, es tan sólo el calor que hace que.. me agobia
-- Ya veo, dijo Hagrid, a quien la torpe excusa de Hermione no le había convencido en absoluto. Bueno, pues pasa, que para eso has venido
-- Gracias Hagrid
Hérmione corrió hacia el interior del Castillo y se escondió en el despacho de Harry, esperando a que él llegase.
Quince minutos después, Harry apareció enfrente de las puertas de la escuela, en donde continuaba estando Hagrid, quien se encontraba paseando en esos momentos, pues había acabado de arreglar el césped.
Harry, por precaución, se ocultó bajo su capa de invisibilidad y se acercó a su amigo Hagrid.
--- ¡ Hagrid ! llamó Harry a su amigo, procurando no elevar mucho la voz
-- ¿ Harry ?
-- Estoy aquí, dijo Harry, mostrándose durante unos segundos por fuera de la capa.
--- Todos te están buscando Harry, oí lo que ocurrió. ¡ Por Merlín ! Esos del Pacto te la jugaron bien.
--- Por eso estoy aquí Hagrid, voy a intentar acabar con ellos de una vez por todas, iré en una misión al pasado a intentar encontrar el libro de Merlín
-- Dices el del tiempo perdido supongo
-- El mismo, mi padre y sus amigos lo debieron esconder en su época de estudiantes aquí en la escuela, sospecho que fue en su 5º año
-- Ellos siempre solían escaparse de la escuela a horarios muy intempestivos, en eso se parecían un poco a vosotros tres, dijo Hagrid, rememorando viejos tiempos, creo que iban mucho a Hogsmeade
-- Tengo cierta idea acerca de ello, pero no creo que el libro esté en Hogsmeade, ¿ No crees que si así fuese alguien lo habría encontrado ?
-- Quien sabe, igual no han sabido reconocerlo y está llenándose de polvo en las vitrinas de alguna casa
-- Es una posibilidad, admitió Harry, aunque no del todo convencido
-- Por cierto Harry, creo que si vas al Pasado me verás por allí
-- Sí, aunque es una pena que tú no puedas reconocerme Hagrid, dijo Harry sonriendo a su amigo. Mira, he pensado que como tendré que hacer algo en la escuela y, como no podré dar clases, igual podría echarte una mano en la escuela
-- ¿ De verdad Harry ? Me haría mucha ilusión. De todas formas, he de advertirte que por aquella época yo solía ser bastante desconfiado con la gente, ya sabes, por lo del asunto de...
--- Lo entiendo, dijo Harry, interrumpiendo a su amigo
-- Por eso he pensado en darte esto, dijo Hagrid, sacándose una cadena dorada que tenía forma de dragón, del bolsillo de su abrigo y entregándosela a Harry. Esta cadena la tengo desde hace muchos años, dijo Hagrid, me la regaló un viejo amigo en una taberna, hace muchos años, como pago a una deuda que tenía conmigo. Si me la das cuando me veas, sabré que eres de confianza, ya si no fuese así, no te la habría prestado .
--- Gracias Hagrid, me será de ayuda. Por cierto, y aunque no lo recordarás, me haré llamar John Divney
-- ¿ John Divney ? Suena a nombre de aventurero, Harry
-- Jejeje, eso es a lo que quiero que suene, dijo él, sonriendo, me ayudará a pasar desapercibido
-- Bueno, te abriré la puerta Harry, debes de tener prisa
-- Nos vemos amigo
Harry se cubrió nuevamente bajo su capa mágica y corrió en dirección a las puertas de la escuela, por el camino se cruzó con muchos alumnos, que estaban desfilando detrás de Yafar, en plan militar
--- Esta gente, desde luego, se está tomando muy en serio la disciplina, pensó Harry
Cuando llegó a las puertas del Castillo, entró silenciosamente, para evitar que alguien se diese cuenta de su presencia, lentamente subió las escaleras, hasta alcanzar la séptima planta, no parecía haber nadie por allí en ese momento, así que se quitó la capa de encima, quedadno al descubierto, y comenzó a avanzar, pero apenas hubo dado unos pasos, cuando, unas manos salieron de una habitación que se encontraba abierta a su izquierda, le agarraron fuertemente, y tiraron de él hacia dentro. Una vez que se hubo librado de los brazos que le agarraban, y dentro del cuarto, vio que a su alrededor estaban su sobrino Harry, sus amigos y un miembro del ED.
--- ¡ Tío Harry ! le saludó su sobrino. Escuchamos lo de la trampa que te tendieron los del Pacto para que atacases a mi madre.
--- Pero ¿ qué estáis haciendo aquí ? preguntó Harry a su sobrino
-- Ssssh No hables tan alto tío, últimamente hasta las paredes de la escuela tienen oidos. Nos estamos escondiendo
-- ¿ De quien ? preguntó Harry, sin comprender lo que ocurría
-- De todos los de la escuela, todos los alumnos y los profesores están bajo el control de los del Pacto, tan solo nosotros y unos pocos resistimos
-- ¡ Es horrible ! dijo el chico que pertenecía al ED. A nuestra líder, fue a una de las primeras de entre los alumnos a las que capturaron, luego vino el resto del grupo, tan sólo me salvé yo. Ahora patrullan todas las horas los pasillos capturando a los alumnos que aún no están bajo el dominio del Pacto y embrujándolos
-- Yo me salvé el otro día de milagro, dijo Luis Miguel Calderón, un chico que habían conocido hace poco Harry y sus amigos, que iba a 3º de Gryffindor
-- A nosotros nos atraparon el Martes, dijeron Alberto Vázquez y Luis Ángel Sañudo, pero Javier, y Saúl llegaron a tiempo y lanzaron un hechizo en torno a ellos que creó una especie de campo de fuerza que les impidió seguir avanzando, y de esta forma, logramos escapar
-- Pero no te creas que son sólo los alumnos, los profesores también están bajo su control, a mi a Ramón y a Manuel, después de la clase de Vuelo, nos agarró la profesora, cuando ya había concluido la misma y estuvo a punto de lanzarnos una maldición, por suerte, Alberto y Luismi llegaron a tiempo para aturdirla y pudimos huir, dijo Harry a su tío
-- Tengo que acabar con todo esto, dijo Harry. ¡ Permaneced a salvo ! Os prometo que todo esto muy pronto cambiará.
Harry se ocultó bajo la capa de invisibilidad y salió del pequeño cuarto, en dirección al despacho de la directora Mc Gonagall; al acercarse a la gárgola, pudo escuchar unas voces en el interior del mismo.
-- No creo que tarde ya mucho más, se dijo, mirando su reloj
Hermione se había encargado de revisar la mesilla de Harry y había encontrado la carta que Mc Gonagall le escribió a Harry, lo cual confirmó sus sospechas acerca del siniestro ataque del Pacto.
Varios minutos después, la puerta del despacho se abrió y Hermione pudo ver a Harry entrando por ella. Hermione se deshacía ahora entre múltiples dudas, pensando si debía o no contarle a Harry lo de la Profecía.
-- Piénsalo, le dijo una voz, proveniente de lo más profundo de su cabeza, que sin duda alguna era su conciencia. Le oíste a Harry decir que tú habías estado en el Castillo buscándlo... ¿ No es acaso lo que has hecho ahora ? Nunca le llegaste a hablar del final de la profecía.
-- No es cierto... él nos lo habría ocultado a Ron y a mí..
-- ¿ De verdad te crees eso ?
Harry había acabado ya de ordenar los papeles que había sobre su escritorio y estaba abriendo en ese momento los cajones de su mesilla, en uno de ellos encontró el sobre que contenía la carta de Mc Gonagall, que abrió cuidadosamente.
--- No tienes mucho tiempo, Hermione, se dijo nuevamente a sí misma. ¿ Qué vas a hacer ?
Hermione empezó a descubrir un poco su rostro de debajo de la capa de invisibilidad, pero, según lo estaba haciendo, algo muy dentro se ella le impidió seguir haciéndolo. En el fondo, sabía que no debía avisar a Harry.
-- Me arrepentiré de esto, se dijo
Una vez que Harry hubo leído el contenido de la carta, se movió, muy nervioso, dio unas vueltas alrededor del despacho. Finalmente, cogió los objetos que le había dejado Mc Gonagall y que le servirían de ayuda en su viaje y salió del despacho.
--- Bueno, espero que lo haya hecho bien, dijo Hermione suspirando, mientras salía de su escondite debajo de la capa de invisibilidad.
Ron llevaba en sus manos un ejemplar del Profeta, Harry pudo ver que aún no había salido la edición especial de Skeeter con su captura, con lo que suspiró, aliviado.
-- Toma, para que estés un poco entretenido, es la edición matinal, dijo Ron, ofreeciendo el periódico a Harry.
-- Te lo agradezco Ron
-- ¡ Harry dime por qué lo hiciste !
--- ¡ Te juro que no era yo mismo Ron ! ¡ Creo que estaba bajo la maldición imperius ! ¡ Tienes que creerme, yo nunca os haría daño ni a ti ni a Hermione Ron !
-- La verdad es que últimamente has estado muy raro Harry, pero...
-- ¡ Mírame a los ojos Ron y dime si realmente crees que lo hice a propósito !
Ron miró a su amigo detenidamente y en sus ojos no vio ningún atisbo de maldad
-- Harry yo... siento haber dudado de ti, creo que estás en lo cierto y El Pacto te tendió una trampa.
-- ¡ Van tras el libro Ron ! Debemos impedirlo ! ¡ Tienes que sacarme de aquí !
Ron, cogió su varita y apuntó con ella a los barrotes de la prisión de Harry, pero no pronunció ningún hechizo
-- Mañana estarás libre Harry, eres inocente y se sabrá la verdad
-- ¡ Mañana será tarde Ron ! Casi todo Hogwarts está bajo el control del Pacto, no sé cómo lo han hecho, pero si no actuamos a tiempo mañana podría ser ya demasiado tarde.
En ese momento Ojoloco Moody y Nymphadora Tonks entraron por la puerta de las mazmorras.
-- Bueno, señor Weasley, puede volver mañana si lo desea, o a lo mejor no es necesario ya que si es cierto que es inocente, mañana estará libre Harry
--- ¿ Puedo despedirme ? preguntó Ron
-- Por supuesto, dijo Tonks, abandonando la sala e incitando a Moody a hacerlo también
Ron se acercó a la cárcel de Harry
--- Harry, aprovecha para echarle un vistazo al profeta, creo que la sección de deportes trae cosas interesantes de las ligas europeas de quiddditch
-- Bueno Ron, le echaré un vistazo, dijo Harry sonriendo, así podré distraerme un poco.
La puerta de las mazmorras volvió a abrirse
--- Las dos primeras letras de cada párrafo, Harry, dijo Ron de forma enigmática
-- ¿ Qué significa eso Ron ?
--- Ya nos veremos Harry, y recuérdalo, las dos primeras letras de cada párrafo
Ron se marchó y Harry se quedó pensando en lo que Ron le habría querido decir con esas misteriosas palabras.
Harry estuvo meditando en lo que le había dicho Ron durante varias horas, examinó el periódico de arriba a abajo, sin encontrar nada evidente que pudiese ser algún tipo de mensaje secreto o algo parecido.
-- Ron ¿ Dónde has escrito el mensaje ? se preguntó Harry, desesperado
Entonces cayó en la cuenta de algo que al principio no había tenido en cuenta y que también le había dicho Ron. Rápidamente abrió el periódico por atrás, en la Sección de deportes. Los titulares rezaban:
“ Los Vratsa pasaron por encima a los Cavaliers ”
“ El expreso de Quiberón arrolló al Sedan anoche ”
“ Grave tropiezo de los Heidelberg Harriers en Munich ”
“ Ithilien 290 --- Inter. 260 Los Ithilien apuntan nuevamente hacia el título del Calcio ”
Y había varios titulares más, según la liga a la que correspondiese
Seguido a cada titular estaba la correspondiente crónica de cada partido. Harry empezó a examinar los titulares por si encontraba alguna clase de pista.
---- Lo El Gr Ith…. No, esto no tiene sentido, piensa Harry, piensa
Harry pasó a examinar las crónicasde los partidos
Ha sido una verdadera masacre lo que se ha podido ver esta noche en el campo de los Vratsa Vultures en donde los….
-- Ha, comenzó a anotar Harry
Rry Pizon, el árbitro del partido, acudió a pedirle personalmente una foto y una firma al buscador de los Quiberon Quafflepunchers, al finalizar el mismo pues….
-- rry, sí, esto tiene sentido, dijo Harry, con unba expresión de satisfacción en el rostro
Siguió examinando las distintas crónicas una a una, hasta que obtuvo un mensaje bien claro, el cual leyó varias veces hasta que lo hubo memorizado al completo. El mismo, era de por sí, un poco enigmático.
“ Harry, esta noche, después de la cena, intentaré tu rescate, aguarda hasta la llegada del Ministro de magia ” .
--- ¿ Qué querrá decir esto ? ¿ Es que acaso van a venir Ron y el Ministro a liberarme ?
Harry leyó el mensaje una vez más, para asegurarse de que lo había entendido correctamente. No había lugar a dudas, el mensaje era bastante claro, y confuso al mismo tiempo.
Harry esperó pacientemente a que pasase el tiempo, hasta que llegó el momento de la cena, estaba inquieto, y no tenía muchas ganas de cenar, así que solamente tomó un tazón de leche caliente acompañado con unas galletas y volvió nuevamnete a la celda. Al poco de estar allí, Ojoloco Moody entró para comunicarle que el Ministro de Magia le haría una visita.
-- Esto parece que va bien, pensó Harry
Unos minutos más tarde, llegó el ministro al edificio, en el recibidor se encontraba Tonks, quien saludó al ministro, el cual continuó su marcha hasta la puerta de las celdas, en donde se encontraba Moody, esperándole.
-- Les dejo solos Ministro, dijo Moody
-- Muchas gracias, dijo el Ministro, antes de cruzar la puerta
El Ministro se acercó lentamente a la celda de Harry, la abrió, y entró en ella, finalmente se sentó junto a Harry y le miró fijamente a los ojos, Harry miró a su vez al ministro, expectante ante lo que pasaría a continuación.
-- ¿ Y bien ? preguntó Harry al ministro
-- ¿ Y bien qué ? preguntó a su vez el ministro a Harry
-- Pues usted dirá, Peter
-- Creo que ya está todo dicho Harry, dijo el ministro esbozando una enigmática sonrisa
-- No comprendo, dijo Harry
-- ¡ Harry ! ¡ Soy yo, Ron !
--- ¿ No será esto un truco vuestro para que confiese verdad ? porque si fuese así no tendría ninguna gracia
-- Déjate de trucos Harry, no tenemos mucho tiempo, toma esto
Ron le entregó a Harry un pequeño frasco en el que había una pequeña cantidad de un líquido.
-- ¡ Poción multijugos ! dijo Harry, adivinando la pequeña jugada de su amigo.
-- Le pedí prestada una vieja peonza tuya a Ginny, dijo Ron, enseñando un pequeño frasco del cual bebió.
-- ¿ Y qué cogiste del ministro ?
-- Es fácil, le robé un bolígrafo de su escritorio
-- ¡ Genial Ron !
Harry bebió el contenido de la pequeña botella. Poco después, cuando hicieron efecto las dos pociones, Harry había adoptado el aspecto del ministro y Ron tenía ahora el aspecto de Harry.
--- Tienes poco tiempo Harry, no puede hacer suficiente cantidad de poción y Hermione se mostró reacia a ayudarme. En cuanto descubran el engaño a mi me soltarán y se pondrán a buscarte. ¿ Estás seguro de que debes de hacer esto ?
-- Ahora más que nunca mi querido amigo. Yo iré a la escuela oculto bajo la capa y cogeré algunas cosas de mi despacho, pero tengo que pedirte que me hagas un pequeño favor.
-- Lo que quieras Harry
Harry sacó un pequeño sobre del bolsillo de su chaqueta, en el mismo había una pequeña hoja que le entregó a Ron.
-- Necesitas dinero, dijo Ron, examinando la nota y quieres que yo te lo saque
-- Está mi firma en la hota, no te pondrán ningún pero. Una vez lo tengas, reúnete conmigo en Hogsmeade, enfrente de las 3 escobas
-- Allí estaré esperándote, Harry. Buena suerte amigo
-- Muchas gracias Ron, la necesitaré. ¡ Ah ! una cosa más, dijo Harry antes de irse
-- ¿ Sí, Harry ?
-- Díle a Ginny que la quiero
-- Tranquilo Harry, lo haré.
-- Si todo sale bien, habremos acabado con los planes de dominación del Pacto
-- Adios Harry
-- Adios Ron
Harry salió de la zona de las prisiones y avanzó por los pasillos, lentamente, camino a la salida, por el camino se cruzó con Nymphadora Tonks y con Moody.
-- ¿ Cómo se encontraba Harry ? preguntó Tonks. ¿ Crees que dice la verdad acerca del Pacto ?
-- Yo creo que es sincero, pero no podemos arriesgarnos, mañana veremos qué ocurre, dijo Harry
-- Hasta mañana señor ministro, se despidió Moody
Harry cruzó la puerta de la entrada a la prisión, estaba nervioso, rápidamente, se alejó de los juros de la prisión, tratando de llegar a la zona que no estaba bajo la influencia del hechizo antidesaparición. Aún estaba muy lejos.
-- ¡ Tengo que llegar ! se decía Harry, mientras avanzaba lentamente, a través de varios trabajadores del Ministerio, que le iban saludando a su paso.
En esos momentos, varios cientos de metros por detrás suyo, en la puerta de entrada a la prisión de Azkabán, hizo su aparición el Ministro de Magia, Peter Mansher, el cual entró en el edificio, quien venía a visitar a Harry. En el camino a los calabozos, se cruzó con Ojoloco Moody y con Tonks.
-- ¿ Se le ha olvidado algo, señor Ministro ? preguntó Moody
-- ¿ Cómo dices Moody ? Tan sólo vengo a visitar a Harry, como había anunciado
-- Pero señor, usted ya ha estado aquí antes, por eso se lo digo
-- Debes estar en un error Moody, en el día de Hoy, es la primera vez que estoy aquí
-- Pero... ¿ No es cierto que nosotros le hemos visto antes Nymphadora ? ... preguntó Moody dirigiéndose al lugar en dónde hasta hace pocos momentos estaba Tonks, ahora vacío. ¿ Tonks ? ¿ A dónde se habrá ido ?
-- Yo no entiendo a qué juego están jugando ustedes dos Moody, aunque me gustaría poder entenderlo
-- Esto no se trata de ningún juego, señor Ministro, dijo Moody, quien había comprendido qué había ocurrido. ¡ Dé la alarma señor Ministro, tenemos un 315 !
-- ¿ Una fuga ? pero, no es posible.. ¿ Quién se ha fugado ? preguntó el ministro
Harry estaba ya a escasos 15 metros del final de la zona de influencia del hechizo antidesaparición de la prisión, siguió avanzando... 10 metros...
-- Un plan muy ingenioso Harry, escuchó a su espalda
Harry se volvió, detrás suyo se encontraba Tonks, sosteniendo firmemente su varita entre sus manos.
-- ¡ Mira qué casualidad ! Dos ministros de magia al mismo tiempo y en el mismo lugar, dijo Tonks, riéndose
-- En fin, supongo que ya no hay ninguna necesidad de que siga fingiendo, dijo Harry, y con un leve movimiento de su varita, vlvió a adquirir su verdadero aspecto
-- ¡ Entrégate Harry ! ¡ Aún no es demasiado tarde ! Le diré al ministro que cooperaste y si es cierto que eres inocente, mañana serás libre.
¡ Piénsalo !
Harry miró durante unos breves momentos a Tonks
--- No lo entiendes, ¿ verdad ? Mañana ya será muy tarde para todos nosotros, El Pacto habrá ganado y yo no debo permitir que eso suceda.
-- ¿ Y qué vas a hacer, Harry atacarme ?
Harry, que había estado hasta ese momento apuntando amenazadoramente con su varita a Tonks la bajó .
-- Sabes que no puedo hacerlo Tonks, me iré y tú no vas a impedírmelo
-- Creo que en eso último te equivocas Harry.
Tonks se guardó su varita en el bolsillo y se tocó su cuello con la mano derecha, poco después, éste empezó a contorsionarse violentamente, unos largos tallos sustituyeron a sus brazos, sus piernas se transformaron en troncos y su cuerpo se tornó a un extraño verde, Harry no podía creer lo que estaba viendo ¡ Se había transformado en una planta ! Harry sabía de las habilidades metamórficas de Tonks, pero nunca la había visto llegar hasta tal extremo.
-- Lo siento Harry, pero no me dejas otra opción.
Unos gigantescos tallos, parecidos a tentáculos salieron disparados hacia Harry, atrapándolo y elevándolo en el aire, Harry trató de agarrar su varita para soltarse, mas le fue imposible debido a la enorme presión que ejercían sobre él los talludos brazos de Tonks
De repente, un fuerte rayo eléctrico que provino de detrás de Tonks, la alcanzó en uno de los brazos, haciendo que perdiera la consciencia y soltase a Harry recuperando su aspecto normal.
Harry recuperó poco a poco sus fuerzas y miró a su alrededor, en busca de su su misterioso " salvador " . Allí no había nadie. De repente, como surgidas de la nada, aparecieron frente a él su querida Ginny y Hermione, quienes le miraban sonriendo.
--- ¡ Harry ! gritó Ginny corriendo a abrazarlo. ¡ No podía creerlo !
Harry miró a su amiga Hermione
-- Hermione, yo no...
--- No tienes que explicarme nada, Ron me lo ha explicado todo, simplemente, no eras tú mismo
-- Cariño, perdona, tengo que irme, dijo Harry volviéndose a Ginny
-- Por supuesto, tienes una misión que cumplir mi cielo, dijo ella, tratando de ocultarse las lágrimas de sus ojos a causa de la angustia ante la despedida.
-- Ahora iré a recoger unas cosas a la escuela, he quedado con Ron enfrente de las 3 escobas, si queréis podéis ir allí y nos veremos una vez más, antes de mi partida
-- Descuida Harry, allí estaremos, dijo Hermione
Harry avanzó unos metros más, hasta cruzar la barrera, luego se volvió hacia su querida Ginny, la dedicó un beso, el cual lanzó al aire , dio dos vueltas sobre sí mismo, y finalmente, desapareció.
Harry apareció medio minuto más tarde, a las afueras de la escuela, por precaución, se ocultó bajo su capa de invisibilidad y se acercó a las puertas, en donde Hagrid se hallaba paseando en esos momentos.
--- ¡ Hagrid ! llamó Harry a su amigo, procurando no elevar mucho la voz
-- ¿ Harry ?
-- Estoy aquí, dijo Harry, mostrándose durante unos segundos por fuera de la capa.
--- Todos te están buscando Harry, oí lo que ocurrió. ¡ Por Merlín ! Esos del Pacto te la jugaron bien.
--- Por eso estoy aquí Hagrid, voy a intentar acabar con ellos de una vez por todas, iré en una misión al pasado a intentar encontrar el libro de Merlín
-- Dices el del tiempo perdido supongo
-- El mismo, mi padre y sus amigos lo debieron esconder en su época de estudiantes aquí en la escuela, sospecho que fue en su 5º año
-- Ellos siempre solían escaparse de la escuela a horarios muy intempestivos, en eso se parecían un poco a vosotros tres, dijo Hagrid, rememorando viejos tiempos, creo que iban mucho a Hogsmeade
-- Tengo cierta idea acerca de ello, pero no creo que el libro esté en Hogsmeade, ¿ No crees que si así fuese alguien lo habría encontrado ?
-- Quien sabe, igual no han sabido reconocerlo y está llenándose de polvo en las vitrinas de alguna casa
-- Es una posibilidad, admitió Harry, aunque no del todo convencido
-- Por cierto Harry, creo que si vas al Pasado me verás por allí
-- Sí, aunque es una pena que tú no puedas reconocerme Hagrid, dijo Harry sonriendo a su amigo. Mira, he pensado que como tendré que hacer algo en la escuela y, como no podré dar clases, igual podría echarte una mano en la escuela
-- ¿ De verdad Harry ? Me haría mucha ilusión. De todas formas, he de advertirte que por aquella época yo solía ser bastante desconfiado con la gente, ya sabes, por lo del asunto de...
--- Lo entiendo, dijo Harry, interrumpiendo a su amigo
-- Por eso he pensado en darte esto, dijo Hagrid, sacándose una cadena dorada que tenía forma de dragón, del bolsillo de su abrigo y entregándosela a Harry. Esta cadena la tengo desde hace muchos años, dijo Hagrid, me la regaló un viejo amigo en una taberna, hace muchos años, como pago a una deuda que tenía conmigo. Si me la das cuando me veas, sabré que eres de confianza, ya que si no fuese así, no te la habría prestado .
--- Gracias Hagrid, me será de ayuda. Por cierto, y aunque no lo recordarás, me haré llamar John Divney
-- ¿ John Divney ? Suena a nombre de aventurero, Harry
-- Jejeje, eso es a lo que quiero que suene, dijo él, sonriendo, me ayudará a pasar desapercibido
-- Bueno, te abriré la puerta Harry, debes de tener prisa
-- Nos vemos amigo
Harry se cubrió nuevamente bajo su capa mágica y corrió en dirección a las puertas de la escuela, por el camino se cruzó con muchos alumnos, que estaban desfilando detrás de Yafar, en plan militar
--- Esta gente, desde luego, se está tomando muy en serio la disciplina, pensó Harry
Cuando llegó a las puertas del Castillo, entró silenciosamente, para evitar que alguien se diese cuenta de su presencia, lentamente subió las escaleras, hasta alcanzar la séptima planta, no parecía haber nadie por allí en ese momento, así que se quitó la capa de encima, quedadno al descubierto, y comenzó a avanzar, pero apenas hubo dado unos pasos, cuando, unas manos salieron de una habitación que se encontraba abierta a su izquierda, le agarraron fuertemente, y tiraron de él hacia dentro. Una vez que se hubo librado de los brazos que le agarraban, y dentro del cuarto, vio que a su alrededor estaban su sobrino Harry, sus amigos y un miembro del ED.
--- ¡ Tío Harry ! le saludó su sobrino. Escuchamos lo de la trampa que te tendieron los del Pacto para que atacases a mi madre.
--- Pero ¿ qué estáis haciendo aquí ? preguntó Harry a su sobrino
-- Ssssh No hables tan alto tío, últimamente hasta las paredes de la escuela tienen oidos. Nos estamos escondiendo
-- ¿ De quien ? preguntó Harry, sin comprender lo que ocurría
-- De todos los de la escuela, todos los alumnos y los profesores están bajo el control de los del Pacto, tan solo nosotros y unos pocos resistimos
-- ¡ Es horrible ! dijo el chico que pertenecía al ED. A nuestra líder, fue a una de las primeras de entre los alumnos a las que capturaron, luego vino el resto del grupo, tan sólo me salvé yo. Ahora patrullan todas las horas los pasillos capturando a los alumnos que aún no están bajo el dominio del Pacto y embrujándolos
-- Yo me salvé el otro día de milagro, dijo Luis Miguel Calderón, un chico que habían conocido hace poco Harry y sus amigos, que iba a 3º de Gryffindor
-- A nosotros nos atraparon el Martes, dijeron Alberto Vázquez y Luis Ángel Sañudo, pero Javier, y Saúl llegaron a tiempo y lanzaron un hechizo en torno a ellos que creó una especie de campo de fuerza que les impidió seguir avanzando, y de esta forma, logramos escapar
-- Pero no te creas que son sólo los alumnos, los profesores también están bajo su control, a mi, a Ramón y a Manuel, después de la clase de Vuelo, nos agarró la profesora, cuando ya había concluido la misma y estuvo a punto de lanzarnos una maldición, por suerte, Alberto y Luismi llegaron a tiempo para aturdirla y pudimos huir, dijo Harry a su tío
-- Tengo que acabar con todo esto, dijo Harry. ¡ Permaneced a salvo ! Os prometo que todo esto muy pronto cambiará.
Harry se ocultó bajo la capa de invisibilidad y salió del pequeño cuarto, en dirección al despacho de la directora Mc Gonagall; al acercarse a la gárgola, pudo escuchar unas voces en el interior del mismo.
Harry pudo advertir que se trataba de la directora Mc Gonagall y de Omar. Poco después, la puerta se abrió y Omar salió, por lo que Harry tuvo que esforzarse por atravesar el umbral de la puerta antes de que esta se cerrase y evitar de paso a Omar. Una vez que se encontró en el despacho de la directora, se situó en una zona cercana a lo retratos de los antiguos directores de la escuela y esperó a que la directora se fuese. Harry echó una mirada rápida al despacho, parecía que lo estaban reformando
-- ¡ Qué raro ! se dijo Harry. Es la tercera vez que hacen cambios en el despacho este mes
En ese momento, la directora empezó a acercarse peligrosamente al lugar en donde se encontraba Harry
-- Veo que otra vez vuelves a hacer obras en el despacho, Minerva dijo el retrato de Dumbledore a la directora, lo que hizo que esta dejase de acercarse a Harry
A Harry le pareció como si el Dumbledore del retrato le dedicase un guiño cómplice
-- Debe de ser un reflejo, pensó Harry. No puede haberme visto
-- Pues sí, Dumbledore, es que... Omar pensó que había que darle un nuevo... aire, sí, esa es la palabra
-- Y debido a esto, últimamente no pisas mucho el despacho, inquirió Dumbledore nuevamente, ante un nuevo avance de la directora
-- Pues la verdad es que no, Albus, a mi pesar, he tenido que reunirme con nuestros invitados en pequeños cuartuchos de la escuela, es un verdadero fastidio
-- Ya veo, dijo Dumbledore
-- Bueno Albus, te dejo, voy a dar un pequeño paseo por los jardines de la escuela
-- Que te diviertas Minerva
Poco después la directora abandonó el despacho. Harry permaneció quieto durante unos minutos en su escondite por temor a que se hubiera olvidado alguna cosa en el despacho.
-- Ya puedes salir de tu escondite, se oyó decir al retrato de Dumbledore
Harry se llevó un susto de muerte, que le hizo trastabillar y golpearse contra la pared del despacho.
-- No nos conviene que te mates tontamente Harry, dijo burlonamnete el retrato de Dumbledore
Harry salió de debajo de la capa, haciéndose visible
-- ¡ Dumbledore ! Pero.. ¿ Cómo...
-- ¿ Cómo supe que estabas ahí ? Recuerda Harry que aunque muerto, mi retrato conserva todos los recuerdos que tenía hasta el momento de mi muerte y te puedo asegurar, Harry, que sé reconocer a alguien oculto bajo una capa de invisibilidad. Ahora escucha, no tenemos mucho tiempo, como habrás sospechado El Pacto se ha hecho con el control de prácticamnete toda la escuela
-- Eso suponía señor, pero no sé de qué forma lo han logrado, aquí no ha entrado nadie ni hemos tenido ningún ataque
-- ¡ Ay ! Si Merlín lo viera... desde luego, los jóvenes de Hoy en día os quedaríais mirando el dedo en lugar del cielo si no os diesen intrucciones para ello
-- Perdone ¿ Cómo dice ?
-- Era un dicho de mi infancia.. ¡ Olvídalo ! Yo no puedo decirte quiénes son los del Pacto, tienes que averiguarlo tú, pero sí te puedo dar pistas al respecto.
-- Le escucho señor
-- ¿ Cuándo comenzó esta situación ? ¿ Desde cuando crees que El Pacto podría tener el control sobre la escuela ?
Harry pensó en todo lo que había ocurrido en los últimos meses
-- Pues... yo creo que todo empezó poco después de nuestro viaje a Arabia
-- Vas bien Harry. Ahora dime ¿ Quien vino a la escuela en ese momento ?
-- Pues.. nadie que yo recuerde... salvo los tres magos de la Conferencia.. Omar, Yafar y....
--- ¿ Recuerdas que viniese alguien más ? preguntó Dumbledore, interrumpiendo a Harry
-- Pues no, la verdad es que nadie más. Luego nos tuvimos que marchar rápidamente a Francia y...
-- No te alejes de la cuestión, Harry. ¿ De verdad que sigues sin saber quienes son los Magos del Pacto ?
Harry se dio cuenta entonces de la verdad, había estado enfrente suyo todo el tiempo, pero su mente no había querido admitirlo
-- Los de la Conferencia. ¡ Me las van a pagar ! ¡ Hermione ! y pensar que por su culpa estuve a punto de...
-- Nada ganarías ahora con enfrentarlos Harry, vendrán otros e igual peores que ellos, los cuales no deben ser más que unos simples " mensajeros " para no levantar sospechas. Abre el cajón del escritorio de la directora Harry, encontrarás un viejo permiso especial firmado por mi, que solíamos utilizar hace bastante tiempo, a ti te servirá, ya que en la época a la que irás los usábamos contantemente. Me lo deberás entregar a mi yo del pasado en cuanto me veas, eso hará que confíe en ti, y recuerda Harry, por mucho que lo desees, por mucho que te cueste hacerlo, bajo ningún motivo debes de tratar de cambiar nada del pasado. Me refiero como ya habrás supuesto a tus padres, Harry, o a mi mismo, lo que ha ocurrido debe suceder tal y como ocurrió, no debemos jugar con el pasado pues las consecuencias podrían ser sumamente funestas.
-- Pero señor yo podría...
-- ¡ Ya me has oido Harry ! Bajo ningún motivo trates de hacerlo
-- Está bien, Dumbledore, no lo haré
--- Sé perfectamente que tendrás muchas tentaciones para hacerlo y que será duro, pero vas allí por otro motivo, una misión que es mucho más importante para ti, no lo olvides. Ahora ve a tu despacho Harry y recoge lo que te sea necesario. Te deseo suerte, Harry
-- Muchas gracias, señor.
Harry se ocultó nuevamente bajo su capa, salió del despacho de Mc Gonagall y se dirigió al suyo propio
Harry entró minutos más tarde en su despacho, ordenó los papeles que había sobre su escritorio y abrió los cajones de su mesilla, en uno de ellos encontró un extraño sobre, el cual abrió.
Sobre el sobre estaba escrito su nombre.
-- ¿ Para Harry ? ¿ Pero quién me habrá dejado esto aquí ? se preguntó Harry
Una vez que hubo leído el contenido de la carta que había en el interior del sobre, se confirmaron todas sus sospechas acerca del ataque del Pacto. La carta estaba firmada por la directora Mc Gonagall, sin duda alguna, antes de caer bajo el control del Pacto y en ella había escrito sobre un antiguo pergamino lo siguiente:
" Estimado señor Potter "
-- Seguramente si está leyendo esta nota, será ya muy tarde para la escuela y para todos nosotros. Sospecho que existe una gran Conjura en la escuela que pretende apoderarse de la misma. No se fíe de nadie, ni siquiera de mí misma. Debe de regresar atrás en el tiempo al momento en que empezó todo, cuando su padre y sus amigos escondieron el libro. En su despacho le he dejado un manuscrito con instrucciones precisas sobre lo que debe de hacer y un colgante que perteneció a Dumbledore, el Dumbledore del retrato dice que se lo enseñe a su yo del pasado para que él confíe en usted.
Bajo ningún motivo debe de revelar a nadie su identidad en el pasado, podría cambiar cosas en el futuro que harían peligrar incluso su propia existencia o quizás algo peor. Sé que esta tarea será dura para usted después de todo lo que ha sufrido. Le pido que tenga fuerzas para llevarla a cabo con éxito y le deseo que tenga mucha suerte. Confío en usted, señor Potter.
Un saludo: La directora Mc Gonagall
P.D. Pregúntele a Sir Nicholas por Rambaldi
-- ¿ Qué le pregunte a Nick casi decapitado por Rambaldi ? se dijo Harry, muy extrañado al leerlo
Harry cogió los objetos que le había dejado Mc Gonagall y que le servirían de ayuda en su viaje y salió del despacho rumbo al exterior de la escuela, allí, en la puerta exterior le estaba esperando su buen amigo Hagrid.
-- Buena suerte Harry
Hagrid parecía algo nervioso
-- ¿ Ocurre algo ? preguntó Harry
-- Es que... no sé si debo decírtelo Harry
--- Dime qué pasa, inquirió Harry
-- Es que.. Hermione entró poco después que tú en el Castillo, estaba.. muy rara, me dijo que te estaba buscando, pero que no te dijera nada.
--- ¿ Estás seguro que era Hermione Hagrid ? preguntó Harry extrañado, pues había quedado en reunirse con Hermione, al igual que con su querida Ginny y su amigo Ron en Hogsmeade.
-- ¿ Crees que a estas alturas no reconocería a Hermione Harry ? Sé perfectamente que era ella.
Harry se quedó un tanto intranquilo ante esta revelación
-- Bueno, es igual, de todas formas, muchas gracias por avisar Hagrid.
Harry se alejó unos metros de su amigo y luego se desapareció
Harry apareció nuevamente, medio minuto más tarde, anfrente de las 3 Escobas, en donde estaban esperándole su querida Ginny, y sus inseparables amigos, Ron y Hermione.
-- ¿ Para qué me buscabas por el Castillo Hermione ?
-- ¿ Yo ? Para nada Harry, no he estado en el Castillo, replicó Hermione muy extrañada ante la pregunta de Harry, quien no entendía nada
-- ¿ Cómo ? Hagrid me dijo que tú habías ido y habías preguntado por mí
--- Hermione no se ha separado ni un sólo momento de nosotros Harry, dijo Ginny
--- Pero... no puede ser... yo acabo de hablar con Hagrid.. tú ...
Harry siguió intentando comprender lo que había ocurrido, aunque sin mucho éxito, pero ¿ Cómo e sposible que hubiera dos Hermione ? Hagrid le había dicho que no se trataba de otra persona que hubiese tomado la poción multijugos...
-- Venga cariño, relájate, le pidió Ginny, besandole dulcemente en los labios, lo que hizo que Harry se olvidase por un momento de sus preocupaciones
--- Bueno Harry ¿ Estás preparado ? preguntó Ron
-- Lo estoy, dijo Harry, muy seguro de sí mismo
-- Yo tengo que irme, si me disculpáis, tengo que seguir estudiando las profecías, buena suerte Harry, dijo Hermione, abrazando a su amigo
Poco después, Hermione desapareció
--- ¿ Y con qué tienes pensado partir querido ? preguntó Ginny
--- Creo que sé con qué hacerlo, dijo Harry, examinando el extraño reloj que le había regalado Zoraida, la princesa de Munter, como recompensa por haberla rescatado de las garras del malvado Abderramán.
-- ¡ Guauuu ! ¡ Es un vuelatiempos ! dijo Ron, muy asombrado al verlo. ¿ De donde lo has sacado ?
-- Esto viene de mi " viaje con el anillo, Ron " aún no había reparado en él, pero ahora sé para qué es... esta manecilla debe de ser para fijar la fecha, esta otra para las horas y la otra para los minutos.
Harry movió las manecillas hasta establecer la fecha en la cual estaba interesado, su destino: 15 Febrero de 1974.
--- No tengo ni idea del lugar en el que apareceré, dijo Harry, e sposible que tenga que volver e intentarlo de nuevo
-- Buena suerte, amor mío, dijo Ginny, besando a Harry, quien estaba a punto de partir.
-- Yo te esperaré aquí por si tienes que volver, dijo Ron a su amigo
Harry abrazó a Ron y pulsó la aguja más pequeña del vuelatiempos, con lo que el reloj se puso en marcha. Por delante de Harry empezó a transcurrir en marcha atrás, todos los acontecimientos de su vida, desde el viaje a los bosques de Francia, hasta su visita al departamento de Misterios cuando era tan sólo un niño, o incluso el ataque de Voldemort a sus padres; cuando dejó atrás sus recuerdos, prosiguió viendo imágenes a cámara rápida, su cuerpo empezó a dar vueltas muy rápidamente y Harry pudo ver que se hallaba inmerso en un enorme torbellino temporal en donde los acontecimientos pasados se iban mostrando ante sus ojos a gran velocidad, poco a poco, el flujo empezó a aminorar su velocidad y las imágenes iban pasando más lentamente, hasta que finalmente se detuvieron. Harry dejó de girar instantáneamente y empezó a ver delante de él un extraño paisaje, al principio borroso, que poco a poco se fue aclarando, se trataba de un bosque. Harry intentó moverse, pero aún no tenía el control sobre sus piernas, en ese momento vio a lo lejos, lo que le pareció un mortífago, divisando el paisaje, y varios metros delante suyo, sobre unas rocas, a una mujer, vestida con un elegante traje rojo de finas sedas, que estaba de espaldas al mortífago, el cual, según Harry pudo percibir, s eiba acercando a la mujer lentamente.
-- ¡ Oh No ! ¡ La va a matar ! se dijo Harry, decidido a ayudar a la pobre mujer.
Entonces, Harry se sintió caer sobre la hierba, ya era libre de poder moverse, así que se ocultó bajo su capa de invisibilidad y corrió al encuentro del mortífago, quien ya estaba muy cerca de la mujer, con su varita levantada
Harry se acercó a unos escasos metros del mortífago y apuntó con su varita al mortífago
--- No debo dejar que muera, se dijo Harry, intentando convencerse a sí mismo, que lo que hacía, cambiar parte del pasado, estaba bien. Él e sun mortífago y va a matarla. Sin tiempo a más, lanzó el hechizo
¡ Desmaius ! se escuchó, con lo que el mortífago cayó al suelo. La mujer, alarmada, rápidamente se volvió y vio a Harry, detrás suyo, pues había salido de debajo de la capa, quien aún apuntaba con su varita al mortífago.
-- ¡ Mi salvador ! gritó la mujer, corriendo a abrazar a Harry, quien se sintió un poco agobiado, debido a los múltiples ropajes de la mujer.
-- Ante usted, se presenta, la humilde Lucilla Wormilla dijo la bruja, haciendo una reverencia ante Harry. Si no me hubieses salvado de ese mortífago, ahora estaría muerta.
-- No tienes que agradecerme nada, dijo Harry. Sin duda alguna, tú hubieses hecho lo mismo.
-- ¿ Cómo te llamas ? preguntó la bruja
-- Mi nombre es... John, John Divney, mintió Harry, y llevo bastante tiempo detrás de estos asquerosos mortífagos de Lord...
-- Voldemort, dijo Lucilla, interrumpiendo a Harry. Sí, al parecer, este presuntuoso mago se ha creído que puede conquistarnos a todos con el arte de la Oscuridad, en vez de admirar los ricos conocimientos que nos ofrece el Mundo de la Magia, y además, pretende hacerlo impunemente. Se sirve de estos dichosos " mortífagos " que tiene, quienes no son más que meros esclavos o instrumentos suyos de maldad.
-- Bueno, creo que debo de irme, nos veremos otro día, dijo Harry, qué empezaba a considerar que ya había hablado demasiado y debía intentar otra vez el viaje para acabar en Hogwarts.
-- No tan deprisa, querido, dijo Lucilla, déjame antes que te de mi tarjeta.
La bruja le entregó a Harry una tarejeta con su nombre y la dirección de su casa. Harry se asustó mucho cuando vio las señas de la casa de Lucilla: Castillo de Bran, Brasov, Rumanía ).
-- No te sulfures John, no soy ninguna vampira, dijo Lucilla, viendo el asustado rostro de Harry.
-- De acuerdo, condesa, iré a visitarla. Y ahora, si me disculpa, debo de irme.
Harry dio marcha atrás al vuelatiempos y desapareció, para reaparecer varios minutos más tarde, junto a Ron, quien se encontraba pacientemente esperando
--- Ginny se marchó a trabajar, dijo él. ¿ Dónde estabas ?
-- Verás, es que me entretuve con una bruja, a la que estaban a punto de asesinar
-- ¿ Los mortífagos ?
-- En efecto.
-- Espero que no hayas cometido ninguna locura, Harry. ¿ Cómo se llamaba esa bruja ?
-- Lucilla Wormilla, es una condesa Rumana
--- ¿ En serio ? No me suena ése nombre ahora, dijo Ron, quien, como Harry, nunca había sido muy bueno en Historia de la Magia
--- Bueno, creo que ésta vez será la buena, dijo Harry convencido
-- Cuídate, Harry
--- Lo haré, Ron.
Harry volvió a desaparecer. Instantes después de haberse marchado, apareció Hermione, con evidentes signos de nerviosismo y preocupación.
-- ¿ Dónde está Harry ?
-- Ya se volvió a ir, no creo que vuelva. ¿ Ocurre algo ?
Por toda respuesta, Hermione le enseñó el libro de registros de Profecías de la Biblioteca, allí, al final, había aparecido una profecía nueva. Ron empalideció al leer la profecía.
-- ¡ Oh, No ! ¡ Harry ! ¡ Hay que decírselo !
--- Creo que no nos queda otra salida que usar un giratiempos Ron, yo iré a avisarle. Por cierto, ¿ Por qué tuvo que regresar Harry ?
--- Apareció en un Bosque, muy lejos de Hogwarts y allí había un mortífago que estaba a punto de matar a una mujer, y él... Ron dudó antes de continuar, sabía que Hermione no aprobaría lo que Harry había hecho.
--- ¿ Qué hizo Harry Ron ?
-- Él.. la salvó
-- ¿ Harry cambió algo del pasado Ron ? ¿ Pero cómo pudo hacer tal locura ? Las consecuencias podrían ser funestas...
-- Ella iba a morir Hermione... eran unos mortífagos
-- ¿ Y quién era ella, si puede saberse ?
-- No era nadie.. una simple bruja, creo
-- ¿ Cuál era su nombre Ron ?
-- Es que no me acuerdo bien... tenía un nombre raro
-- ¡ Ron !...
-- ¡ Está bien ! Creo que era algo así como... Lucilla Wormilla
Hermione casi se cae al suelo de la impresión que le produjo al escuchar el nombre
-- ¿ Has dicho Lucilla Wormilla ?
-- ¿ La conoces ?
-- ¿ Que si la conozco ? No tuve el placer, desde luego, ya que la malvada líder del Pacto que respondía a ése nombre fue asesinada por los mortífagos hace mucho tiempo, desde luego, Ron, os habéis lucido tú y Harry.
-- ¡ Oye, yo estaba aquí !
Pero Hermione ya estaba absorta, pensando en cómo salvar el asunto de la profecía
-- Creo que con una vuelta valdrá, dijo en voz alta
-- Adios, cariño mío. Te veré luego.
Poco después, Hermione desapareció a la vista de los ojos de Ron.
Hermione se encontraba enfrente de las 3 escobas, el lugar estaba desierto, en esos momentos. Se puso a meditar en lo que debería hacer a continuación.
-- Ahora debo de estar junto a Ginny, esperando a que Harry salga de Azkabán, él irá luego a Hogwarts, debo de anticiparme.
Y es que Hermione había retrocedido una hora en el tiempo para tratar de avisar a Harry del contenido de la profecía. Rápidamente, reaccionó, y se desapareció, camino a la escuela.
Un minuto más tarde, se encontraba enfrente de las puertas de acceso a los jardines de la escuela, por donde, se encontraba en esos momentos Hagrid, arreglando el césped.
-- ¡ Hola Hermione ! la saludó él, contento de verla
-- Hola Hagrid. ¿ te importaría decirme si has visto a Harry por aquí ?
-- ¿ Cómo ? ¿ No estaba en Azkabán ?
-- Ron le ha ayudado a escapar, hemos quedado en las 3 escobas más tarde, No le digas que me has visto
-- ¿ ocurre algo, Hermione ? Pareces nervisa
-- No... estoy bien, Hagrid, no te preocupes, es tan sólo el calor que hace que.. me agobia
-- Ya veo, dijo Hagrid, a quien la torpe excusa de Hermione no le había convencido en absoluto. Bueno, pues pasa, que para eso has venido
-- Gracias Hagrid
Hérmione corrió hacia el interior del Castillo y se escondió en el despacho de Harry, esperando a que él llegase.
Quince minutos después, Harry apareció enfrente de las puertas de la escuela, en donde continuaba estando Hagrid, quien se encontraba paseando en esos momentos, pues había acabado de arreglar el césped.
Harry, por precaución, se ocultó bajo su capa de invisibilidad y se acercó a su amigo Hagrid.
--- ¡ Hagrid ! llamó Harry a su amigo, procurando no elevar mucho la voz
-- ¿ Harry ?
-- Estoy aquí, dijo Harry, mostrándose durante unos segundos por fuera de la capa.
--- Todos te están buscando Harry, oí lo que ocurrió. ¡ Por Merlín ! Esos del Pacto te la jugaron bien.
--- Por eso estoy aquí Hagrid, voy a intentar acabar con ellos de una vez por todas, iré en una misión al pasado a intentar encontrar el libro de Merlín
-- Dices el del tiempo perdido supongo
-- El mismo, mi padre y sus amigos lo debieron esconder en su época de estudiantes aquí en la escuela, sospecho que fue en su 5º año
-- Ellos siempre solían escaparse de la escuela a horarios muy intempestivos, en eso se parecían un poco a vosotros tres, dijo Hagrid, rememorando viejos tiempos, creo que iban mucho a Hogsmeade
-- Tengo cierta idea acerca de ello, pero no creo que el libro esté en Hogsmeade, ¿ No crees que si así fuese alguien lo habría encontrado ?
-- Quien sabe, igual no han sabido reconocerlo y está llenándose de polvo en las vitrinas de alguna casa
-- Es una posibilidad, admitió Harry, aunque no del todo convencido
-- Por cierto Harry, creo que si vas al Pasado me verás por allí
-- Sí, aunque es una pena que tú no puedas reconocerme Hagrid, dijo Harry sonriendo a su amigo. Mira, he pensado que como tendré que hacer algo en la escuela y, como no podré dar clases, igual podría echarte una mano en la escuela
-- ¿ De verdad Harry ? Me haría mucha ilusión. De todas formas, he de advertirte que por aquella época yo solía ser bastante desconfiado con la gente, ya sabes, por lo del asunto de...
--- Lo entiendo, dijo Harry, interrumpiendo a su amigo
-- Por eso he pensado en darte esto, dijo Hagrid, sacándose una cadena dorada que tenía forma de dragón, del bolsillo de su abrigo y entregándosela a Harry. Esta cadena la tengo desde hace muchos años, dijo Hagrid, me la regaló un viejo amigo en una taberna, hace muchos años, como pago a una deuda que tenía conmigo. Si me la das cuando me veas, sabré que eres de confianza, ya si no fuese así, no te la habría prestado .
--- Gracias Hagrid, me será de ayuda. Por cierto, y aunque no lo recordarás, me haré llamar John Divney
-- ¿ John Divney ? Suena a nombre de aventurero, Harry
-- Jejeje, eso es a lo que quiero que suene, dijo él, sonriendo, me ayudará a pasar desapercibido
-- Bueno, te abriré la puerta Harry, debes de tener prisa
-- Nos vemos amigo
Harry se cubrió nuevamente bajo su capa mágica y corrió en dirección a las puertas de la escuela, por el camino se cruzó con muchos alumnos, que estaban desfilando detrás de Yafar, en plan militar
--- Esta gente, desde luego, se está tomando muy en serio la disciplina, pensó Harry
Cuando llegó a las puertas del Castillo, entró silenciosamente, para evitar que alguien se diese cuenta de su presencia, lentamente subió las escaleras, hasta alcanzar la séptima planta, no parecía haber nadie por allí en ese momento, así que se quitó la capa de encima, quedadno al descubierto, y comenzó a avanzar, pero apenas hubo dado unos pasos, cuando, unas manos salieron de una habitación que se encontraba abierta a su izquierda, le agarraron fuertemente, y tiraron de él hacia dentro. Una vez que se hubo librado de los brazos que le agarraban, y dentro del cuarto, vio que a su alrededor estaban su sobrino Harry, sus amigos y un miembro del ED.
--- ¡ Tío Harry ! le saludó su sobrino. Escuchamos lo de la trampa que te tendieron los del Pacto para que atacases a mi madre.
--- Pero ¿ qué estáis haciendo aquí ? preguntó Harry a su sobrino
-- Ssssh No hables tan alto tío, últimamente hasta las paredes de la escuela tienen oidos. Nos estamos escondiendo
-- ¿ De quien ? preguntó Harry, sin comprender lo que ocurría
-- De todos los de la escuela, todos los alumnos y los profesores están bajo el control de los del Pacto, tan solo nosotros y unos pocos resistimos
-- ¡ Es horrible ! dijo el chico que pertenecía al ED. A nuestra líder, fue a una de las primeras de entre los alumnos a las que capturaron, luego vino el resto del grupo, tan sólo me salvé yo. Ahora patrullan todas las horas los pasillos capturando a los alumnos que aún no están bajo el dominio del Pacto y embrujándolos
-- Yo me salvé el otro día de milagro, dijo Luis Miguel Calderón, un chico que habían conocido hace poco Harry y sus amigos, que iba a 3º de Gryffindor
-- A nosotros nos atraparon el Martes, dijeron Alberto Vázquez y Luis Ángel Sañudo, pero Javier, y Saúl llegaron a tiempo y lanzaron un hechizo en torno a ellos que creó una especie de campo de fuerza que les impidió seguir avanzando, y de esta forma, logramos escapar
-- Pero no te creas que son sólo los alumnos, los profesores también están bajo su control, a mi a Ramón y a Manuel, después de la clase de Vuelo, nos agarró la profesora, cuando ya había concluido la misma y estuvo a punto de lanzarnos una maldición, por suerte, Alberto y Luismi llegaron a tiempo para aturdirla y pudimos huir, dijo Harry a su tío
-- Tengo que acabar con todo esto, dijo Harry. ¡ Permaneced a salvo ! Os prometo que todo esto muy pronto cambiará.
Harry se ocultó bajo la capa de invisibilidad y salió del pequeño cuarto, en dirección al despacho de la directora Mc Gonagall; al acercarse a la gárgola, pudo escuchar unas voces en el interior del mismo.
-- No creo que tarde ya mucho más, se dijo, mirando su reloj
Hermione se había encargado de revisar la mesilla de Harry y había encontrado la carta que Mc Gonagall le escribió a Harry, lo cual confirmó sus sospechas acerca del siniestro ataque del Pacto.
Varios minutos después, la puerta del despacho se abrió y Hermione pudo ver a Harry entrando por ella. Hermione se deshacía ahora entre múltiples dudas, pensando si debía o no contarle a Harry lo de la Profecía.
-- Piénsalo, le dijo una voz, proveniente de lo más profundo de su cabeza, que sin duda alguna era su conciencia. Le oíste a Harry decir que tú habías estado en el Castillo buscándlo... ¿ No es acaso lo que has hecho ahora ? Nunca le llegaste a hablar del final de la profecía.
-- No es cierto... él nos lo habría ocultado a Ron y a mí..
-- ¿ De verdad te crees eso ?
Harry había acabado ya de ordenar los papeles que había sobre su escritorio y estaba abriendo en ese momento los cajones de su mesilla, en uno de ellos encontró el sobre que contenía la carta de Mc Gonagall, que abrió cuidadosamente.
--- No tienes mucho tiempo, Hermione, se dijo nuevamente a sí misma. ¿ Qué vas a hacer ?
Hermione empezó a descubrir un poco su rostro de debajo de la capa de invisibilidad, pero, según lo estaba haciendo, algo muy dentro se ella le impidió seguir haciéndolo. En el fondo, sabía que no debía avisar a Harry.
-- Me arrepentiré de esto, se dijo
Una vez que Harry hubo leído el contenido de la carta, se movió, muy nervioso, dio unas vueltas alrededor del despacho. Finalmente, cogió los objetos que le había dejado Mc Gonagall y que le servirían de ayuda en su viaje y salió del despacho.
--- Bueno, espero que lo haya hecho bien, dijo Hermione suspirando, mientras salía de su escondite debajo de la capa de invisibilidad.
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